Mueren 14 personas por tres bombardeos de EE.UU. en el Pacífico

La ofensiva antinarcóticos en el Pacífico ha alcanzado un punto crítico tras la confirmación de tres bombardeos de la armada estadounidense que cobraron la vida de 14 personas. El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, reportó que los ataques, ordenados por el presidente Donald Trump, impactaron cuatro lanchas en aguas internacionales, resultando en 14 «narcoterroristas» fallecidos y un único sobreviviente, presuntamente mexicano.

La administración Trump ha justificado esta escalada, que ya suma 13 ataques en el Pacífico y el Caribe, equiparando a los cárteles de la droga con organizaciones terroristas como ISIS y Al-Qaeda.

Hegseth sentenció que los narcos «han matado más americanos que Al-Qaeda» y que, por ende, serán «tratados de la misma manera,» enmarcando la ofensiva como un «conflicto armado no internacional.» No obstante, la legalidad de estos «ataques cinéticos letales» es seriamente cuestionada por expertos y congresistas, quienes advierten sobre la posible calificación de los decesos como ejecuciones extrajudiciales, dado que Trump solo notificó los ataques sin obtener la aprobación del Congreso.

Casi simultáneamente a estos reportes, la estrategia de Colombia contrapuso un enfoque de incautación sin víctimas. El presidente colombiano Gustavo Petro divulgó el éxito de un operativo realizado en colaboración con autoridades de Europa (España, Suecia, Alemania y Portugal), logrando decomisar 7.900 kilos de pasta de coca y la captura de 38 personas, sin reportar muertos. Petro utilizó este resultado para defender la eficacia de su política y refutar las duras críticas de Trump, quien tildó a Colombia de «guarida de drogas» con un «líder malísimo, un matón.» El mandatario colombiano sentenció que «los hechos desmienten la voz del gobierno de los EE. UU.,» haciendo referencia a su inclusión en la Lista Clinton sin pruebas de vínculos con narcos.

La avanzada de Trump, que también incluye la detención de más de tres mil líderes de cárteles como Nueva Generación, Sinaloa, MS13 y el Tren de Aragua, ahora enfrenta un serio cuestionamiento internacional sobre sus métodos, con analistas como Juan Pappier de Human Rights Watch advirtiendo sobre las graves implicaciones internacionales de esta escalada.