Misión internacional inspecciona la cárcel El Buen Pastor para definir el futuro de la extradición de Zulma Guzmán por el caso talio
El proceso judicial por el estremecedor caso de envenenamiento masivo con talio en Bogotá ha trasladado su eje de atención a la Reclusión de Mujeres El Buen Pastor. En las últimas horas, una comitiva de alto nivel conformada por representantes diplomáticos y expertos del Reino Unido, tres altos funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), dos delegados de la Fiscalía General de la Nación y directivos del penal, lideró una rigurosa inspección técnica a las instalaciones del centro carcelario con el fin de evaluar de primera mano las condiciones de reclusión, el hacinamiento y la infraestructura física y sanitaria del lugar.
Esta inusual verificación internacional responde de manera directa a los requerimientos de la justicia británica en el trámite de extradición de la empresaria colombiana Zulma Guzmán Castro. La mujer, capturada en Londres por la National Crime Agency tras un dramático episodio en el que intentó evadir a las autoridades lanzándose al río Támesis, es la principal sospechosa y el eje central de una macabra investigación criminal.
La Fiscalía colombiana la señala como la presunta autora material e intelectual del homicidio agravado de las menores Emilia Forero e Inés de Bedout, ocurrido en abril de 2025, quienes fallecieron tras consumir frambuesas con chocolate contaminadas deliberadamente con dosis letales de talio —un metal pesado de uso industrial altamente restringido y prohibido para fines domésticos en el país desde hace décadas— durante una tarde de amigas en el exclusivo barrio Rosales de Bogotá.
La defensa de la empresaria en el extranjero ha puesto en entredicho la idoneidad del sistema penitenciario colombiano para salvaguardar la integridad de Guzmán Castro, alegando graves preocupaciones sobre su salud mental y seguridad. Por esta razón, la inspección de la delegación europea se enfocó con especial rigor en las unidades psiquiátricas y en los pabellones de alta seguridad, como el de las extraditables.
El propósito principal del Reino Unido es constatar si el Estado colombiano ofrece las plenas garantías procesales y humanitarias exigidas por los tratados internacionales. Mientras la Fiscalía avanza en el rastreo de facturas electrónicas y rastrea nuevos indicios que sugieren que la procesada habría intentado perpetrar otros envenenamientos bajo la misma modalidad de falsos obsequios, el resultado de esta inspección técnica en El Buen Pastor será determinante para que los tribunales británicos den vía libre o frenen el retorno de la sospechosa a suelo colombiano para responder por sus delitos.
Este reporte contextualiza la inspección en la cárcel El Buen Pastor, detallando los antecedentes del doble homicidio de las menores con frambuesas contaminadas y explicando el motivo por el cual delegados del Reino Unido participan en la verificación del penal debido al actual proceso de extradición de la sospechosa Zulma Guzmán.
