¿En qué anda el exalcalde, Marcos Daniel Pineda?

El exalcalde de Montería ya pasó la etapa que algunos denominan “El solaz del guerreo”, esa breve pausa después de la contienda, en este caso política, y se alista para llegar al Senado.

Por: Oswaldo Marchena Mendoza.
En twitter @marchenojob

El exalcalde de Montería, Marcos Daniel Pineda, no es de las personas que se pensionan en la política, o pasan a buen retiro después de una derrota electoral. Las responsabilidades como dirigente de una importante corriente que nació en el conservatismo en Córdoba, y su deseo de seguir transformando ciudades lo van a mantener por mucho tiempo en el radar de la opinión pública departamental y nacional.

El Marcos Daniel de hoy, tras un breve retiro espiritual en Europa, después de haber terminado su segundo periodo como alcalde de Montería, se sigue moviendo en las aguas de la política, hablando con los dirigentes, opinando sobre temas de ciudad en su cuenta de twitter. Recientemente fue invitado por Findeter a compartir la experiencia de desarrollo sostenible de Montería, conversando con expertos en el encuentro “Herramientas Eficientes Para el Desarrollo Regional”. Es un referente cuando se habla de ciudades sostenibles.

Conversando con personas cercanas al exalcalde, concluyen que empieza a recuperar algo que fue fundamental cuando despuntó en la política; carisma y conexión con la gente. Sus dos periodos de gobierno lo acercaron más a la Administración Pública Moderna, pero, tal vez, en ese ascenso político olvidó asuntos triviales del día a día.

A veces la gerencia de lo público aleja al gobernante del ciudadano, a pesar que se ejerza un buen gobierno, precisamente para beneficiar a ese ciudadano. Yo siempre he creído que, en el último tramo de su mandato, sobre todo cuando transitó en medio de las elecciones de octubre, a Marcos Daniel le faltó salir a defender con más vehemencia su obra de gobierno.

Cuando las encuestas se empezaron a mover a favor del entonces candidato y hoy alcalde de Montería, Carlos Ordosgoitia, ninguno de su Sanedrín salió a dar la batalla, y quienes tomaron la vocería no tuvieron el fundamento y la credibilidad suficiente para defender el modelo de ciudad que querían mantener.
Prende motores su campaña al Congreso de la República.

El exalcalde de Montería ya pasó la etapa que algunos denominan “El solaz del guerreo”, esa breve pausa después de la contienda, en este caso política, y se alista para llegar al Senado. Hay quienes hacen un análisis poco inteligente, cuando aseguran que es un simple movimiento para un cambio de curul (la de su progenitora y actual senadora, Nora García Burgos). Si no trabaja, si no sella importantes alianzas y si no convence, nada, ni nadie le garantiza que se quedará con ese escaño en el Congreso de la República.

El primer dilema que parece haber resuelto es la bandera política que utilizará para su nueva cruzada electoral. Ofendido y golpeado por aquella decisión del Partido Conservador de negarle el aval para aspirar a la Alcaldía de Montería al candidato de su grupo político, Salin Ghisays Martínez, Marcos Daniel tocó las puertas de Cambio Radical donde fue recibido con gran euforia y entusiasmo.

Para nadie es un secreto las buenas relaciones de la casa Pineda García con la familia Char en Barranquilla, hoy con la Presidencia del Senado y precandidato Presidencial a bordo. Cambio Radical es una marca a la medida para la aspiración de Pineda García.

No es el jefe de la oposición.

En Colombia, cuando un alcalde, o gobernador, pierde las elecciones con el candidato que tenía su bendición, al día siguiente de la posesión del nuevo mandatario se convierte en el jefe de la oposición, algo que por ahora no ha sucedido con Marcos Daniel.

Precisamente un pronunciamiento del exalcalde sobre la reforma al Sistema General de Regalías, lo ubican lejos de cualquier afán de hacerle oposición al actual gobierno de Montería: “Con el proyecto de ley que reforma la distribución de las regalías, los departamentos aumentan sus recursos, pero disminuyen los de los municipios que en los últimos años vienen haciendo bien la tarea de reducir las brechas sociales (NBI) y que están en categorías 1,2 y 3”

“En nuestro caso, gana Córdoba, pero pierde Montería. El país necesita redistribuir los recursos para garantizar equidad, pero esto no debe repercutir en desfinanciación de municipios que vienen reduciendo índices de pobreza, como Montería que pasó de 40,6% en 2008 a 27,5% en 2018”.

Sus manifestaciones siguen siendo más técnicas que políticas. El gran interrogante de sus amigos es ¿Buscará de nuevo la Alcaldía de Montería con un candidato de su grupo?, no lo duden que ese es uno de sus nortes políticos, solo que el primer reto que debe superar es el de llegar al Congreso de la República y en eso anda.

Por ahora se sabe que sus relaciones con el excandidato y hoy concejal de Montería, Salin Ghisays Martínez, son formales en lo personal, pero desconectadas políticamente. No se vislumbra un proyecto político a futuro donde estén los dos juntos, sin olvidar aquella frase famosa que la política es dinámica.

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