Transportadores de carga advierten cese de actividades si aumenta el precio del ACP
Tras el anuncio del ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, sobre la posibilidad de subir el galón de ACPM (diésel) a partir de febrero del 2024 para contrarrestar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles (Fepc), los transportadores del país manifestaron su preocupación ante este anunció.
En este sentido, el presidente de la Federación de Transportadores de Carga (Fedetranscarga), Henry Cárdenas, acudió el 9 de octubre a la sesión plenaria del Senado de la República donde transmitió la preocupación del gremio transportador, en su intervención advirtió que si el precio del combustible sube, el negocio se vuelve inviable y, por ende, les tocará parar los camiones en Colombia, lo que es una gran preocupación porque se incrementarán las tarifas, los costos del transporte y hará que los colombianos paguen mucho más por los alimentos que se consumen.
En el mismo contexto, Cárdenas advirtió que las empresas de transporte de carga estarían al borde de la quiebra, ya que tendrían que negociar con los generadores de carga para implementar un incremento de aproximadamente el 30 % en las tarifas de transporte en todo el país, lo que impactaría directamente en el Índice de Precios al Consumidor.
«Necesitamos que el Senado hable con el Gobierno. Si sube $8.000 el ACPM en Colombia, nosotros los transportadores entraríamos en una quiebra inminente y de inmediato, porque tendríamos que empezar a pelear con el generador de carga para poder subir un 30% las tarifas que usamos en todo el territorio nacional. Eso significa que para todos nos subiría el Índice de Precios al Consumidor (IPC), cosa grave que no necesitamos”, indicó el líder gremial.
Ante esta situación, los camioneros hacen un llamado urgente para que se lleven a cabo mesas técnicas de negociación con el Gobierno Nacional, que, según afirman, han estado esperando durante más de un año en busca de soluciones que eviten un impacto negativo en el sector del transporte de carga y, en última instancia, en la economía y la disponibilidad de alimentos en Colombia.
