“Mis manos están atadas por la ley”: Alcalde de Planeta Rica explica por qué no canceló las corralejas

Ante la ola de indignación departamental por la realización de las fiestas de corraleja en medio de la emergencia invernal, el alcalde de Planeta Rica, Ramón Calle Cadavid, rompió el silencio. En una respuesta a Burbuja Política, el mandatario aseguró que su decisión no obedece a una falta de empatía, sino a limitaciones legales que le impiden decretar una calamidad inexistente en su jurisdicción.

Calle Cadavid explicó que, tras asistir al Comité de Gestión del Riesgo departamental, consultó la posibilidad de acogerse al decreto del Gobernador para suspender los eventos, pero la respuesta jurídica fue tajante: al no tener una emergencia desbordada en su municipio, no puede emitir dicho acto administrativo.

El riesgo de las demandas

«Si yo no tengo la calamidad y cancelo un evento que ya cuenta con todos los permisos, se me viene una avalancha de demandas», afirmó el alcalde. Según su explicación, amparada en la Ley 1523 de 2012, Planeta Rica no cumple con la «trazabilidad» necesaria para declarar la emergencia, ya que el reporte oficial en el Registro Único de Damnificados solo arroja tres familias con patios inundados, las cuales ya fueron atendidas.

El mandatario advirtió que, de haber actuado de forma arbitraria, tendría que responder con su propio patrimonio ante posibles procesos de acción de repetición por parte de los empresarios y organizadores afectados por una cancelación sin sustento legal.

Para contrarrestar la crítica por la falta de solidaridad, Calle Cadavid informó que ha transformado el evento en una plataforma logística de ayuda. «Como no podía cancelar por las demandas, les pedí a los empresarios solidaridad, ganen o pierdan», señaló.

El alcalde reveló que ya se han enviado camiones tipo «turbo» cargados con toneladas de alimentos, colchonetas y ropa hacia municipios vecinos que sí están bajo el agua, como La Apartada, Buenavista, Puerto Libertador y Montelíbano.

«Planeta Rica, al igual que Chinú o Sahagún, no está en las mismas condiciones de tragedia que el resto del departamento. Por eso, en lugar de cerrar, estamos trabajando duro para recolectar ayudas y enviarlas a donde el río San Jorge está golpeando fuerte», concluyó el mandatario, buscando bajar la temperatura a una polémica que ha dividido la opinión pública cordobesa.