Mientras la nueva directora del ICBF pone ordén en la casa, niños y niñas están pasando hambre por la falta de contratos.

«No tiene un poquito de sopa o de arroz para darle a mi hijo». El mensaje es el de una madre que tiene a su hijo en casa, sin alimentación y sin un lugar donde dejarlo para ir a lavar ropa en un barrio del norte de la ciudad.

Llamadas como esas reciben a diario las madres comunitarias que laboran en los Centros de Desarrollo Infantil que están sin atención en Córdoba.En Córdoba la cifra de niños y niñas que están sin la atención de los CDI desde el pasado 31 de julio pasa de 6 mil.

Además están en la misma situación madres lactantes y niños de 0 a dos años debido a que no hay operadores contratados para desarrollar el programa EIH, «Educacion inicial en el hogar»Por lo general los niños y niñas beneficiarios de estos programas de primera infancia dependen su alimentación únicamente de las raciones que entregan en los Centros de Desarrollo Infantil Al estar estos cerrados se puede decir que están aguantando hambre.

La Universidad de Córdoba operó 14 CDI hasta el 31 de julio, y tras recibir la carta de invitación de la entidad realizó los trámites pertinentes y entregó los documentos, pero la nueva directora del ICBF Carolina Restrepo Cañavera, paralizó toda la contratación.

Comfacor opera otros programas y tiene contrato con el ICBF hasta noviembre, pero al operador de alimentos se le terminó el contrato el pasado 31 de julio y por ello no está recibiendo a los niños porque no hay proveedor de alimentos.Es decir Comfacor está pagando al talento humano, pero no hay atención a niños y niñas.

Más de 800 madres comunitarias están sin trabajo desde el pasado 31 de julio cuando se les vencieron los contratos. «Sin ingresos y sin atención médica » porque están en la calles sin ninguna clase de vinculación laboral