Fallece moñitero que lucho 10 meses por su vida tras sufrir un siniestro vial.
Después de una larga y valiente batalla por su vida, falleció Rafael Ávila Suárez, joven oriundo de la vereda Nuevo Oriente, en el municipio de Moñitos. Rafael había sufrido un aparatoso siniestro de tránsito en 2024, en la vía que conecta a Moñitos con Santa Lucía, Montería, específicamente en el sector de Morrocoy – San Pelayo.
Según se conoció, el joven impactó contra unas barandas y una pila de piedras ubicadas en la vía, las cuales no estaban debidamente señalizadas. Se presume que la falta de visibilidad y la carencia de advertencias pudieron haber sido factores determinantes en el siniestro.
Durante diez meses, Rafael libró una intensa lucha por recuperarse, enfrentando múltiples complicaciones médicas. Lamentablemente, su estado se deterioró y en la noche del pasado 30 de julio, su corazón dejó de latir.
«Rafa», como cariñosamente era conocido por sus familiares y amigos, era un joven alegre, servicial y lleno de sueños. Su fallecimiento ha generado un profundo pesar en su comunidad, donde será recordado por su nobleza, espíritu solidario y perseverancia.
Fallece moñitero que lucho 10 meses por su vida tras sufrir un siniestro vial
Después de una larga y valiente batalla por su vida, falleció Rafael Ávila Suárez, joven oriundo de la vereda Nuevo Oriente, en el municipio de Moñitos. Rafael había sufrido un aparatoso siniestro de tránsito en 2024, en la vía que conecta a Moñitos con Santa Lucía, Montería, específicamente en el sector de Morrocoy – San Pelayo.
Según se conoció, el joven impactó contra unas barandas y una pila de piedras ubicadas en la vía, las cuales no estaban debidamente señalizadas. Se presume que la falta de visibilidad y la carencia de advertencias pudieron haber sido factores determinantes en el siniestro.
Durante diez meses, Rafael libró una intensa lucha por recuperarse, enfrentando múltiples complicaciones médicas. Lamentablemente, su estado se deterioró y en la noche del pasado 30 de julio, su corazón dejó de latir.
«Rafa», como cariñosamente era conocido por sus familiares y amigos, era un joven alegre, servicial y lleno de sueños. Su fallecimiento ha generado un profundo pesar en su comunidad, donde será recordado por su nobleza, espíritu solidario y perseverancia.
