«Lo digo sin rodeos: el CNE debe desaparecer. No por capricho ni por revancha política, sino por evidencia acumulada» Antonio Correa.
El senador del partido de la U y de nuevo candidato al senado Antonio Correa (U6) se pronunció, a propósito de la decisión del Consejo Nacional Electoral de dejar fuera de la consulta al candidato presidencial Iván Cepeda.
Este es el comunicado 👇🏾
«El CNE dejó de ser un árbitro independiente y hoy opera como un engranaje más de la politiquería, al servicio de intereses particulares y no de las garantías democráticas.
Desde 2010, al menos 16 iniciativas para reformarlo han sido hundidas ¿Casualidad? No. Es la prueba de que el Congreso de la República ha evitado deliberadamente tocar un sistema que le resulta funcional.
Por eso se bloquea una y otra vez la reforma política: porque el CNE, tal como está diseñado, sirve para excluir, presionar y torcer la competencia democrática.
Las actuaciones recientes lo confirman. Excluir listas, cerrar el paso a consultas y adoptar decisiones selectivas no son actos técnicos: son decisiones políticas que vulneran el pluralismo y rompen la igualdad de condiciones. El mensaje es grave y peligroso: quien incomoda al establecimiento, es castigado. Eso no es democracia.
Además, no hay que engañarse: si los miembros del sistema electoral son elegidos por los partidos políticos, es inevitable que respondan a intereses partidistas.
No hay imparcialidad posible cuando el árbitro depende de los jugadores.
Por eso, el nuevo Congreso de la República enfrenta una responsabilidad histórica. No bastan ajustes cosméticos ni reformas parciales. Se requiere una transformación de fondo del modelo de autoridad electoral: la eliminación definitiva del CNE y su reemplazo por una entidad técnica, independiente y judicializada, capaz de producir precedentes claros, decisiones coherentes y fallos blindados frente a intereses políticos.
Reformar la autoridad electoral en Colombia ya no es una discusión coyuntural ni ideológica. Es una urgencia democrática. El país necesita reglas limpias, financiación transparente y garantías reales para todas las fuerzas políticas. Si el Congreso no puede o no quiere asumir esta tarea, entonces una Asamblea Constituyente deberá hacerlo.
La democracia no se defiende con trampas: se defiende con instituciones legítimas y reglas justas» concluyó Antonio Correa (U6)
