Presidentre Petro propone llevar fibra óptica a las cárceles de Colombia

En una declaración que ha encendido el debate sobre el control penitenciario, el presidente Gustavo Petro anunció que ha dado instrucciones para tramitar un proyecto que busca dotar de fibra óptica a los centros de reclusión del país. El mandatario justificó la iniciativa bajo la premisa de que la tecnología es una herramienta indispensable para la productividad y la resocialización en la era moderna.

Durante un discurso centrado en la revisión de la política antidrogas, el jefe de Estado vinculó la conectividad con las oportunidades de desarrollo. «Sin fibra óptica no hay producción en el siglo XXI», afirmó Petro al confirmar que ya solicitó a la dirección de la entidad correspondiente el trámite del proyecto.

Según la visión del Ejecutivo, el acceso a internet de alta velocidad en los penales podría abrir puertas a programas educativos y laborales más robustos, alineados con las demandas tecnológicas actuales.

Sin embargo, el anuncio no tardó en generar una ola de cuestionamientos. Sectores de la oposición y expertos en seguridad advierten que implementar redes de alta capacidad dentro de las cárceles podría facilitar la coordinación de delitos desde el interior de los penales, como la extorsión y el tráfico de estupefacientes

«El problema en Colombia no es la falta de internet en las cárceles, sino el uso de celulares ilegales para extorsionar. Facilitar la infraestructura de fibra óptica podría ser un arma de doble filo si no existe un control absoluto del INPEC»*, señalaron analistas del sector.

Aunque el presidente no entregó detalles técnicos sobre cómo se restringiría el uso de la red para fines criminales, la propuesta se suma a la lista de reformas disruptivas de su gobierno. Mientras el Ejecutivo defiende la conectividad como un derecho para la transformación del individuo, sus detractores exigen que, antes de cables y señal, se garantice el bloqueo efectivo de comunicaciones ilegales que hoy afectan a la ciudadanía.