¡Petro se despide! “Dejo una Presidencia que cumplió” y exige al próximo gobierno respetar la Constitución.

En su último discurso público como presidente de la República, Gustavo Petro no se guardó nada. Frente a una multitud en plaza pública, con pancartas de agradecimiento y el clima de fin de ciclo, el mandatario aseguró que deja el cargo habiendo “cumplido” su mandato y lanzó un mensaje directo al próximo gobierno: que respete la Constitución.

“En el momento en que alguien tome la banda presidencial y jure por una Constitución, que ojalá, espero yo, respete”, declaró Petro en su intervención durante los actos del 20 de Julio.

El presidente, visiblemente emocionado y rodeado de su equipo más cercano, reiteró que entregará la banda presidencial el próximo 7 de agosto y que lo hace con la convicción de haber cumplido con lo que se propuso al llegar al poder.

Un mensaje con doble filo.

El pronunciamiento de Petro generó reacciones inmediatas. Mientras sus seguidores coreaban su nombre y levantaban carteles que decían “Gracias Petro por sembrar esperanza en cada rincón de la patria”, sus críticos interpretaron el mensaje como una advertencia velada al gobierno que viene.

El video del discurso muestra al presidente leyendo sus apuntes en un podio adornado con el escudo de Colombia, vistiendo su característica sudadera negra con el lema “Somos la tierra del…” y rodeado de ministros y aliados.

En varios momentos se le ve gesticular con fuerza, como si quisiera dejar un mensaje claro antes de abandonar el poder.

El cierre de un ciclo polémico.

Con estas palabras, Gustavo Petro cierra su paso por la Casa de Nariño tal como lo inició: con un discurso cargado de convicción, divisiones y mensajes que seguirán generando debate hasta el último día de su mandato.

El 7 de agosto, cuando entregue la banda presidencial, Colombia sabrá si el deseo que expresó hoy se cumple o si, como anticipan muchos de sus opositores, el nuevo gobierno tendrá que lidiar con las consecuencias de cuatro años de profundas transformaciones y fuertes confrontaciones institucionales.

¿Logro cumplido o promesa incumplida?

El país entero está a punto de juzgarlo en las urnas… y en la historia.