Pacto vota Pacto: unidad para transformar Montería

Por Luis Fernando Ballesteros Meza

El Pacto Histórico representa de manera armónica al pueblo y sus luchas. Esa es nuestra vocación y debemos demostrarla con hechos. Somos un partido de puertas abiertas para quienes compartan nuestros principios y quieran construir una Montería y una Córdoba con oportunidades para todos.

Aquí tienen lugar los militantes, los simpatizantes y las organizaciones sociales. Las luchas por la tierra, el empleo, la vivienda, la educación y la dignidad deben encontrarse en un proyecto capaz de convertir esas demandas en decisiones de gobierno.

Con ese propósito presentamos las aspiraciones a la Alcaldía de Montería de Fredy Benedetti, Mauricio Calderón, Juan Corrales, Alexander Mendoza, Delascar Molina, Roberto Montalvo y Mario Montes de Oca. Sus propuestas, trayectorias y compromiso con las comunidades deben alimentar una alternativa real de poder para nuestra ciudad.

Como congresista, respaldo al Pacto Histórico y trabajo por su unidad. Mi responsabilidad es ayudar a construir esa alternativa y demostrar que el voto libre sí sirve: permite elegir representantes que respondan al pueblo y tengan independencia para defenderlo. Así se rompe la creencia de que todos los políticos son iguales.

Durante demasiado tiempo hemos normalizado que se compren votos y que unas pocas familias decidan quién puede aspirar y quién gobierna. Nos acostumbraron a creer que sin dinero ni padrino político no se puede ganar. Nuestra tarea es romper esa dependencia con organización y conciencia.

Por eso debemos hablar de coherencia. Si nos identificamos con Petro, con Iván Cepeda y con una visión progresista de país, ese compromiso también debe expresarse al elegir nuestros gobiernos locales. No podemos pedir cambios en Colombia mientras seguimos sosteniendo el clientelismo en nuestros municipios.

La transformación se construye de abajo hacia arriba: desde los barrios, las veredas y las organizaciones populares, conquistando representación en las juntas administradoras locales, los concejos, las alcaldías, las asambleas, las gobernaciones y el Congreso. Necesitamos un pueblo organizado que sostenga este proyecto más allá de cualquier gobierno nacional.

También debemos tener claro para qué queremos ganar. Cuando el único objetivo es llegar, cualquier alianza parece conveniente. Pero quien busca poder para transformar tiene que cuidar cómo llega. Los compromisos adquiridos en campaña pueden terminar definiendo para quién se gobierna.

El Pacto no puede ganar a cualquier precio. Una Alcaldía atada a los negociantes de la política puede ser una victoria electoral y, al mismo tiempo, un fracaso para el cambio. La forma de llegar al poder determina la libertad para gobernar. Esa libertad se construye con el voto ciudadano y el respaldo popular, sin empeñar el gobierno a los clanes.

Nuestra llegada a la Cámara demostró que en Córdoba podemos abrir caminos con el voto libre. Ahora nos corresponde honrar esa confianza con una verdadera representación. Y debemos trabajar para que Montería también pueda elegir una Alcaldía nacida de la voluntad popular.

Nuestros aspirantes tienen una gran responsabilidad. El Pacto es más fuerte que cualquiera de nosotros individualmente. Sus candidaturas deben estar al servicio de esta construcción colectiva, con honestidad, coherencia, preparación y trabajo social. La ciudadanía debe estudiar sus perfiles y escoger a quien mejor represente ese compromiso.

Queremos una Montería que genere empleo, impulse la industria, fortalezca la economía campesina y dignifique a los trabajadores informales. Una ciudad donde la tierra sirva al bienestar colectivo y el desarrollo se mida por la calidad de vida de su gente.

A la militancia, a los simpatizantes, a las organizaciones sociales y al pueblo que quiere un cambio les hago un llamado: organicémonos, participemos y respaldemos las candidaturas que definamos democráticamente. Sumemos nuestros liderazgos y cuidemos la unidad.

Pacto vota Pacto. Que esa convicción se traduzca en votos libres, organización y gobiernos que le cumplan al pueblo. Montería y Córdoba pueden cambiar, y nos corresponde construir la fuerza para hacerlo.