Polémica en Montelíbano: sacerdote habría frenado ingreso de féretro a la iglesia por el mal olor del cuerpo
Un fuerte malestar se vivió en el municipio de Montelíbano, Córdoba, durante las exequias de Jhon Jairo Calle, un hombre que falleció tras ser embestido por un toro en unas corralejas de la región.
Según los testimonios de los allegados, el sacerdote de la Iglesia María Inmaculada se habría negado en un principio a permitir el ingreso del féretro debido al fuerte olor que expedía el cuerpo, una situación que obligó a la familia a pedir a la funeraria que sellara el ataúd para poder llevar a cabo la ceremonia religiosa y que provocó que varios asistentes se quedaran afuera del templo en señal de protesta.
Hasta el momento, ni las autoridades eclesiásticas ni la empresa funeraria se han pronunciado oficialmente para esclarecer si el inconveniente obedeció a una determinación del religioso o a fallas en los procesos de conservación y preparación del cadáver.
