La seguridad nacional no puede estar por encima de la Constitución.

Por: Antonio Correa Jiménez

El Registro Nacional de Personas y Organizaciones, propuesto en el Estatuto Antiterrorista, plantea riesgos que debemos examinar con rigor: ¿puede una decisión de una autoridad extranjera afectar el buen nombre y los derechos de un ciudadano en Colombia sin una verificación previa?

Desde el Senado defenderemos reglas claras, derecho a la defensa, posibilidad de contradicción y control judicial efectivo. No se trata de defender terroristas, sino de proteger la Constitución y las garantías de todos los colombianos.

La seguridad nacional es fundamental, pero jamás puede convertirse en una excusa para vulnerar derechos fundamentales ni para imponer condenas sin jueces.

¡La lucha contra el terrorismo debe hacerse dentro del marco de la Constitución y el Estado de derecho!