“Nunca fui amante de Vero”: Escaf sale en defensa de Verónica Alcocer, niega corrupción y anuncia demandas.

El senador del Pacto Histórico Agmeth Escaf rompió este lunes un silencio que, según él, guardó durante años para no alimentar a quienes lo atacan. En un hilo de nueve puntos, el congresista niega un romance con Verónica Alcocer, rechaza las acusaciones de corrupción que lo mencionan junto a su círculo y anuncia que irá a los tribunales contra Eva Ferrer y otros denunciantes.

Lo hace justo después de que Semana publicara chats entre Ferrer y Gustavo Petro en los que aparecen alertas sobre un supuesto entramado alrededor de “los primos de Verónica y Agmeth”.​

Escaf sostiene que hay un patrón de difamación desde 2021, cuando aceptó encabezar la lista del Pacto Histórico en el Atlántico y se convirtió en la primera curul progresista de ese departamento.

El origen, según Escaf: no fue Verónica quien lo impuso

Los primeros ataques, dice, fueron internos. Influenciadores y políticos de la misma orilla afirmaron que había entrado a Colombia Humana porque Verónica Alcocer se lo exigió a Petro y que era una ficha de los clanes del Atlántico, “el siguiente Manguito”.

Escaf replica que la puerta se la abrió su demanda laboral contra el Grupo Santo Domingo y Caracol Televisión, que ganó en todas las instancias. Petro, afirma, lo eligió después de una encuesta en Barranquilla: el otro candidato no tenía reconocimiento en las calles. “Tampoco fui impuesto por ningún político o empresario de Barranquilla”, escribe, y asegura que en cuatro años nunca votó contra el Pacto.

El chisme que, dice, destrozó a dos familias.

El corazón del hilo es el rumor que lo convirtió en “el primer mozo de la Nación” y a Verónica Alcocer en “la brincona”. Escaf cuenta que, en su primer año en el Congreso, Palacio se llenó de chismes para minar al gobierno y a la familia presidencial. Como era “su único amigo en la política”, lo usaron para destruir a “una buena madre”.

Niega el romance de forma explícita: “Ni fui amante de Vero ni la vi jamás con amantes. La vi sufriendo por amor, sí, pero por su marido. Lo demás es carreta”. El daño, dice, alcanzó a ambas familias, incluida una menor en edad escolar. Él ocultó su vida sentimental; ella se replegó hasta casi desaparecer. El matrimonio con Petro terminó en divorcio.

También comparte una imagen generada con inteligencia artificial que, según denuncia, circulan sectores cercanos a Abelardo de la Espriella para presentarla a ella como “grilla” y a él como el hombre que “se robó Ecopetrol”, empresa a la que asegura no haber entrado.

A Petro le hace un reclamo directo.

Recuerda el Consejo de Ministros en el que el entonces presidente advirtió a su gabinete que no lo recibieran. “Jamás hizo semejante advertencia sobre Olmedo o Sneyder (…) Tampoco sobre los catalanes”. Dice entender la molestia del mandatario ante el chisme, pero insiste: “Yo aquí he sido tan víctima de la difamación como ellos”. Y añade que le habría gustado verlo defender a Verónica, “la madre de sus hijas menores, con el mismo ahínco con que defendió a las Julianas y a las Gabrielas”.

Visa, Nicolás Petro, Ángela Benedetti y Eva Ferrer.

Escaf se presenta además como perseguido del gobierno de Abelardo de la Espriella, a quien acusa de incluirlo sin pruebas en una lista de presuntos compradores de votos y de impulsar una campaña para que Estados Unidos le quite la visa. Desmiente que hayan deportado a sus hijos: viven en Colombia y el menor aún es un niño. Recuerda que De la Espriella fue su abogado.

Sobre Nicolás Petro, dice que lo acusó en medio de su divorcio de Daysi Vásquez —amiga de Escaf— y que la Corte no halló pruebas. “No he recibido ni media disculpa”.

A Ángela Benedetti le responde por sus entrevistas sobre “Los Verónicos”. Afirma que jamás escuchó ese término en campaña, que no tiene “velas en ese entierro” y que ella habla de él en vez de reclamarle a su hermano Armando o de mencionar a su exesposo Juan Fernández, asesor presidencial durante los cuatro años.

El detonante más reciente es Eva Ferrer. Escaf la acusa de filtrar chats, hablar de “tres tenores” y un entramado de corrupción sin pruebas, y de presionar por más de 600 millones de pesos que, según ella, le deben desde 2022. La describe como ambiciosa, con “ínfulas de grandeza”, y recuerda que Petro nacionalizó de forma exprés a los catalanes.

De la otra mejilla a la demanda.

El senador cierra anunciando acciones legales contra Ferrer y contra quienes lo calumnien. Dice que ella deberá probar ante un juez que él es corrupto y que no se dejará usar “como gancho ciego” para cobrar esa millonada.

“Ya me mamé de todo esto. Menos shows en redes sociales y medios de comunicación, más hechos. (…) Yo parezco manso, el típico costeño buena gente, pero no tengo un pelo de menso”.

El hilo no aporta pruebas documentales nuevas ni desmiente mensaje por mensaje los chats publicados. Es una defensa política y personal: Escaf pone a Verónica Alcocer en el centro de su relato —como amiga, no como amante—, se declara víctima del mismo enjambre de rumores que la rodeó y pasa de guardar silencio a amenazar con demandas.

Este artículo contó con la asistencia de IA para la recopilación de datos y estructuración de párrafos, bajo estricta revisión y edición editorial de un periodista