Nube de arena africana llegará a Colombia
Cada año, una nube de arena viaja desde África, cruza el océano Atlántico y llega a América. Este fenómeno, conocido como polvo del Sahara, se origina en el desierto más grande del mundo. Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), la actividad de esta capa de aire aumenta a mediados de junio, alcanzando su punto máximo entre finales de julio y mediados de agosto, y disminuye rápidamente a finales de agosto.
En su punto máximo, estos brotes individuales de polvo surgen de la costa africana cada tres a cinco días, llegando al oeste hasta Florida, América Central y Texas, cubriendo amplias áreas del Atlántico. Pueden ser tan grandes como los 48 estados más bajos de Estados Unidos. Rodney Poveda, meteorólogo del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), comentó el 11 de julio que en Colombia es común tener este tránsito de polvo durante todo el año.
Sin embargo, Poveda señaló que durante el segundo semestre, los vientos más fuertes aumentan significativamente el traslado del polvo desde África hasta Sudamérica, gracias a los vientos alisios que entran desde el noreste y llegan al suroeste de Colombia. Aunque este tránsito no ha sido muy significativo en esta ocasión, esta semana tuvo un aumento notable que afectó principalmente la costa norte de Colombia, donde el polvo del Sahara se siente más.
Según el Ideam, cinco departamentos en particular experimentan aumentos de temperatura y problemas de salud debido al polvo: La Guajira, Magdalena, Atlántico, Sur de Bolívar y Sur de Sucre. El meteorólogo explicó que el fenómeno afecta la calidad del aire porque la atmósfera es más seca en Colombia, lo que puede resecar las vías respiratorias y los labios. Aunque recomienda el uso de mascarillas, actualmente no hay suficiente polvo para justificar su uso.
No obstante, la NOAA advierte a las personas con asma y otras enfermedades pulmonares crónicas que tomen precauciones para controlar sus afecciones y reduzcan la exposición al polvo limitando el tiempo al aire libre durante las tormentas de polvo. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) ha emitido varias recomendaciones para cuidar la salud:
- Cerrar puertas y ventanas si se observa un aumento considerable de material particulado.
- Personas con enfermedades respiratorias, mujeres embarazadas, adultos mayores y niños deben usar mascarillas.
- Cubrir fuentes de agua como pozos, recipientes o estanques para evitar contaminación.
- Utilizar elementos de protección personal como gafas, mascarillas o pañuelos húmedos para cubrir boca y nariz.
