Marcial Alegría murió esperando la Casa Artesanal prometida por los políticos en San Sebastián (Lorica)
Durante toda su vida el pintor primitivista Marcial Alegría Garcés, estuvo esperando de parte de las autoridades de Lorica y de Córdoba, la construcción de la Casa Artesanal en el corregimiento de San Sebastián su tierra natal. Y la obra nunca se hizo efectiva. Pero sí le llegó la muerte el miércoles 14 de febrero de 2024 en horas de la noche en una clínica de Lorica.
En épocas de elecciones, todos los políticos, candidatos a la Alcaldía de Lorica, a la Gobernación de Córdoba, aspirantes al Concejo, la Asamblea, o Cámara de Representantes y Senado de la República, llegaban, le golpeaban la espalda, se tomaban la foto con él -para ganar más adeptos- y le decían que ahora sí se construiría la Casa Artesanal. Pero nunca llegó.
Ese era el gran sueño de este hombre dedicado a pintar con su imaginación, el cual le ponía colores vivos a cada una de sus obras. El quería que los artesanos de San Sebastián tuvieran un lugar donde exponer todas las obras que elaboraban en esa localidad.
Marcial Alegría recorrió varios países llevando y exponiendo sus obras, que quizás fueron más apreciadas en el exterior que en su propia tierra. La obra que más le gustaba era “La pesadilla”, la cual se convirtió muy famosa.
Y es que, si no hubiera sido por su prolífica producción pictórica, de seguro habría muerto en la más completa miseria y orfandad, como acostumbran hacerlo muchos de los grandes artistas de estas tierras del Caribe. Puesto que nadie (muy pocos) se preocuparon por las condiciones de vida de este hombre que se convirtió en un icono de la cultura bajosinuana.
En los últimos días de su vida la Alcaldía de Lorica y la Gobernación Córdoba estuvieron colaborando un poco. Pero ya era demasiado tarde para salvarle la vida a este hombre que le dio brillo e importancia a su tierra sinuana como ningún político lo ha hecho.
Marcial Alegría con edad de 87 años, perteneciente a la raza Zenú y con rasgos asiáticos, pintó miles de cuadros de todos los tamaños. Era tan bueno con el pincel de pelos de gato que él mismo fabricaba, que llegó a elaborar hasta cinco y seis cuadros diarios, como lo cuenta su hijo Mauricio Alegría, quien le sigue los pasos.
Este hombre al cual el departamento de Córdoba le debe mucho, nació en San Sebastián, una población de pescadores y alfareros (que trabajan con el barro o arcilla). Es una localidad ubicada a orillas de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú y a unos diez minutos de Santa Cruz de Lorica en la vía que va a Purísima.
Su deceso se produjo por problemas respiratorios y renales. Había estado internado en una clínica de Lorica hasta el 21 de enero pasado, cuando fue dado de alta con una bala de oxígeno y médico en casa. Una médica de Mutual Ser lo visitó y quedaron a mandar una fisioterapeuta para que le hiciera terapias respiratorias. Esta solo apareció ocho días después, cuando lo volvieron a llevar a la clínica de Lorica.
Las exequias de Marcial Alegría se cumplen este viernes 16 de febrero a la 4:00 de la tarde en el cementerio de la localidad, luego de una misa en la parroquia de la población, y tras haber estado el día anterior, en cámara ardiente en la sede de la Alcaldía de Lorica, la cual decretó tres días de duelo.
Cuando los políticos le decían a Marcial Alegría que ahora sí iban a construir la Casa Artesanal, con su malicia un poco sarcástica expresaba: “las palabras se las lleva el viento”. Y verdad que se las llevaron, porque ni siquiera la propia casa del pintor ayudaron a mejorar en algún momento. Paz en la tumba de Marcial Alegría.
