La Fiscalía General de la Nación ha imputado cargos a los dragoneantes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), Diego Stiven.
Castaño Sánchez y Cristian Camilo Alvarado Torres, por presuntamente abusar sexualmente de una reclusa en la cárcel El Pedregal de Medellín.
La víctima, Andrea Valdés Contreras, denunció haber sido sometida a abusos sexuales por parte de los dos guardias en agosto y septiembre de 2024.
Un video de seguridad muestra a Castaño Sánchez ingresando a la celda de la víctima el 5 de septiembre de 2024, alrededor de las 7:56 p.m., y saliendo más de tres horas después.
La prueba de ADN confirmó que Castaño Sánchez es el padre del hijo de la víctima, con una correspondencia del 99,9%. La víctima asegura que los guardias la amenazaron para que no denunciara los abusos y que incluso intentaron interrumpir su embarazo suministrándole sustancias abortivas en la comida.
La Fiscalía presentó pruebas clave, incluyendo el video y el cotejo de ADN, que vinculan a los guardias con los delitos.
Los dos funcionarios detenidos podrían enfrentar hasta 50 años de cárcel por el delito de acceso carnal violento.
