Uribismo y petrismo se alían en secreto: el pacto de Barranquilla para imponer a Andrés Castro Franco como Contralor General.

En una reunión reservada celebrada en Barranquilla, voceros del Centro Democrático y del Pacto Histórico habrían acercado posiciones para respaldar al actual personero de Bogotá, Andrés Castro Franco, como próximo contralor general de la República.

La información, revelada por Caracol Radio, se produce a apenas una semana de la elección definitiva prevista para el 12 de agosto en el Congreso en pleno.

El movimiento resulta particularmente llamativo. Se trata de dos bancadas que durante años se enfrentaron en el Congreso y que hoy, según las fuentes, estarían negociando de manera conjunta para consolidar las mayorías necesarias y colocar a Castro Franco al frente del organismo de control fiscal.

El personero capitalino ya figura entre los diez finalistas del concurso de méritos y ocupa una de las posiciones más altas en la lista de elegibles.

La noticia genera inquietud en varios sectores. Si la alianza se concreta, el llamado “petrismo” podría terminar controlando simultáneamente la Procuraduría, la Fiscalía y la Contraloría, los tres órganos de control más poderosos del Estado.

El propio gobierno entrante de Abelardo de la Espriella ha pedido públicamente a las bancadas no pactar con el Pacto Histórico en esta elección.

Castro Franco, abogado y politólogo con trayectoria en control fiscal (fue contralor de Bogotá entre 2020 y 2022), se ha reunido en las últimas semanas con funcionarios del gobierno saliente de Gustavo Petro y con congresistas del Pacto Histórico. Fuentes oficiales del Ejecutivo actual lo ven “con buenos ojos” por su afinidad con los ideales del progresismo. Al mismo tiempo, sectores del uribismo parecerían dispuestos a respaldarlo en una operación política que privilegia el cálculo de poder sobre las diferencias.

La elección del 12 de agosto será una de las primeras pruebas de fuerza del nuevo Congreso. Con el Centro Democrático y el Pacto Histórico sumando un bloque significativo de votos. Cualquier acuerdo entre ambos podría definir el resultado. Mientras tanto, las negociaciones continúan y el nombre de Andrés Castro Franco gana terreno como la carta de consenso de dos fuerzas que, hasta hace poco, se miraban como enemigos irreconciliables.