Lorica, rindió tributo en vida a dos ilustres hijos

Con 93 años a cuesta, con la memoria lúcida, Alicia Álvarez Lugo caminó entre los invitados al acto en el que se le rindió tributo por su destacado aporte social y educativo a su pueblo.

Dueña de una elegancia señorial y recuerdos inmarchitables, expuso los valores con los que fue educada y transmitió a quienes pasaron por sus manos y fueron destinatarios de su labor altruista, no en vano fue de las primeras gestoras sociales en Córdoba y Mujer Cafam. Es su deseo que ese legado perdure y continúe transmitiéndose a las nuevas generaciones.

Junto a ella posó Adriano Ríos Sossa, destacado escultor que ha plasmado la historia de Lorica en murales y piezas que hoy son lugares de peregrinación para la foto del recuerdo.

A sus 63 años, el artista es objeto de admiración y respeto que contrasta con su modestia silenciosa, pues dice que sus obras hablan por él. Su nombre y talento han pasado fronteras, en su maleta carga la imaginación y retorna renovado en busca de nuevos espacios de su natal Lorica, para plasmar sus pasajes históricos.

Con sus manos y pinceles, Adriano Ríos ha erigido homenajes estáticos a los escritores David Sánchez Juliao y Manuel Zapata Olivella; también capítulos de la historia de Lorica, como epicentro de episodios clave en el desarrollo cordobés.

“Hoy, Lorica se puso de pie para rendir tributo a quienes han dejado huella profunda en nuestra identidad: Alicia Álvarez y Adriano Ríos. Entre aplausos y emoción, celebramos sus trayectorias, su legado y ese amor genuino por nuestra cultura loriquera. ¡Porque el respeto y la gratitud también se dicen en presente!”, destacó el alcalde Carlos Mario Manzur en el acto de reconocimiento.