Unicórdoba sigue ayudando a estudiantes afectados por las inundaciones del mes de febrero
Los estudiantes beneficiados fueron focalizados en distintas poblaciones de Córdoba.
En las veredas más profundas del Departamento se identificaron estudiantes de la Universidad de Córdoba afectados durante la reciente inundación atípica de febrero pasado; pero, así mismo fueron identificados en el trabajo humanitario que adelantó la institución para tenderles la mano a ellos y a sus familias.
Uno de esos casos es el de Keiner Andrés Velásquez Anaya, estudiante de Derecho, residente en la recóndita población de Villa Fátima, zona rural de San Bernardo del Viento, quien, impresionado por lo que pasaba en su pueblo por consecuencia de las inundaciones, no sabía cómo seguir con sus clases mientras su familia recuperaba lo que el repentino invierno se llevó: enseres y cultivos de arroz, yuca y plátano.
En esa misma realidad, pero en zona rural de San Pelayo, corregimiento las Guamas, estuvo José Daniel Guerra Argel, estudiante de Licenciatura en Educación Física. José Daniel cuenta que los animales de corral del patio y el pan coger que garantizaba el desayuno desaparecieron de golpe.
Lo que ambos no imaginaron es que sus directivas, en cabeza del rector, profesor Jairo Torres Oviedo, tocaban las puertas del país para gestionar ayudas humanitarias que siguen llegando para la reconstrucción del tejido social de los
más de mil estudiantes y sus familias, golpeados por los desbordamientos de los ríos.
Keiner y José Daniel hacen parte de la lista de 400 estudiantes vinculados a la reciente lista de beneficiados con mercados, desde una donación de la Fundación Canal del Dique y COMPAS (Compañía de Puertos Asociados), en respuesta a la gestión del rector Torres, en el marco de las acciones por ayudar en la permanencia de los estudiantes en sus procesos formativos.
“En mi vereda Villa Fátima hubo deslizamiento de los cerros donde teníamos los cultivos, las pérdidas fueron inmediatas, pero hoy, agradecemos al rector, Jairo Torres y a COMPAS por esta ayuda que nos suministran”, narró Keiner, al tiempo de recibir el mercado que llevó a casa.
José Daniel Guerra Argel también se mostró agradecido por el llamado que se le hizo desde la Oficina de Bienestar Institucional, para compartirle una ayuda más en medio de la lenta recuperación económica de su familia en zona rural de San Pelayo. José se echó al hombro el costal repleto de alimentos no perecederos, de gran provecho para padres y hermanos.
“No esperaba esta ayuda, que hoy también me sorprende. Recuerdo que el día de la emergencia nos invadió el pánico, por la gran cantidad de agua que nos obligó a sacar las cosas; perdimos gallinas ahogadas por el cansancio mientras también intentaban ponerse a salvo; hoy, agradecido con el rector por este gesto con nosotros los estudiantes afectados”, sostuvo José Daniel, estudiante de la facultad de Educación y Ciencias Humanas.
El rector de Unicórdoba, profesor Torres, destacó que desde el primer día de la emergencia se desplegó toda la capacidad institucional y la acción de gestión para mitigar en la población estudiantil el impacto que el fenómeno de los frentes fríos ocasionaba.
“Desde ese momento hasta ahora todas las estrategias que hemos puesto en marcha han resultado; el objetivo es que nuestros estudiantes se mantengan en el proceso formativo… hoy, COMPAS y la Fundación Canal del Dique, ante quienes habíamos gestionado, nos enviaron las ayudas que empezamos a distribuir entre nuestros muchachos”, precisó el rector Torres, entregando personalmente, una a una, las ayudas humanitarias.
Anunció el profesor Torres que las ayudas se distribuirán también en las poblaciones vecinas a los demás lugares de desarrollo con los que cuenta la Universidad de Córdoba y destacó que precisamente en la post-inundación también la alma mater acompaña a sus estudiantes.
