Luis Fernando Ballesteros, número 06 en el tarjetón del Pacto Histórico, se consolida en las cinco subregiones de Córdoba
A cuatro días de la consulta del Pacto Histórico, el precandidato a la Cámara de Representantes Luis Fernando Ballesteros (número 06 en el tarjetón) se consolida como una de las figuras con mayor respaldo ciudadano en el departamento de Córdoba.
Su nombre se ha posicionado con fuerza en las cinco subregiones del departamento —Sabanas, San Jorge, Sinú Medio, Costanera y Alto Sinú—, fruto de un trabajo territorial constante, de diálogo con las comunidades y del respaldo creciente de los sectores sociales y populares.
En Montería, la capital y corazón político de Córdoba, el proyecto de Ballesteros se ha convertido en una opción real de victoria. Su mensaje de dignidad, justicia social y transformación ha calado profundamente entre jóvenes, mujeres, campesinos y líderes comunitarios que ven en él la posibilidad de una representación diferente, cercana y coherente.
“Este apoyo no es producto de maquinarias, sino del trabajo sincero con la gente, de escuchar y proponer soluciones reales. Hoy sentimos el respaldo de todo un pueblo que quiere que el Congreso tenga una voz que hable por ellos”, expresó Ballesteros durante su recorrido por barrios del sur de Montería.
En municipios como Montelíbano, Planeta Rica, Puerto Libertador, Lorica, San Pelayo, Cotorra, Sahagún y Valencia, su nombre ya es ampliamente reconocido como símbolo de renovación y esperanza dentro del Pacto Histórico.
Los recorridos, cabildos abiertos y encuentros comunitarios han permitido consolidar un movimiento con estructura, liderazgo y convicción en cada rincón del territorio.
Con el respaldo del pueblo y de líderes de todas las subregiones, Luis Fernando Ballesteros —número 06 en el tarjetón del Pacto Histórico— se perfila como uno de los grandes ganadores de la consulta de este 26 de octubre, representando la fuerza del cambio que hoy impulsa el presidente Gustavo Petro en todo el país.
“El próximo domingo, Córdoba hablará con una sola voz: la del pueblo digno, que decidió levantarse y abrirle paso a una nueva historia”, concluyó Ballesteros.
