Empresas de Alto Valor, la crisis no es por costos sino por productividad.

Por: Álvaro Segrith Sepúlveda Salgado.
Presidente Ejecutivo
Cámara de Comercio de Montería
Las empresas del país, y especialmente, las 42.500 activas en nuestro departamento, se enfrentan para esta nueva vigencia con una transformación estructural en sus costos operativos denominada por los economistas como un «Choque de Oferta», debido a que los costos de producción (mano de obra) se disparan drásticamente (23% de salario + recargos nocturnos + reducción de jornada laboral), mientras que la capacidad instalada de las MiPymes (96% del tejido empresarial de Córdoba) sigue siendo limitada.
Si las empresas en Córdoba intentan absorber este costo simplemente «subiendo precios», perderán competitividad y mercado. La única salida y estrategia para evitar la quiebra o la informalidad es aumentar la Productividad Marginal del Trabajo. Es decir, cada hora trabajada debe generar más valor que antes.
Este “Choque de Oferta”, es consecuencia de la convergencia de tres factores exógenos como el legislativo y económico, a saber:
1. Incremento Salarial: Un aumento del 23% en el SMLMV ($1.750.905 COP).
2. Reducción de Jornada: La disminución de la oferta laboral a 42 horas semanales (a partir de julio de 2026).
3. Costos Nocturnos: El inicio del recargo nocturno (35%) a partir de las 7:00 PM.
Este escenario desplaza la curva de costos de nuestras MiPymes hacia arriba. En una economía tradicional, la respuesta sería trasladar este costo al precio final del consumidor. Sin embargo, en un mercado competitivo como el de Montería, subir precios indiscriminadamente resultaría en una contracción de la demanda o una fuga de consumidores hacia otros bienes y servicios sustitutivos con precios asequibles, restándole valor y calidad a los productos demandados.
No estamos ante una crisis de costos, sino ante una crisis de productividad. El modelo de negocio basado en «mano de obra barata» ha caducado. La supervivencia de la empresa cordobesa depende ahora de su capacidad técnica para maximizar cada minuto laborado.
En vigencias anteriores, con salarios bajos, las empresas podían permitirse ineficiencias (tiempos muertos, procesos manuales lentos) porque el costo marginal de esa hora era bajo. Pero ante el nuevo escenario, si una MiPyme sigue operando igual que en 2025, pagando $15.000 (costo incluyendo prestaciones) por una hora que solo produce $10.000 en valor, la empresa destruye capital con cada hora que pasa abierta.
Por esta razón, debemos elevar la curva de producción. Necesitamos que esa misma hora de trabajo, que ahora es más costosa, genere $20.000 o $25.000 en valor.
Esto no se logra haciendo que el empleado «sude más», sino dotándolo de herramientas (capital y tecnología) que multipliquen su esfuerzo.
En este orden de ideas, desde la Presidencia Ejecutiva de la Cámara de Comercio de Montería proponemos, como apuesta por la sostenibilidad de las empresas y la preservación del empleo, la consolidación de “Empresas de Alto Valor”, a través de cuatro líneas de acción inmediatas orientadas a transformar el modelo de gestión empresarial en el departamento de Córdoba. Estas son:
*A. Realizar Reingeniería Horaria: «Gestión de la Demanda»*
Debemos romper el paradigma del horario comercial estático (8:00 AM – 6:00 PM) que ignora los flujos de clientes.
Para ello es necesario, implementar jornadas laborales adaptativas. Si el 80% de las ventas de un comercio ocurren en franjas específicas, el 100% del personal debe estar activo en esos momentos.
*B. Implementar Tecnología como Multiplicador de Fuerza (IA y Digitalización)*
Con la reducción de la jornada a 42 horas, cada empresa «pierde» aproximadamente 20 horas de capacidad humana al mes por empleado. Por lo tanto, no se debe reemplazar esas horas con más contratación (costosa), sino con Inteligencia Artificial (IA) y Automatización. Es clave precisar que la tecnología debe asumir las tareas repetitivas (facturación, agendamiento, respuestas básicas), liberando al talento humano para tareas de alto valor (ventas complejas, servicio postventa, estrategia). La IA es el «Quinto Empleado» de costo marginal cercano a cero.
*C. Implementar una Estrategia Empresarial de Remuneración Variable y por productividad.*
El aumento del salario fijo limita la capacidad de maniobra financiera. Debemos migrar hacia modelos de compensación por resultados. Para ello, debemos estructurar esquemas legales de bonificación por cumplimiento de metas, hitos y objetivos (KPIs – Indicadores Clave de Rendimiento).
Esto permite transformar la mentalidad del colaborador de «gano por estar» a «gano por lograr», alineándose los intereses del empleado con la rentabilidad de la empresa, y se crea un ecosistema de intraemprendimiento dentro de cada negocio.
*D. Crear mecanismos de Asociatividad Funcional para Economías de Escala*
El 96% de nuestras empresas son MiPymes con promedios de 4 empleados. Individualmente, no pueden costear departamentos de innovación o marketing. Se hace indispensable fomentar la creación de grupos de empresas que comparten costos de servicios profesionales especializados (logística compartida, marketing conjunto, compras unificadas), logrando eficiencias de gran empresa con estructura de pequeña empresa.
En suma, estimados empresarios, el “Choque de Oferta” es una realidad irreversible, pero la productividad es una decisión gerencial. Estar ocupado no es sinónimo de ser productivo.
La “productividad inteligente” significa hacer menos cosas, pero que estas tengan un impacto estratégico masivo.
La premisa es clara. Es dejar de gestionar el tiempo (que es finito) y empezar a gestionar la energía (que es renovable).
La nueva era de la “Productividad Inteligente» no se trata de trabajar más duro, sino de trabajar con mejor información y mejores herramientas. El empresario que siga midiendo su éxito por las horas que su equipo pasa en la oficina, perderá competitividad. El empresario que mida su éxito por el valor aportado por hora y se apoye en la tecnología, liderará el mercado.
Desde la Cámara de Comercio de Montería, ponemos a su disposición las herramientas de diagnóstico y capacitación para transitar este camino. La eficiencia es el único antídoto contra la inflación de costos.
