Temporada de ciclones del Caribe pone en alto riesgo a 4 departamentos
Con la temporada de ciclones activa en el país, el Caribe experimentará lluvias y posiblemente eventos extremos como huracanes. Así lo confirmó a finales de mayo Ghisliane Echeverry, directora del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).
A diferencia de años anteriores, hay un 85% de probabilidad de que esta temporada sea más intensa y activa de lo habitual, según las estimaciones de la NOAA (Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE. UU.).
Andrea Devis-Morales, doctora en Oceanografía y profesora de la facultad de Ciencias Naturales de la Universidad del Rosario, indicó que existe una probabilidad de que haya más ciclones de diferentes intensidades, esperando que varios sean fuertes.
Además, en el segundo semestre del año, durante el verano del hemisferio norte, el océano Atlántico comienza a calentarse, favoreciendo la formación de tormentas alimentadas por el calor. Sin embargo, la docente advirtió que este año el océano está «muy caliente», con 1,2 grados por encima de lo normal.
«Por eso esperamos que esta temporada sea más intensa de lo normal. Empezamos con un océano más cálido de lo normal, con temperaturas récord. No las habíamos tenido antes, pero cada año aumentan», explicó Andrea Devis-Morales.
Devis-Morales añadió que mientras el océano tiene estas altas temperaturas, los vientos alisios del noreste en el Atlántico están débiles, lo que favorece las bajas presiones y crea una condición ideal para una mayor actividad de huracanes.
El Ideam y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) coincidieron en que dos departamentos del país están en «amenaza directa»: La Guajira y la isla de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Sin embargo, Devis-Morales añadió dos más: Atlántico y Bolívar. De hecho, explicó que desde el Urabá hasta la zona norte de Colombia pueden verse afectadas por huracanes.
En la costa norte de Colombia, especialmente en La Guajira, ocurre un fenómeno conocido como surgencia costera, donde las aguas profundas se elevan a la superficie y se enfrían. «Esto ayuda a mantener alejados a los ciclones tropicales que buscan las aguas más cálidas del océano», comentó la docente.
El problema es que actualmente el océano y el mar Caribe están un grado más caliente de lo normal, aumentando el riesgo de que los huracanes se acerquen a la costa colombiana, principalmente a los departamentos mencionados. En el caso de San Andrés, la alerta es mayor debido a que el archipiélago está en una zona con aguas más calientes, lo que lo convierte en un área de mayor riesgo por impactos de eventos ciclónicos.
Echeverry, del Ideam, y la oceanóloga Devis-Morales coinciden en que esta temporada tendrá un pico entre agosto y octubre, coincidiendo con el verano del hemisferio norte, cuando el océano y la atmósfera se calientan más y la presión baja.
El instituto estima que este año habrá 25 tormentas tropicales, de las cuales 13 se convertirán en huracanes y siete de ellos alcanzarán fuerza mayor. Echeverry añadió que estos eventos «inician como ondas tropicales que pueden convertirse en depresiones, tormentas o huracanes, dependiendo de la velocidad que adquieran» y que, independientemente de su cercanía a nuestras costas, «sí o sí causarán lluvias en el Caribe y pueden ocasionar eventos extremos».
