Un joven de 29 años fue asesinado tras oponerse a un atraco en el norte de Bogotá

Una jornada de hurto en el norte de Bogotá culminó trágicamente el pasado martes hacia la 1:30 p.m., cuando un joven estudiante de 29 años fue asesinado tras oponerse a un asalto en la localidad de Usaquén. La rápida reacción policial desató una balacera que dejó un delincuente muerto y otro capturado.

La víctima, estudiante de noveno semestre, fue abordada por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta naranja de placas ZSO-06E. El asalto, cuyo objetivo principal era robarle el celular al joven y a su acompañante, se tornó violento cuando la víctima opuso resistencia. En respuesta, los delincuentes le dispararon en dos ocasiones.

De inmediato, patrulleros de la Estación de Usaquén confrontaron a los asaltantes. En el intercambio de disparos, uno de los presuntos delincuentes fue abatido en el lugar, mientras que el otro fue capturado y puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación.

El brigadier general Giovanny Cristancho, Comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, confirmó que los sujetos abatido y capturado pertenecían a una banda identificada y reincidente en la zona.

«Ya habíamos enfrentado a estos delincuentes y en esa ocasión también hubo un intercambio de disparos, por eso se ha priorizado la zona con puestos fijos y planes especiales», aseguró Cristancho.

Por su parte, Hernán Castro, coordinador zonal de seguridad de Usaquén, indicó que la banda era conocida localmente como «La banda de la moto naranja» y actuaba en complicidad con un vehículo tipo Logan que sigue siendo objeto de investigación. Castro destacó la coordinación vecinal, que cuenta con un grupo de más de 700 personas atentas a estos sucesos.