En el caso de la UNGRD la Corte Suprema de Justicia concluye que la vocería de los congresistas involucrados la llevó Wadith Manzur.

«—Quería contarte el tema ese que veníamos trabajando. Iba todo bien y de repente se paró y no volvió a avanzar […] Nosotros ya hicimos todo lo que ellos pidieron»

De acuerdo a una publicación de la revista Cambio, con este mensaje del 15 de enero de 2024, el representante conservador Wadith Manzur Imbett le manifestó a María Alejandra Benavides Soto, asesora del entonces ministro de Hacienda Ricardo Bonilla, su preocupación porque los asuntos relacionados con “crédito público” se habían paralizado.

Al día siguiente, Benavides le trasladó a Sneyder Pinilla, exdirector de la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ya con un lenguaje directo: “Imagínese que desde diciembre se pararon los tres proyectos”. Ante lo cual, Pinilla refiere que no había nada frenado, sino solo menos personal por el descanso de fin de año, aseguró en su publicación la revista Cambio.

De acuerdo al citado medio el 23 de enero, Manzur volvió a hablar con Benavides y le insistió, porque “el otro tema no avanzaba”. Esta vez, ni Manzur ni la asesora lograron hablar con Pinilla al respecto.
Los tres proyectos -asegura Cambio-, que preocupaban al representante se habrían pactado directamente con el ministro Bonilla a finales de 2023, como una coima para aprobar en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público (CICP), a cambio de emitir conceptos de operaciones de crédito público que el Gobierno requería con urgencia.
Aunque ninguno de los congresistas investigados fue cobijado con medida de aseguramiento, el caso avanza con pruebas documentadas en la Corte Suprema de Justicia