La asfixié y la arrastré hasta el potrero”: el presunto feminicida de Yasleidis Martínez acepta los cargos y es enviado a prisión en Valledupar
Óscar Eduardo Rodríguez Amaya, de 33 años, aceptó este sábado los cargos de feminicidio agravado por la muerte de su pareja sentimental, Yasleidis María Martínez Jiménez, de 31 años, y un juez le impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario en Valledupar.
La captura se materializó por unidades de la Sijín de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación.
El procesado, electricista de profesión, había sido localizado días antes en el barrio San Fernando de la capital del Cesar, tras haber intentado quitarse la vida.
Según la reconstrucción presentada por el fiscal durante las audiencias, los hechos ocurrieron en la madrugada del 19 de julio de 2026. La pareja había pasado la noche en un establecimiento público del barrio Primero de Mayo, en Valledupar.
Hacia las 00:15 salieron rumbo al municipio de La Paz. En el sector conocido como la curva del Salguero, Rodríguez Amaya detuvo el vehículo, asfixió a Yasleidis y arrastró su cuerpo entre 10 y 15 metros hasta el interior de un potrero, donde lo abandonó.
La investigación apunta a que el móvil fueron los constantes celos que marcaban una relación descrita por familiares como tóxica y agresiva. Yasleidis, oriunda de La Paz y residente en Barranquilla, donde trabajaba en una farmacia, había viajado al Cesar para celebrar su cumpleaños número 31. Su cuerpo fue hallado semidesnudo y con signos de violencia en la vereda Las Casitas, zona rural de Valledupar.
Tras el crimen, Rodríguez Amaya regresó a su vivienda e intentó suicidarse provocándose heridas e ingeriendo una sustancia tóxica. Permaneció hospitalizado bajo custodia policial antes de ser formalizado.
La hermana de la víctima, Juley Rico, había reclamado públicamente justicia desde el hallazgo del cuerpo y relató que la relación entre ambos era conflictiva desde hacía más de dos años.
