“Se acaban los privilegios para los corruptos”: De la Espriella ordena revisar presos en guarniciones militares y estaciones de Policía.
El presidente Abelardo De La Espriella anunció que se acabaron los privilegios para los condenados por corrupción y ordenó revisar los casos de personas privadas de la libertad que permanecen en guarniciones militares o estaciones de Policía.
“Los delincuentes de cuello blanco no son delincuentes de categoría superior”, advirtió el jefe de Estado en su alocución del domingo. Según dijo, quienes usaron cargos o contactos para saquear recursos públicos no pueden convertir la condena en una “estadía privilegiada”.
La instrucción, presentada como el séptimo punto de su discurso, es revisar y proceder “conforme a la ley y sin privilegios ni contemplaciones” al traslado de quienes están recluidos en esas instalaciones sin cumplir las condiciones legales para permanecer allí.
De la Espriella insistió en que la corrupción no es un delito sin víctimas: desviar recursos, dijo, quita alimentación escolar, salud, agua potable, carreteras, hospitales y colegios. Por eso, afirmó que “la ley debe ser igual para todos” y que quien se robe “la plata de los niños, de la salud, de la educación o de las obras” no tendrá consideración especial “por haber usado saco y corbata para delinquir”.
El mandatario añadió que combatir la corrupción exige investigaciones, condenas y recuperación del dinero, pero también terminar con la idea de que la cárcel en Colombia “depende del apellido, el cargo o los contactos”.
