Prosperidad Social entregó cuatro Puntos de Abastecimiento Solidario para fortalecer la economía popular en Córdoba

– En total, se invirtieron más de $18.000 millones en cinco de estos puntos: cuatro ubicados en Montelíbano, Puerto Libertador, Valencia y Tierralta, cuyas obras ya finalizaron, y uno en Ayapel, cuya construcción está por

iniciar.

– Estos espacios beneficiarán a más de 82.000 personas, entre pequeños

productores, asociaciones campesinas y organizaciones de la economía popular, que podrán vender sus productos directamente a los

consumidores, reduciendo la intermediación.

Prosperidad Social entregó cuatro Puntos de Abastecimiento Solidario (PAS) en los municipios de Montelíbano, Puerto Libertador, Valencia y Tierralta, tras una inversión superior a los $14.000 millones. Estos espacios beneficiarán a cerca de 66.000 personas y fortalecerán

la economía popular en el sur de Córdoba.

Los PAS son centros de abastecimiento diseñados para que pequeños productores, asociaciones campesinas y organizaciones de la economía popular cuenten con lugares adecuados para ofrecer y comercializar sus productos. Su

propósito es conectar directamente a quienes producen con quienes compran, reduciendo la intermediación, mejorando los ingresos de las familias productoras

y facilitando el acceso de la comunidad a productos frescos y de calidad a precios

justos.

Durante la entrega, el director general de Prosperidad Social, Mauricio Rodríguez Amaya, destacó que los PAS representan una oportunidad para fortalecer la economía popular y mejorar las condiciones de comercialización de los pequeños

productores.

“Entregamos estos puntos que contribuirán a la articulación del campesinado, a que tengan lugares para la venta directa de sus productos para el fomento

asociativo, para el intercambio de conocimientos y de saberes desde la

producción agrícola y la asociatividad. El Gobierno del presidente Petro le

cumplió a Córdoba”, aseguró el director general.

Los PAS se construyeron en municipios priorizados por los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y se consolidarán como escenarios para fortalecer las redes de productores, promover la asociatividad y establecer circuitos cortos de comercialización que impulsen el desarrollo económico de la región.

La inversión total para la construcción y puesta en marcha fue de $14.176

millones, distribuida así:

• Montelíbano: $4.377 millones, con 1.005 metros cuadrados de área

cubierta y 38 galerías comerciales.

• Puerto Libertador: $4.064 millones, con 885 metros cuadrados de área cubierta y 28 galerías comerciales.

• Valencia: $2.776 millones, con 650 metros cuadrados de área cubierta y 18 galerías comerciales.

• Tierralta: $2.959 millones, con 650 metros cuadrados de área cubierta y 20 galerías comerciales.

Además de las galerías comerciales, los PAS cuentan con tiendas solidarias, centro de acopio, cocina, áreas multipropósito, módulos de baños, espacios administrativos, cuarto técnico, cuarto de residuos y un punto para la entrega de bienestarina, lo que los convierte en escenarios integrales para el

fortalecimiento de la economía popular y el desarrollo comunitario.

Las cuatro obras suman, en conjunto, 3.190 metros cuadrados de construcción y 104 galerías comerciales, espacios que permitirán fortalecer la comercialización de productos agrícolas, pecuarios y transformados, impulsar el

consumo de productos locales y generar nuevas oportunidades para las organizaciones vinculadas a las redes PAS.

Previo a la entrega, se suscribieron Pactos de Gobernanza mediante los cuales Prosperidad Social, las administraciones municipales y las redes PAS asumieron compromisos para garantizar la administración, sostenibilidad y funcionamiento

de estos centros, asegurando que permanezcan al servicio de las comunidades.

Cabe resaltar que en el municipio de Ayapel se iniciará la construcción de un quinto PAS, proyecto que cuenta con una inversión cercana a los $3.700 millones.

Con esta entrega, Prosperidad Social reafirma su compromiso con la promoción de inversiones que fortalecen la economía popular, impulsan la producción local

y consolidan espacios donde las comunidades organizadas son protagonistas de su propio desarrollo, contribuyendo a la construcción de territorios con mayores

oportunidades.