Así votaron las reformas de Petro los congresistas Deluque y Barguil: hoy son las cartas de De la Espriella para presidir el Congreso

El panorama político en el Congreso se encuentra en un punto de alta tensión tras conocerse los movimientos del presidente electo, Abelardo de la Espriella, para impulsar a los congresistas Alfredo Deluque y Nicolás Barguil como sus principales cartas para presidir el Senado y la Cámara de Representantes.

De acuerdo con una investigación publicada por el diario El Colombiano, la postulación de ambos legisladores ha desatado fuertes críticas, especialmente desde el Centro Democrático, debido al respaldo que en el pasado le dieron a varias de las reformas clave del gobierno de Gustavo Petro, a pesar de que ahora representan las fichas del nuevo mandatario de corte antipetrista.

​El informe periodístico detalla que, según datos recopilados por Congreso a la Mano y analistas de datos, el senador Deluque, del Partido de La U, no votó de forma negativa a los proyectos del Gobierno Petro que pasaron por su control, respaldando iniciativas de gran calado como la reforma tributaria, la ley de presupuesto, la ley de paz total, el Plan Nacional de Desarrollo y la jurisdicción agraria, mientras que optó por ausentarse en la votación de la reforma pensional.

Por su parte, el representante Barguil, del Partido Conservador, dio su voto afirmativo a la tributaria, al Plan de Desarrollo y a la reforma laboral, aunque se apartó y votó en contra de la polémica reforma a la salud.

​El análisis de votaciones nominales citado por el medio antioqueño expone una marcada diferencia en el comportamiento de las bancadas: mientras el Partido de La U votó a favor de los proyectos del gobierno de Petro en un 87 % de las ocasiones —alcanzando un 93 % de respaldo en la reforma a la salud—, el Partido Conservador se alineó con el Ejecutivo en un 62 % de las veces.

Frente a esto, Deluque se defendió ante los medios asegurando que ha ejercido una «oposición racional» con argumentos y que se opuso a puntos principales del petrismo, justificando su voto en temas específicos como el presupuesto del primer año.

​La mayor resistencia a estas designaciones proviene del uribismo, colectividad que reclama de forma legítima su derecho a presidir el Senado por ser la bancada oficialista más votada con 17 curules frente a las 8 que posee el Partido de La U. Expertos consultados en la nota explican que en la cultura política colombiana tradicionalmente el poder Ejecutivo premia la conveniencia sobre la coherencia, heredando maquinarias que simplemente se mueven al lado del mandatario de turno; una realidad que explica por qué De la Espriella prefiere apostar por Deluque, con quien mantiene una amistad de décadas desde su época universitaria, en lugar de ceder el control al Centro Democrático.