Expresidente Uribe vincula a estratega de De la Espriella con reuniones de Iván Cepeda.
La campaña presidencial ha tomado un giro de alta tensión tras el fuerte enfrentamiento público entre el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el estratega político Carlos Suárez, quien actualmente lidera la asesoría de Abelardo de la Espriella. La disputa, que evidencia una fractura profunda entre el Centro Democrático y el sector del «Tigre», escaló a niveles personales y judiciales.
A través de su cuenta en X, el expresidente Uribe lanzó una advertencia directa sobre los asesores de campaña. Según el exmandatario, documentos en su proceso judicial por fraude procesal y soborno a testigos señalarían que Carlos Suárez, junto a la fallecida Piedad Córdoba, habría coordinado reuniones entre el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, y exparamilitares extraditados a Estados Unidos.
Uribe fue más allá y pidió claridad sobre presuntas amenazas atribuidas al entorno de Suárez: «Debe aclararse la llamada de Joaquín Gutiérrez a Luis Duque a amenazar a su familia», sentenció el líder del Centro Democrático.
La reacción del estratega no se hizo esperar. Carlos Suárez, quien llegó a la campaña de De la Espriella tras la adhesión de Enrique Gómez, respondió con dureza, cuestionando la estatura moral del expresidente. Suárez calificó las declaraciones de Uribe como «irresponsables» y advirtió que estas ponen en riesgo su seguridad y la de su familia.
«Verlo a usted actuando de esta manera solo comprueba que la lealtad que los abogados tuvimos con usted, nunca la mereció. La historia lo juzgará», replicó el asesor, sugiriendo un quiebre definitivo con quien fuera su antiguo aliado político.
Sobre las supuestas amenazas a estrategas del Centro Democrático, Suárez desestimó las acusaciones asegurando que se trató de reclamos por ataques entre sectores afines. En un tono desafiante, le devolvió la advertencia al exmandatario: «Cálmese presidente, que la realidad política no lo baje del pedestal… Le retorno su reflexión: cuidado con asesores de campaña».
Este enfrentamiento deja al descubierto la guerra interna que vive la derecha colombiana de cara a las próximas elecciones, donde antiguos colaboradores hoy se encuentran en orillas opuestas, intercambiando dardos que tocan fibras sensibles de los procesos judiciales más polémicos del país.
