Tailandia confirma la cadena perpetua a Daniel Sancho y los padres de Edwin Arrieta hablan desde el dolor: “Siempre pidiendo a Dios que nos ayude”.
El Tribunal Provincial de Samui comunicó el viernes 25 de septiembre de 2026 la resolución del Tribunal de Apelaciones de Phuket: desestima los recursos de la defensa de Daniel Sancho y de la familia de Edwin Arrieta, y mantiene íntegra la condena a cadena perpetua dictada en agosto de 2024 por el asesinato premeditado del cirujano colombiano.
No habrá nuevo juicio. Tampoco se eleva la pena a muerte, como pedía la acusación particular. La indemnización a los padres de la víctima —4,42 millones de baht, unos 117.000 euros— se mantiene.
El crimen ocurrió el 2 de agosto de 2023 en Koh Phangan. Sancho, entonces de 29 años, fue hallado culpable de asesinato premeditado, de ocultar y descuartizar el cadáver y de destruir el pasaporte de Arrieta. El tribunal de apelación insistió en que el español compró y preparó de antemano cuchillos, una sierra, un machete, bolsas, guantes y productos de limpieza.
Sancho sigue la causa desde la prisión de Surat Thani. La defensa pedía repetir el juicio o citar nuevos testigos y sostenía que la muerte se produjo en una pelea accidental. El tribunal rechazó esas pretensiones y consideró que la investigación se ajustó a la ley. Cada parte aún puede acudir al Tribunal Supremo tailandés.
Los padres, casi cuatro años después.
El periodista José Ángel Leiras viajó a Colombia para el programa Fiesta y habló con Marcela Arteaga y Leobaldo Arrieta. No encontró alivio. Encontró agotamiento.
“Me encuentro a una mujer, a Marciela, que no levanta cabeza. Es una mujer que está hundida. Esperaba encontrarme con una mujer aliviada con la resolución de ese recurso y me he quedado con mal cuerpo”, relató Leiras.
La madre, entre lágrimas, dijo: “Hay que darle gracias a Dios. Siempre pidiendo a Dios que nos ayude. Ya está bueno, ya son casi cuatro años de muerto, todavía.”
Sobre la desestimación del recurso de Sancho añadió: “Hemos sufrido mucho.” El padre apenas quiso hablar: “Nosotros ya no queremos saber nada.”
Leiras percibió que el padre sigue enfadado y que la familia, de edad avanzada, no ha asimilado del todo la vida que llevaba su hijo. El tiempo judicial no ha cerrado el duelo. La familia pide un perdón que no llega.
El despacho Ospina Abogados, que representa a los Arrieta, difundió un comunicado: reciben “con respeto” la decisión y entienden que confirma la gravedad de los hechos. Añaden que no buscan venganza y que nada devolverá a Edwin.
“¿No es ya momento de reconocer los hechos, pedir un perdón sincero, asumir plenamente las responsabilidades y dejar descansar a Edwin?”, preguntan.
Según El Mundo, el equipo legal de la familia en Tailandia indicó que no volverá a recurrir. La defensa, herida y con otro frente abierto
Carmen Balfagón y Ramón Chippirrás, del equipo de Sancho, dijeron que “se queda todo igual” y que no están de acuerdo. Reclaman que el tribunal no abordó puntos como la grabación de la primera declaración del acusado —obligatoria, según ellos, por la ley tailandesa— ni el cambio de corte. Esperan el texto completo para decidir si van al Supremo.
En el mismo plató de Fiesta, Juan Luis Galiacho afirmó que Sancho está “muy decepcionado y hundido” y que baraja cambiar de abogados porque “se le han vendido muchos pajaritos”. Balfagón lo negó en el momento: “Eso, a día de hoy, no es cierto.”
Lo que queda.
La sentencia de 2024 ya rebajó la pena de muerte a cadena perpetua por la confesión inicial de Sancho. Tres años después del crimen y dos después de la condena de primera instancia, el caso sigue abierto en apelación extraordinaria, en la cárcel tailandesa y, sobre todo, en la casa de unos padres que dicen que ya no quieren saber nada y, al mismo tiempo, no dejan de pedir a Dios que les ayude.
Nada de lo resuelto este viernes les ha devuelto a su hijo.
«Este artículo contó con la asistencia de IA para la recopilación de datos y estructuración de párrafos, bajo estricta revisión y edición editorial de un periodista«
