La noche de las velitas apagadas para las víctimas en siniestros viales.
¿Alguna autoridad encendió una velita en la glorieta de Mocarí el pasado 8 de diciembre, para recordar a la niña que se le apagaron sus sueños en ese sector debido a un siniestro vial?
Posesionar al próximo secretario (a) de tránsito de Montería en la glorieta de Mocarí, sería una especie de faro del nuevo gobierno de Montería en medio de la oscuridad y luto que causan los siniestros viales.
Por: Oswaldo Marchena Mendoza.
Uno de los primeros actos de gobierno del alcalde electo de Montería, Hugo Kerguelen, debería conducir a eliminar de un plumazo la actual Secretaría de Tránsito y crear la Secretaría de Movilidad. Al hacerlo evidenciaría su verdadera voluntad política para mejorar la movilidad y comenzar a bajar el pico de las muertes en siniestros viales. Como buen ingeniero, Hugo Kerguelen sabe que necesita construir unas bases sólidas para edificar una política pública de movilidad y seguridad vial.
Con ese compromiso deben coincidir los concejales electos de la ciudad. Esta es una tarea de todos y en la misma los medios de comunicación, gremios, juntas de acción comunal y sociedad en general deben aportar, porque como dicen la Fundación Liga Contra la Violencia Vial, “Nadie nace para morir en la vía”.
Ojalá que la actual Secretaría de Tránsito migre hacia una verdadera Secretaría de Movilidad con recursos tecnológicos y expertos en tránsito y transporte. Al frente de esa dependencia deberá llegar un profesional conocedor del tema. En esa oficina, el gobierno de una sola Montería no puede improvisar.
Posesionar al próximo secretario (a) de tránsito de Montería en la glorieta de Mocarí, sería una especie de faro del nuevo gobierno de Montería en medio de la oscuridad y luto que causan los siniestros viales.
Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, con corte a septiembre de este año, en Montería 90 personas han perdido la vida en siniestros viales. Entre las víctimas mortales se registran 65 motociclistas, 15 peatones, 6 usuarios de bicicletas, 2 se movilizaban en transporte individual, 1 usuario de carga y 1 en otro modo de transporte. Falta consolidar las cifras del trimestre octubre-noviembre-diciembre, que es una etapa del año donde se incrementan de forma exponencial las muertes en siniestros viales.
Las deudas con los familiares de las víctimas.
Un 18 de abril de 2017 perdió la vida en un siniestro vial una menor de 13 años en el sector de la glorieta de Mocarí. Sara Isabel Ramos, falleció cuando se transportaba en una motocicleta desde la Institución Educativa Inem Lorenzo María Lleras, a su lugar de residencia en Los Garzones. No salía de una rumba, no estaba de paseo, venía de un centro de estudios donde se educaba para enfrentar la vida con altura. Sus sueños se apagaron porque alguien cometió un delito contra la seguridad vial.
Desde entonces, ningún gobierno departamental o municipal ha movido un ápice de gestión para que estos casos se sigan repitiendo. Al revisar las cifras de muertes de menores por causa de siniestros viales en Montería, encontramos que siguen aumentando.
¿Alguna autoridad encendió una velita en la glorieta de Mocarí el pasado 8 de diciembre, para recordar a la niña que se le apagaron sus sueños en ese sector debido a un siniestro vial?
Brindar mejores condiciones de movilidad a los más vulnerables es un reto superlativo para el próximo inquilino del edificio Antonio de la Torre y Miranda. Muchos padres de familia no cuentan con vehículos para transportar a sus hijos a las instituciones educativas, y su única posibilidad es la motocicleta. Entonces solo queda una salida, y es la de hacerlo bajo estrictas condiciones de seguridad.
