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Felices 246 años, Montería del Alma

 

*Por Carlos Ordosgoitia Sanin

*Alcalde de Montería*

Me corresponde el honor de cumplir con una verdad histórica poseedora de dos acontecimientos que, para ventura del Gobierno de la Gente, confluyen en un día de relevancia mundial, el primero de mayo, en el que se entrelazan dos momentos estelares de nuestra vida comunitaria: 246 años de la fundación de nuestra Montería Grande y 100 años de haber sido reconocidos como municipio.

Nuestra región se ha convertido, desde los albores de su fundación, en una comarca donde lo más sobresaliente ha sido, y es, la construcción de un tejido social humano solidario y altruista; cuya consigna es empujar y trabajar con denodado esfuerzo por el progreso y el desarrollo de nuestra gente.

La historia nos ha enseñado que el Gran Futuro que hemos alcanzado no es producto del azar y la casualidad. El éxito procede de una justa dedicación, perseverancia y determinación de resistir los vientos del cambio.

Es hora de dar gracias a las generaciones anteriores, heredadas de sabiduría, talento y experiencia para conducirnos a este día. Ellos proporcionaron la mejor prueba de que cualquier cosa es posible, incluso en los momentos más desesperados, cuando no había esperanza.

Sus historias nos sirven como un recordatorio de que no hay límites para lo que podemos lograr si trabajamos arduamente y tratamos a los demás con amabilidad y respeto. Así seguiremos conservando las semillas necesarias para continuar sembrando logros duraderos y un futuro luminoso en que el bienestar de uno sea el de todos.

El crecimiento de Montería ha sido constante, pasamos de ser una pequeña Villa, a orillas del Sinú, a ser una de las capitales con mayor proyección del Caribe colombiano. Desde su fundación, una gran variedad de grupos étnicos se ha destacado y ha hecho invaluables contribuciones a la cultura local; la que se ha nutrido de una mezcla única de tradiciones y costumbres indígenas, afros, españolas y hasta sirio libanesas. Diversidad que no solo se ha visto reflejada en lo cultural, sino también en la arquitectura, platos típicos y música de la región.

No hemos parado de crecer, porque nuestra gente a largo de los años ha tenido tesón, determinación, fortaleza, ganas de trabajar y sobre todo amor y orgullo por su ciudad.

Es un momento para exaltar a nuestros antepasados, para celebrar con amigos y familiares y reflexionar sobre el pasado, porque sin duda es la representación de nuestro destino. Quien entiende de dónde viene puede visibilizar su futuro para saber hacia dónde va.

Estamos en un punto en el que la innovación y el progreso nos rodean. Estamos orgullosos de haber llegado tan lejos. Celebremos la esperanza. Los invitamos a que sigamos en la búsqueda de inspiración para tomar acción y mejorar la vida de los ciudadanos de Montería, para así seguir inculcándole y recordándole a las generaciones futuras que esta celebración es un acto de grandeza.

Construyamos juntos, vivamos la vida con pasión y disfrutemos nuestra ciudad al máximo. ¡Felices 246 años, Montería del Alma!

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REFORMA A LA SALUD SÍ, PERO NO ASÍ

 

Por: Marcos Daniel Pineda García

Colombia debe avanzar hacia un mejor sistema de salud. No tenemos un modelo perfecto, hay muchísimas falencias y estoy de acuerdo con que se haga una Reforma a la Salud, es más, me parece oportuna, con lo que no estoy de acuerdo es el texto de reforma que plantea el Gobierno nacional.

Nuestra preocupación es técnica, no política. Se necesita diálogo y concertación para sacar una reforma que no atente contra el sistema de salud y que realmente optimice la prestación del servicio a los usuarios. Les quiero resumir en cinco puntos, lo que me parece una amenaza dentro de la Reforma a la Salud y que a todas luces debemos analizar a profundidad, antes de que resulte el remedio peor que la enfermedad.

El primer punto, es el riesgo de la sostenibilidad fiscal del sistema de salud. El texto propone una red abierta, es decir, un paciente puede ser atendido por cualquier operador sin contratación previa y el servicio se cobra a la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres). Los recursos para la salud son finitos y si se empieza a facturar indiscriminadamente a la Adres, eventualmente sería imposible sostener gel sistema. Además, utilizarían los servicios los usuarios que hayan tenido apropiada pedagogía al respecto, lo que aumentaría la brecha de desigualdad entre el sistema de salud en las grandes ciudades y las zonas dispersas donde no hay acceso a la información.

En segundo lugar, la sobrecarga de funciones a los Centros de Atención Primaria (CAP), que propone crear la reforma. Los centros médicos y hospitales de primer nivel que operan actualmente en Colombia, se convertirían en CAP. No solo tendrían funciones de prestación del servicio, sino también de administración y gestión de recursos. Imagínense un CAP en el sur de Córdoba, en la Orinoquía o en la Depresión Momposina administrando recursos de salud, sin capacidad logística y operativa, sin internet y sin personal suficiente… ¡va a colapsar el sistema!

El tercer punto con el que no estamos de acuerdo, es que el proyecto desconoce el principio de la descentralización en Colombia. Todo se concentra en el Ministerio de Salud, desde un escritorio en Bogotá se decidiría quién presta determinado servicio en cada rincón del país. Eso, en mi opinión, es retroceder una vida, porque lo que necesitamos es empoderar a los entes territoriales en las regiones, que son los que realmente conocen las dinámicas locales, sin mencionar que va en contra de la eficiencia administrativa del sistema.

El cuarto punto con el que no estamos de acuerdo, es la fragmentación de la atención médica. Hoy, una clínica u hospital presta servicios integrales de diagnóstico, laboratorio, tratamiento, cirugía y rehabilitación. La reforma del Gobierno plantea redes independientes para cada servicio de salud que se preste, ¡esto es absurdo! Fácilmente, podría terminar en el famoso “paseo de la muerte”. Como si fuera poco, se acabaría el derecho que hoy tenemos todos los colombianos a escoger nuestro asegurador y prestador de servicios de salud; el proyecto obliga a que cada usuario sea atendido por el CAP más cercano a su residencia.

Nuestra quinta preocupación, es el tema de los medicamentos. El texto especifica que los únicos expendedores autorizados para dispensar los medicamentos en el país serían los CAP, es decir, se desestimularían las 22 mil droguerías de barrio que existen en Colombia. Estamos hablando de 100 mil empleos que correrían el peligro de desaparecer.

Somos un país de regiones, no me cansaré de decirlo, y por eso debemos conocer las particularidades de cada territorio para poder avanzar. No se trata de radicalismos políticos, sino ser conscientes de que esta es una reforma sensible, con implicaciones sociales riesgosas y hay que sacarla lo mejor posible, sin poner en peligro el sistema de salud y pensando siempre en la vida y el bienestar de los usuarios.

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Doctorado “Honoris Causa” al Presidente de Colombia

 

Por: Jairo Torres Oviedo 

Rector de la Universidad de Córdoba 

El pasado 31 marzo, en el claustro la Merced de la Universidad de Cartagena, el Consejo de Rectores del Sistema Universitario Estatal del Caribe, SUE Caribe; de forma unánime, con base en la reglamentación y normas que nos regulan, concedió el título de Doctor “honoris causa” al señor presidente de la república, Gustavo Petro Urrego; honoris causa es una locución latina cuyo significado es: << por razón o causa de honor>>. Se otorga como un honor, para reconocer el mérito y la valía de una persona.

Comparto con ustedes, partes de la reflexión que se hizo en la ceremonia de graduación; llena de simbolismos. Por un lado, hacerlo en el lugar donde reposan los restos mortales de un colombiano caribe e inmortal, como lo sigue siendo, Gabriel García Márquez; un claustro que representa la casi bicentenaria Universidad de Cartagena fundada por dos grandes próceres: Bolívar y Santander, como un proyecto emancipatorio en la naciente república que incluye a Cartagena de Indias; sinónimo de rebeldía y libertad.

Señor presidente, este Doctorado honoris causa que le otorga el SUE Caribe, conformado por las ocho universidades públicas del Caribe colombiano es un reconocimiento oficial a su liderazgo, inteligencia, principios y convicciones, que le han permitido forjar una vida de lucha al servicio de la justicia y la reivindicación de derechos que forjen una sociedad digna. La generación pasada y presente que, reivindicó y luchó por hacer realidad utopías sociales, encuentra en usted, un referente de ideales transformadores.

Muchos miembros de esas generaciones; en su mayoría jóvenes, murieron en ese intento que usted representa y reivindica. Por ello, su elección como presidente de Colombia marca un momento de la historia que deberá escribirse con los cambios de un orden social cimentados sobre la justicia, la dignidad e inclusión. Nuestra historia ha tenido una génesis y evolución oscurecida por una violencia perpetua que, inicia en la conquista, pasa por la Colonia y transita por la independencia; lo cual, conformó la república. Una historia de tensiones, luchas y constantes guerras; evidenciando la incapacidad de edificar una nación donde quepamos todos.

Señor presidente, usted posee una carta de navegación que le entregó el pueblo colombiano, una misiva que orienta el rumbo de este país, que está siendo movida por todo tipo de vientos que la sacuden de un lado a otro; pero su liderazgo y capacidad deben llevarla a puerto seguro. Necesitamos la reformas y cambios postergados; una sociedad se realiza cuando se garantice el goce de derechos, que dignifique la vida de la gente; sin derechos no hay justicia social y sin justicia social no existe dignidad humana. El referente para esa justicia es la educación.

Por consiguiente, necesitamos señor presidente: llevar 500 mil nuevos jóvenes al sistema de educación superior, reformar los Artículos 86 y 87 de la Ley 30, que permitan un nuevo modelo de financiamiento y sostenibilidad de la universidad pública; regionalizarla con enfoque territorial, que este derecho llegue a las regiones geográficas donde el indicador de cobertura es bajo. Modernizar, ampliar y fortalecer la infraestructura física y tecnológica de las universidades púbicas; integrar la educación básica y media con la superior. Porque el verdadero nombre de la paz es la educación.

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Trabajamos por un mejor futuro

 

Por Carlos Ordosgoitia

Alcalde de Montería

En medio de los grandes desafíos que nos ha tocado enfrentar desde el Gobierno de la Gente, ha sido la pandemia el de mayor dificultad; y lo asumimos con gran entereza y responsabilidad incuestionable. El basto horizonte de incertidumbre que nos dejó éste mal mundial, se convirtió en ese gran desafío de rescatar nuestro tejido social, garantizando una sostenibilidad económica y financiera que nos permitiera enfrentar los efectos negativos, retornando de la mejor manera posible a la normalidad.

Fue así como centramos un mayor esfuerzo en la atención de los daños colaterales, reiniciando sin dilaciones una agenda generadora de trabajo, recuperación económica y desarrollo social.

No es secreto que las cifras del desempleo se dispararon porque el confinamiento conllevó al cierre de muchas empresas por la inviabilidad de soportar la carga que representaba el pago de sus fuerzas de trabajo sin el respaldo de la producción. Montería no escapó a esta circunstancia y los índices de desempleo pasaron del 13 % al 24,8 % en el trimestre móvil de abril – junio de 2020.

Esto representó un gran reto para todo el equipo del Gobierno de la Gente, que de manera incansable y transversalmente, viene adelantando y ejecutando todas las estrategias y políticas que hemos diseñado para mejorar la calidad de vida de los monterianos, con el firme propósito de reducir esos índices. No ha sido una tarea fácil y reconocemos que aún tenemos mucho por hacer para lograr que se generen más plazas de trabajo, en el sector público y en la empresa privada.

La disminución que hemos logrado ha sido significativa. Se le han restado 11,8 puntos al desempleo y hoy estamos nuevamente en el 13 %, cifra con la que iniciamos en 2020 y la que este año esperamos bajar a un dígito.

Pese al impacto que sufre la economía nacional, hoy nos ubicamos como la cuarta capital del país en la que se registró el menor aumento del IPC, 0,83 %, 0,22 puntos por debajo de la media nacional que es del 1,05 %. Comportamiento que ha sido a la baja, si tenemos en cuenta que la variación anual del IPC en Montería ha bajado 1,07 puntos porcentuales entre diciembre de 2022 y marzo de 2023.

Estamos centrando nuestras energías en proyectos que garanticen un verdadero cambio para los ciudadanos. Mejoramos las vías en zona rural, apoyamos el emprendimiento, le apostamos a una educación pertinente y de calidad y brindamos las herramientas necesarias a la Fuerza Pública para mantener la seguridad.

La pavimentación de vías en zona urbana y rural, además de mejorar la movilidad y conectividad, ha sido de suma importancia en la generación de empleo. Los más de 100 frentes de obra que tenemos han abierto más de 5.000 plazas de trabajo directo y más de 3.000 indirectas.

Durante estos tres años hemos invertido $225 mil millones para la pavimentación y mejoramiento de 95.62 km en el caso urbano y la zona corregimental. A lo que sumamos, los 557 km de vías terciarias que hemos mejorado con el Banco de Maquinaria Amarilla, desde que la adquirimos en 2021.

Esta inversión ha permitido que muchas comunidades tengan un mejor acceso a los centros de salud y educación; a reducir los tiempos de desplazamiento y, en el caso de las comunidades campesinas y étnicas, a generar espacios óptimos para que puedan trasladar con mayor comodidad sus productos a las centrales de abastos.

De la mano de las grandes inversiones que hacemos, como la Universidad del Sur, hoy con un avance del 26 %, trabajamos en conjunto con la Fuerza Pública y la Fiscalía para mantener la seguridad. Los resultados han sido positivos, lo que nos ubica como la capital más segura del Caribe, en gran medida gracias a que se han implementado programas integrales para garantizar el bienestar de los habitantes, con más patrullajes en las calles, un renovado parque automotor, mayor número de efectivos y una mejor iluminación pública para un ambiente seguro en barrios y corregimientos.

Pensamos constantemente en el futuro de los jóvenes monterianos, buscando nuevas alternativas para su capacitación profesional en carreras pertinentes que les permitan crecer y desarrollarse profesionalmente y abrirse un espacio en el mundo laboral, desde donde estamos seguros aportarán ideas innovadoras para el desarrollo de la ciudad.

Hemos involucrado a las comunidades para garantizar que se sientan seguras y orgullosas de la Montería Grande en la que viven, para tal fin todas nuestras inversiones tienen como sello el propósito fundamental de cambiar los entornos y la calidad de vida de la gente para que forjen un futuro más prometedor.

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UNICÓRDOBA, 59 AÑOS DE TRANSFORMACIÓN HUMANA Y SOCIAL

 

Por: Jairo Torres Oviedo

 Rector de la Universidad de Córdoba 

El pasado 6 de abril, la Universidad de Córdoba cumplió 59 años de vida institucional; momento oportuno para reflexionar sobre el trasegar de una institución que nació de los ideales de su fundador: Don Elías Bechara Zainum, quien congregó seguidores para la realización de este proyecto de vida para los cordobeses. En esta celebración es ineludible pensar la historia de la Universidad en medio de avatares y contingencias para alcanzar una formación humana y social soportada en la ciencia. Recordar, cómo la adversidad señaló la génesis de la universidad; forjando el carácter e identidad que nos caracteriza.

Por ello, en filosofía moral existe un principio que indica, que lo que está en el origen de las cosas, tiende a permanecer en el tiempo. Unicórdoba ha sido hecha a pulso en medio de carencias, conflictos y desencuentros; muchas veces, violentas, pero hemos mantenido el pulso y continuado el camino; coherente con los principios que hacen parte de nuestro origen.

Recordar en estos 59 años de vida institucional, cuando iniciamos las labores académicas en el Colegio Nacional José María Córdoba. Luego en la Plaza de Feria en unos salones rectangulares; de esa forma, continuaron las actividades académicas de Medicina Veterinaria e Ingeniería Agronómica; programas con los que nació la Universidad de Córdoba. Luego, con esfuerzos financieros, a través de créditos, compraron lo que para la época era la hacienda Nueva York de 64 hectáreas; lugar en el cual se encuentra actualmente la Universidad de Córdoba. En estos inicios, existían principios, convicciones y una fe inquebrantable por un proyecto educativo revolucionario y transformador, nacido en tierras cordobesas, que concibió la educación como la fuerza transformadora que debía impulsar el desarrollo del naciente Departamento de Córdoba y, como diría Sócrates; “el tiempo dio la razón”. De esta manera se sentaron las bases por donde se ha movido y construido la Universidad durante estos 59 años.

Es esta la ocasión, para exaltar el trabajo y aporte de exrectores, profesores, estudiantes y trabajadores que han hecho posible la construcción de este proyecto educativo, a través del cual se han formado 47 mil profesionales en distintas disciplinas científicas; con una cobertura de 18 mil estudiantes, 370 profesores de planta; el 30% con título de doctor; 32 programas académicos de pregrado, re acreditación institucional, 16 programas acreditados de alta calidad, 2 acreditados internacionalmente, 22 de maestría, 5 doctorados, 42 grupos de investigación y 4 sedes regionales. Además, nuestra proyección científica permite tener presencia en 14 departamentos del país. El presente de la Universidad de Córdoba reafirma los principios concebidos por nuestro fundador; tanto a él, como a todos los que hicieron posible este proyecto de transformación social y humana; las presentes generaciones le expresamos nuestra gratitud eterna por haber concebido y dejar como legado el alma mater de los cordobeses. El bien público social más valioso de este Departamento corresponde a quienes hacemos parte de esta generación; de igual manera continuarán este legado; como decía nuestro fundador “se ha encendido una llama, no permitamos que se apague”. Lo que confirma nuestro Himno Unicor: “eres grande y nos haces mucho honor, a Dios pedimos que te guarde para bien de la nación”.

 

 

 

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Festival “Montería Me Sabe A Tradición”, ¡espléndido y exitoso!

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

Alcalde de Montería

“Montería Me Sabe A Tradición” es un homenaje a la cultura local y una muestra de orgullo por nuestras raíces. Es un clarísimo ejemplo de la visión de ciudad del Gobierno de la Gente y ha sido una fuerza motivadora para impulsar el turismo y la economía local.

En los últimos 20 años, el Festival del Dulce promediaba ventas cercanas a los $50 millones, cifra considerable. Sin embargo, nuestro gobierno entendió que podíamos multiplicarlas; más aún cuando en 2020 no pudimos realizar esta actividad por la pandemia, razón por la que tomamos la decisión de reinventar el evento para darle el realce y la importancia que se merecía.

Es así como surgió “Montería Me Sabe A Tradición”, estrategia que diseñamos para enaltecer y brindarle toda la confianza a nuestras matronas de la gastronomía y para integrar la cultura a esta actividad, dándole un giro de 180 grados y poniéndola a niveles de eventos internacionales para posicionar a Montería como destino turístico.

Los resultados son espléndidos y están a la vista de todos. Consolidamos un festival que no se encuentra en ningún otro lugar y en tres años logramos la meta que nos trazamos, alcanzando ventas superiores a los $1.200 millones, cifra nunca antes vista.

Convertimos el festival en una marca de ciudad, reconocida a nivel nacional e internacional, gracias a la exquisita oferta gastronómica tradicional, en la que se destacan las recetas ancestrales que maravillan y deleitan el paladar de miles de personas, que pasaron por los estand degustando bolitas de leche, enyucados, tortas de ñame, cocadas y, por supuesto, los dulces de papaya, mongo mongo, mango, piña, ñame, leche y muchos más.

Estamos orgullosos de los logros obtenidos este año, destacándose la cifra récord de $633 millones en ventas, que lograron nuestras dulceras y dulceros, emprendedores gastronómicos, artesanos y comunidades étnicas; estas últimas, vinculadas por primera vez al Festival en el espacio que denominamos Territorio Zenú.

Nuestros dulceros lograron vender $500 millones; los artesanos, $42 millones; los emprendedores gastronómicos, $80 millones, y las comunidades étnicas, $11 millones. A lo que sumamos que vivimos una Semana Santa en paz, en la que llegaron a la ciudad más de 56.000 pasajeros, 22.000 de ellos a la Terminal de Transporte y 34.000 al Aeropuerto Los Garzones.

Una vez más, impactamos positivamente la escena de la Semana Santa en Montería. Propios y visitantes disfrutaron de una semana en familia y con amigos. Una semana maravillosa, única e inolvidable.

Es satisfactorio y muy gratificante dejarle a la ciudad un festival consolidado, robusto y fortalecido, que perdurará durante décadas. Razón por la que invitamos a todos a seguir trabajando juntos por la cultura y los platos típicos que caracterizan el sabor y la gran riqueza gastronómica del municipio. Es de suma importancia no perder de vista nuestra herencia.

Estamos empeñados en devolverle a la comunidad lo que se merece, en cerrar brechas sociales y abrir espacios para todos. Por eso, le pusimos alma, vida y corazón a “Montería Me Sabe A Tradición”, festival que consolidamos gracias al increíble, decidido y dedicado trabajo de los equipos del Gobierno de la Gente, en especial el de la gestora Social, Antonella Vega, y el de cultura; y la pasión que le imprimió cada dulcera y dulcero, emprendedor gastronómico, artista y artesano.

“Montería Me Sabe A Tradición” es una confirmación de que los monterianos estamos viviendo momentos maravillosos.

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Famosos: únicas víctimas en sinestros viales que se recuerdan y duelen en Colombia

 

Por ejemplo, en mi tierra Montería, a excepción de su familia, ya nadie recuerda a Sara Isabel Ramos, la niña de 13 años que murió el 17 de abril del 2017 como consecuencia de un siniestro vial en la glorieta de Mocarí cuando un motociclista transportaba a la menor desde la Institución Educativa INEM a su vivienda en Los Garzones.

Por: Oswaldo Marchena Mendoza.

@marchenojob

El mundo del vallenato, donde me incluyo como amante de esa música, conmemoró este 14 de abril otro año más de la trágica muerte del “Gran Martín Elías”, el aventajado hijo de Diomedes Díaz que alcanzó a revolucionar la música vallenata.

Me llamó la atención este trino de la usuaria en Twitter, Daniela “Hoy 14 de abril del 2017 a las 7:30 a.m. se accidenta Martín Elías y a las 12:45 p.m. muere el terremoto de Colombia. Ya son 6 años sin el Gran Martín Elías”. La Gobernación del Cesar, señaló que Martín Elías dejó una huella para eternidad del vallenato. Ojo a esta frase: “Se accidenta Martín Elías”: como la tragedia se pudo evitar (bajando la velocidad), entonces no fue un accidente (hablemos de un siniestro vial).

Existe un hecho irrefutable en el siniestro vial donde perdió la vida el cantautor Martín Elías, y es que la principal causa fue el exceso de velocidad, sumado a ello a la precaria infraestructura vial. Las autoridades establecieron que la velocidad demencial fue la principal responsable de la tragedia.

Todos los 14 de abril en muchas ciudades de Colombia, con una mezcla de nostalgia y emoción, algunas emisoras, grupos de seguidores y familiares, le rinden homenaje al Gran Martín Elías.

¿Y el homenaje en memoria de las 8.647 personas que perdieron la vida por causa de siniestros viales durante el 2022 en Colombia? ¿Acaso las únicas muertes en siniestros viales que duelen y merecen ser recordadas son las de artistas, deportistas o famosos? Duele decirlo, pero es una realidad, a nadie, solo a sus familiares les interesa en este país recordar las víctimas en las vías cuando son personas comunes y corrientes.

Por ejemplo, en mi tierra Montería, ya nadie recuerda a Sara Isabel Ramos, la niña de 13 años que falleció el 17 de abril del 2017 como consecuencia de un siniestro vial en la glorieta de Mocarí cuando un motociclista transportaba a la menor desde la Institución Educativa INEM a su vivienda en Los Garzones. Desde entonces, ningún gobierno municipal o departamental ha asumido el compromiso de disminuir la siniestralidad vial, y sus pobres políticas de seguridad vial han sufrido sistemáticamente un fracaso estrepitoso.

De acuerdo a cifras divulgadas por la Fundación Liga contra la Violencia Vial, en el 2022 los siniestros viales fueron la segunda causa de defunción no fetal de la población entre los 5 y 14 años.

Las muertes en siniestros viales en la potencia mundial de la vida.

De acuerdo a cifras preliminares de Medicina Legal, entre el primero de enero y el 25 de marzo del presente año se han registrado 1,795 muertes en siniestros viales. Quienes de una u otra forma venimos trabajando este tema porque nos preocupa el desangre en las vías del país, entendemos que la principal causa de estas muertes es el exceso de velocidad y por ello las mismas duelen más, porque en su mayoría se pudieron evitar solo bajando la velocidad.

Con ese panorama tan nublado, el ministro de Transporte salió a dar un parte de victoria porque según él, en Semana Santa hubo una leve reducción en siniestros viales y en el número de víctimas fatales. Ante las afirmaciones del titular de esa cartera, Mari Botagissio, directora de la Fundación Liga contra la Violencia Vial, señaló “Le sugerimos al señor ministro de Transporte ser más riguroso con la información; lo que menos podemos es darle al ciudadano la sensación que las vías son seguras cuando no lo son. 8.647 vidas deploradas en el año 2022 son prueba de ello”.

Lo más triste de todo esto es que en el gobierno que busca convertir a Colombia en potencia mundial de la vida, no se ha reglamentado una ley que tiene elementos para frenar la mortandad en las carreteras de Colombia. Estamos hablando de la Ley Julián Esteban (que tiene elementos para frenar esta pandemia).

Mientras tanto seguiremos contando y olvidando a la velocidad de la luz a las víctimas mortales en las carreteras.

 

 

 

 

 

 

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¡Una Montería Grande para todos!

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

Alcalde de Montería

En esta semana de recogimiento espiritual y reflexión, hemos trabajado sin pausa en el Gobierno de la Gente, sin vacaciones y sin economía de tiempo, dedicados con responsabilidad a velar por el bienestar de todos los monterianos y turistas que nos visitan.

Quiero expresarles el compromiso, la emoción y el orgullo que sentimos cada uno de los integrantes de la administración municipal. Más aún al comprobar, en el último Consejo de Gobierno realizado el pasado Miércoles Santo, que las metas propuestas en el primer trimestre se han cumplido con creces.

Nuestro trabajo, junto con todos ustedes, ha permitido que Montería se convierta en un mejor lugar para vivir. Desarrollamos proyectos estratégicos para que nuestra ciudad cuente con los mejores servicios y con la generación de mayores oportunidades, que permitan el progreso en barrios y corregimientos.

Como nunca antes en la historia de la ciudad, le dimos toda la importancia a cada uno de los aportes de la gente, líderes comunitarios y empresarios. Ideas que estamos haciendo realidad, mediante procesos de bienestar para las comunidades, planificados desde la inclusión social, empoderamiento y seguridad.

Forjamos los cimientos de un futuro mejor para nuestra comunidad. Estamos llevando obras de infraestructura a zonas que venían esperando, desde hace muchísimos años; protegemos el medio ambiente y continuamos poniendo a disposición de los ciudadanos entornos biosaludables y seguros.

Los proyectos iniciados y ejecutados están teniendo un gran impacto en la calidad de vida de los habitantes de Montería. Hoy somos una ciudad moderna y próspera, resultado del trabajo conjunto con los sectores sociales presentes en nuestra ciudad.

Propiciamos espacios para el emprendimiento y la recuperación económica; apoyamos el desarrollo de la educación, para que nuestros jóvenes tengan mejor acceso a la calidad educativa, y hemos promovido el turismo como factor importante de nuestras finanzas y cultura. Además, como estrategia fundamental para posicionar a Montería a nivel nacional e internacional, lo que redunda en la atracción de nuevos capitales e industrias, que llegan a la ciudad para abrir nuevas plazas de empleo y dinamizar la economía y microeconomía del municipio.

Estamos orgullosos de decir que Montería sigue siendo la ciudad más segura del Caribe y que somos un municipio que se ha sabido sobreponer a cada obstáculo. De logros tan importantes como la consecución del lote para el colegio de Aguas Negras; la reducción del 44% en las muertes en siniestros viales, gracias a la seguridad vial implementada; el fortalecimiento de los procesos para garantizar la seguridad alimentaria; la atención de la salud mental de los monterianos, a través de la estrategia Prevenir para Vivir Sanamente; la creación del Imder; la puesta en marcha de los Centros de Vida para la atención de adultos mayores; la construcción y recuperación de más de 140.000 m2 de espacio público y las maravillosas cifras de recaudo, que demuestran la confianza que actualmente tienen los monterianos en la administración.

Logros, que nos motivan y dan más fuerza para seguir solidificando una Montería amigable, donde todos puedan sentirse libres de vivir una vida plena, sana y feliz, y de continuar avanzando hacia un mejor futuro.

Por eso, seguiremos trabajando duro, sin descanso y hasta el último segundo del Gobierno de la Gente, para seguir consolidando esa Montería que todos hemos visionado y que hoy estamos disfrutando.

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Diálogos con el Presidente

 

Por: Jairo Torres Oviedo 

Rector de la Universidad de Córdoba 

El pasado 21 de marzo, por invitación de la presidencia de la república, los miembros del Sistema Universitario Estatal – SUE, asistimos a una reunión con el primer mandatario del país en la Casa de Nariño. Encuentro, al que concurrieron: la ministra de Educación Nacional, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, la viceministra de Educación, el director de la ESAP; además, los directores del SENA y el ICETEX, el presidente de la Red de Instituciones Técnicas y Tecnológicas Públicas – REDTTU. El propósito del encuentro fue dialogar y analizar la apuesta del Gobierno nacional en materia de ampliación de cobertura, fortalecimiento de la infraestructura física, reforma de los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992, regionalización con enfoque territorial y construcción de nuevas sedes universitarias. Fue un dialogo amplio, argumentado y sincero; donde el presidente manifestó su visión, compromiso y necesidad de enriquecer y fortalecer la apuesta de ampliar y garantizar a la juventud colombiana el derecho a la educación superior públicas. Dicho evento permitió manifestar y reafirmar el compromiso y disposición del SUE, de acompañar desde los territorios la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo y en particular, hacer posible la educación superior pública como un derecho humano y un bien público social.

En esa dirección, propusimos al presidente algunas estrategias de ampliación de cobertura en condiciones de calidad y pertinencia. Entre ellas: 1. Reforma de los artículos 86 y 87 de la Ley 30, un cambio que permita un nuevo modelo de sostenibilidad financiera de las universidades públicas. 2. Para aumentar cobertura en 500 mil nuevos estudiantes; propusimos que las IES públicas, con la capacidad instalada que poseen, solo podríamos asumir el 50% (260.000 estudiantes nuevos); de los cuales, las 34 universidades públicas del SUE tendrían como reto, asumir aproximadamente el 50%, es decir, alrededor de 130.000 estudiantes y, las 31 Instituciones Técnicas y Tecnológicas públicas (ITTUs) asumirían el otro 50%. Lo anterior, requiere que, en promedio, cada universidad pública realice una apuesta de un incremento anual de estudiantes del 5% durante 4 años para lograr un aumento en la cobertura estudiantil de pregrado de cada universidad correspondiente al 20% de su cobertura actual. 3. El aumento de cobertura concertado con el MEN debe garantizar los parámetros de calidad, para lo cual es necesario que se reconozca a la base presupuestal el costo per cápita por estudiante adicional, que sería de 9.272.715 al año. 4. Para complementar esta estrategia orientada al cierre de brechas sociales y territoriales, los nuevos cupos deberán estar dirigidos a estudiantes provenientes de municipios de baja cobertura de acceso a educación superior. 5. Apertura de programas académicos nocturnos; teniendo en cuenta la capacidad instalada en términos de infraestructura física y tecnológica con que cuentan las universidades públicas. 6. Las sedes regionales con oferta de programas académicos necesarios para el desarrollo del país con estrategias pedagógicas de virtualización, hasta donde sea posible.

Lo anterior, requiere, por parte del Ministerio de Educación Nacional repensar la estructura normativa que regula el actual Sistema de Aseguramiento de la Calidad; permitiendo compartir registros calificados entre las universidades públicas. La ampliación de cobertura, requiere reformas y recursos financieros que hagan posible este derecho.

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Consolidamos la Montería que soñamos

 

*Por Carlos Ordosgoitia Sanin*

*Alcalde de Montería*

Fiel a los compromisos asumidos por el Gobierno de la Gente, refrendados con el juramento solemne ante Dios y la Patria, el 1º de enero de 2020, en el que contamos con el acompañamiento de la sociedad monteriana, registro con verdadera alegría y gratitud infinita, que trabajar todos unidos en un mismo concepto de progreso y desarrollo social, propuesto desde nuestro inicio, mejora y eleva con indudable acierto la condición humana de nuestra gente y consolida como una realidad la Montería que soñamos.

Con comunidades, gremios, colectivos de la sociedad civil organizada y la Fuerza Pública, venimos recorriendo el camino de la consolidación, de manera mancomunada y sincera. Las metas, proyectos, acciones e inversiones de nuestro gobierno no se han detenido, pese a los retos y extremas complicaciones que tuvimos que afrontar, a causa de la imprevista y voraz pandemia del Covid-19. Dificultades de las que salimos avante.

Nadie en el mundo estaba preparado para los embates del agresivo virus, que nos obligó a cambiar la forma de administrar. La consigna de salvaguardar la vida y contener la letal enfermedad demandó la mayor parte de nuestros esfuerzos; sin embargo, y pese a todo lo que significaron esos días de desbordada complejidad, siempre tuvimos claro el compromiso que sellamos con ustedes y nunca flaqueó la voluntad de llevar el desarrollo a los barrios y corregimientos.

Estamos saldando deudas antiguas y le hemos devuelto la esperanza a esa ciudadanía, que estaba cansada y desilusionada de oír promesas que no se consolidaban.

Hemos puesto al servicio de los monterianos un gobierno de la gente, con la gente y para la gente, en el que el 100% de las obras son producto del consenso ciudadano y tienen el único objetivo de que todos estemos bien.

En estos tres años, destacamos la inversión de $255.000 millones que hemos hecho en la pavimentación y mejoramiento de 95,62 km de vías, urbanas y rurales. Así como la adecuación de mejores espacios para la sana convivencia, la recreación y el deporte, para lo que destinamos $84.000 millones para la construcción y mantenimiento de 140.309 m2 de espacio público, producto de 21 parques nuevos y 25 parques mejorados.

Además, se están haciendo realidad proyectos de gran impacto como la Universidad del Sur, que registra un avance de construcción del 23%; la Villa Olímpica de Occidente y la Ronda de la Margen Izquierda, que estamos a pocos días de entregarle a los habitantes de las comunas 1 y 2.

En esta anualidad, hacemos todo lo que está a nuestro alcance para sacar adelante las obras de Businú, iniciar la construcción del Tercer Puente sobre el Río Sinú y asegurar la financiación del Gobierno Nacional para el nuevo Mercado del Sur.

En Montería nos empezamos a destacar como una de las capitales del Caribe con mayor proyección y eso se debe a cada una de las acciones que hemos articulado con ustedes, las que hoy se ven reflejadas en los índices de competitividad, que nos ubican como la ciudad del país que más ha avanzado.

No es casualidad que el aeropuerto Los Garzones sea uno de los que más crece a nivel nacional, que la ocupación hotelera ronde el 90% en temporadas vacacionales y que nos sigamos destacando como una de las ciudades con mayor sostenibilidad ambiental. Tampoco es casualidad que estemos bajando las cifras de desempleo significativamente, teniendo en cuenta que en el pico más alto de la pandemia se disparó al 24,8% y, según la reciente medición del DANE, del pasado 31 de marzo, se ubica en el 13%, a tan solo 0,1 de Bogotá, que registra un 12,9%.

Invitamos a toda la sociedad civil a seguir siendo propositivos, porque entendemos que hay muchas cosas por hacer y mejorar. A no caer en la demagogia y el engaño, porque nuestras comunidades necesitan seguir articulando iniciativas serias, apartadas de egos que imposibilitan la construcción de la ciudad que nos merecemos.

Sigamos trabajando juntos por los sueños colectivos, sin distracciones y dejando de lado mezquindades que nos quiten la esperanza, para así continuar consolidando la Montería Grande que ha surgido de la mente, el corazón y los anhelos de cada monteriano.

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