La sequía se comió un tercio del hato: 206 reses muertas y $800 millones perdidos en una finca del Cesar.

La sequía ya está generando graves pérdidas en la ganadería del Cesar. Enrique García Aragón, un productor con casi 40 años de experiencia, informó la muerte de 206 de los 615 bovinos que tenía al comienzo de la temporada seca. A pesar de contar con agua en su finca, la escasez de pasto ha agotado las fuentes de alimento, dejando al ganado en condiciones críticas.

García Aragón utilizó sus reservas de heno y silo para afrontar la falta de lluvias, pero estas se agotaron ante la prolongación de la sequía. Estima pérdidas cercanas a 800 millones de pesos y también suspendió la producción de leche desde marzo. Fedegán ha activado rutas de alerta en respuesta a esta situación, mientras que otros ganaderos de la región buscan alimento y áreas con vegetación para sus animales.