“En el gobierno del Tigre no hay ni habrá alianza politiquera”: De La Espriella responde a Julián Bedoya

Con un tajante mensaje en sus redes sociales, el presidente Abelardo De La Espriella rechazó de manera categórica cualquier posibilidad de alianza o negociación política con el exsenador Julián Bedoya y el movimiento Renovación Liberal, en respuesta a recientes declaraciones del dirigente antioqueño en las que sugería mantener su postura habitual de respaldo al gobierno de turno.

La controversia se originó luego de que Bedoya difundiera un video señalando que para solucionar las problemáticas del país se requiere ejercer el poder y argumentando que, históricamente, los mandatarios gobiernan con sectores cercanos, por lo que su postura política siempre ha sido alinearse con el Ejecutivo vigente.

La réplica de De La Espriella no se hizo esperar. El mandatario calificó de “politiquera” la postura de Bedoya y enfatizó que su gestión no funcionará bajo la dinámica de intercambio de favores políticos por gobernabilidad:

“Se equivoca Julián Bedoya. En el gobierno del Tigre no hay ni habrá alianza politiquera con usted, con Renovación Liberal ni con ningún operador que confunda el Congreso con un mercado de puestos y prebendas: conmigo, NO. ¡Respete al pueblo y a la democracia!”, afirmó el presidente.

En su pronunciamiento, De La Espriella dirigió además una instrucción directa al Ministro del Interior y al resto del gabinete presidencial, ordenando que el relacionamiento con el Poder Legislativo se concrete de manera pública y transparente, sin transacciones ocultas ni asignación de cuotas burocráticas a cambio de votos. Asimismo, instó a sus colaboradores a denunciar ante la ley a cualquier actor que sugiera acuerdos en la sombra.

“Yo no vine a administrar la misma podredumbre con otro apellido; yo vine a CAMBIAR LA POLÍTICA PARA SIEMPRE, y eso no se hace pactando con politiqueros descarados”, agregó el jefe de Estado, reafirmando que la única alianza de su administración será con la ciudadanía y marcando una distancia explícita frente a los métodos tradicionales de concertación en el Congreso.