Tres horas entre los hierros: San Miguel llora a Edwin, el conductor que no pudo volver a casa

Dolor y silencio se instalaron en el barrio San Miguel de Corozal. Allí se confirmó la muerte de Edwin Olivero Montiel, de 43 años, una de las víctimas mortales del siniestro vial del bus escolar ocurrido el miércoles 9 de septiembre en zona rural de Morroa, Sucre.

Edwin era oriundo de Montería y padre de un niño y una niña. Tras varios años de servicio en la Armada Nacional, se había pensionado hacía cerca de tres años y se dedicaba al transporte escolar. Residía en San Miguel, de donde salió aquella tarde sin imaginar que su familia lo esperaría en vano.

El bus, que movilizaba estudiantes de la Institución Educativa Cristóbal Colón, circulaba por la vía rural entre Morroa y Colosó cuando el siniestro vial se registró en la loma de La Peñata, pasadas las 12:30 p. m. 

Las primeras versiones señalan una posible falla en los frenos durante el descenso y el posterior choque contra una volqueta. Tanto el bus como el otro vehículo terminaron volcados.

Según se conoció en la comunidad, Edwin iba al volante e intentó, hasta el último momento, mantener el control para impedir una tragedia mayor. No logró salir con vida. Su cuerpo permaneció atrapado entre los restos del automotor por más de tres horas, hasta que el Cuerpo de Bomberos de Corozal pudo rescatarlo.

En el mismo hecho también falleció la estudiante Shaira Villalba. Decenas de menores resultaron heridos y fueron atendidos en centros de Morroa, Colosó y Sincelejo. Las autoridades investigan las causas exactas del siniestro vial.