Luz María Múnera finaliza su encargo como superintendente ad hoc de la Nueva EPS y deja una hoja de ruta para estabilizar el sistema
En un momento crítico para la salud en Colombia, Luz María Múnera anunció el cierre de su etapa como superintendente ad hoc de la Nueva EPS, entidad en la que supervisó la atención de más de 11,5 millones de afiliados.
A través de sus redes sociales, la funcionaria aseguró que durante su gestión se enfocó en garantizar la continuidad del servicio mediante rigurosas acciones de inspección y vigilancia. Múnera, quien regresará de lleno a sus funciones en la Consejería Presidencial para las Regiones, aprovechó su salida para emitir una serie de recomendaciones urgentes que considera vitales para evitar un colapso mayor.
Entre sus advertencias destacan la necesidad de implementar el giro directo, asegurar el acceso oportuno a medicamentos, exigir transparencia financiera absoluta y priorizar la modernización tecnológica. Asimismo, enfatizó en que la contratación por evento debe ser la excepción y no la regla para dar sostenibilidad al modelo. Su retiro de esta delegación especial se produce en medio de una profunda reconfiguración en la Superintendencia Nacional de Salud y crecientes tensiones sobre el futuro del sistema de aseguramiento en el país.
