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246 Años reivindicando una sola Montería

 

Por: Jairo Torres Oviedo

 Rector de la Universidad de Córdoba 

El pasado 1 de mayo, Montería cumplió 246 años; momento oportuno para pensar el trasegar de una ciudad construida con esfuerzo y empuje de sus habitantes.

Contamos con una posición geográfica privilegiada, en medio de un valle fértil bañado por el majestuoso río Sinú que atraviesa la ciudad; todo ello, hace que la ciudad goce de una ubicación estratégica en el Caribe colombiano y, con ello, su crecimiento y proyección. Pero, hablemos un poco de su evolución: Montería fue fundada en 1777 por Antonio De La Torre y Miranda, época en que inició con un crecimiento lento, cuando fue creado el departamento de Córdoba; erigida en ciudad capital con una extensión de 174,3 hectáreas y 70.000 habitantes.

En la década de los 80, la ciudad empieza un incremento importante de su población, superando los 150.000 habitantes concentrados en más de 1000 hectáreas. Este incremento poblacional, ocasionado por migraciones campesinas, generado por la pobreza con un modelo económico centrado en la ganadería extensiva, baja productividad agrícola y el conflicto armado en el sur de Córdoba; además, por las inundaciones del río Sinú en la cuenca media y baja. Complejidad social que evidenció la incapacidad de respuesta de la institucionalidad territorial; precipitando un crecimiento espacial desordenado; configurándose una ciudad céntrica y otra periférica; inequitativa y desigual, que no ha podido integrarse por falta de políticas públicas de carácter social que garanticen derecho y generen justicia e inclusión social.

En la actualidad, la capital cordobesa alberga 516.217 habitantes según el censo del Dane 2022, la incidencia de pobreza multidimensional del 26.9%; con 17.4% de Necesidades Básicas Insatisfechas y 6.1% de su población en la miseria; sin embargo, en la zona rural, estos indicadores se incrementan ostensiblemente, alcanzando un 45.93% NBI y un 14.12% en la miseria. Igualmente, más del 80% de su población pertenece a los estratos 1, 2 y 3. Con una tasa de desempleo del 13.4%; la tercera ciudad del Caribe con mayor desempleo y la octava a nivel nacional; la tasa de informalidad de 62%, ubicándose en el quinto lugar a nivel nacional; un desempleo juvenil del 26.1% convirtiéndose en la cuarta ciudad con mayor indicador de desempleo juvenil. A lo anterior, se suma la pobreza monetaria en un 43.7% (2021) y 44.2% (2022). Esto demuestra el avance de la pobreza, y con ello, complejidades sociales que no son atendidas con enfoque de derechos.

Todos estos aspectos han marcado el pasado y presente; una reflexión sobre la ciudad debe tener presente estas realidades históricas con las que hemos convivido de manera silenciosa e indiferentes; es decir, tenemos una deuda social acumulada. Subsanarla debe ser la prioridad en las próximas décadas. Por consiguiente, necesitamos un pacto social que garantice derechos y justicia social; lo anterior, con la participación de los actores sociales, y no solo, la expresión político-electoral a la que hemos reducido la democracia.

Este nuevo pacto social permitiría construir una sola Montería pensada y construida entre todos y para todos, con una agenda de desarrollo común que genere progreso, bienestar, equidad, solidaridad y libertad.

Nuestra villa soñada, la llamada “Perla del Sinú” tiene un presente prometedor, de nosotros depende hacerlo posible. Una ciudad donde quepamos todos con dignidad, vida buena y justa.

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La Ronda de la unión y la alegría

 

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

Alcalde de Montería

 

Es verdaderamente gratificante para el Gobierno de la Gente transformar la creación imaginaria de mundos concebidos desde los anhelos y los deseos, en un mundo real y distinto, en donde aflore lo mejor de la condición humana y logremos trocar las rutinas cotidianas, las amarguras y los rencores, en alegría.

Entregar la Ronda del Sinú de la margen izquierda logra este anhelo que he concebido en mi corazón desde siempre y convierte el sueño de 105 mil habitantes de las comunas 1 y 2 en una realidad. Esta maravillosa ronda se posiciona como un lugar de verdadera convivencia social, hermandad, recreación y esparcimiento familiar.

Los monterianos, y nuevos visitantes de la ciudad, hoy disfrutan de un espacio en el que reverberan los sonidos de la amplia y extraordinaria fauna que poseen nuestras bendecidas y fantásticas tierras, además de la maravillosa flora que embelesa nuestros sentidos.

Hemos puesto al servicio de las comunidades un espacio propicio para compartir, hacer ejercicio, disfrutar o simplemente pasear y relajarse con las impresionantes vistas del amanecer y la puesta del sol sobre el majestuoso río Sinú.

Causa verdadero placer manifestar que este maravilloso lugar, ubicado en el corazón del occidente de la ciudad, trae alegría a los habitantes de Montería y le ofrece un nuevo enfoque a la economía local; atrayendo turistas, que contribuirán a mejorar la microeconomía de los barrios aledaños al sector.

La Ronda significa un aumento del comercio y los negocios, generación de empleo y un impacto positivo en la vida cotidiana de los habitantes de la zona, que se benefician de la mejora en sus condiciones de vida.

Construimos una ciudad acorde con la evolución de la arquitectura mundial, en la que se le da a la biodiversidad el realce que se merece y se integra como factor determinante para el desarrollo.

El río nos une y en el Gobierno de la Gente le hemos dado toda la importancia a la integración de la margen izquierda, como parte fundamental de la ciudad. Pavimentamos vías neurálgicas para los barrios del occidente, adjudicamos el contrato para la construcción del Comando de Policía, luego de 40 años se construirá una nueva sede del Sena, tenemos los diseños y recursos para iniciar la construcción del tercer puente sobre el río Sinú y le apostamos a un centro de alto rendimiento deportivo con la Villa Olímpica de occidente, la que tiene un avance de ejecución de más del 90 %.

La Ronda es el claro ejemplo de ese cambio que le hemos venido dando a Montería, porque tiene impresa la esencia de propender por el bienestar de todos, alimentar la fe y la esperanza y contribuir a la generación de conciencia ambiental; sobre todo, en estos tiempos de tecnología y consumismo, en los que se ha olvidado el valor de la naturaleza que nos rodea.

Consolidamos una ciudad acogedora en la que le hemos apostado a una Montería Grande sostenible, que conecta el desarrollo urbanístico y económico con la riqueza natural que poseemos. Sin duda, la Ronda nos ofrece una oportunidad única para experimentar la vida al aire libre, relajar nuestras mentes y corazones y abrirnos a la indescriptible magia de la naturaleza. ¡Disfrutémosla!

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PULSO A LA DEMOCRACIA

 

Por: Marcos Daniel Pineda García

Para que un estado sea verdaderamente democrático, no es suficiente llevar a cabo elecciones populares, también es necesario garantizar el derecho a la oposición, a la libertad de opinión y el respeto de la independencia de los poderes públicos.

El presidente Gustavo Petro fue elegido por más de 11 millones de colombianos que le confiaron su voto, pero haber ganado las elecciones no significa que tiene un cheque en blanco y mucho menos que su programa de gobierno se haya incorporado automáticamente al ordenamiento jurídico del país. Para que su gobierno pueda llevar a la práctica muchas de las propuestas legislativas que planteó, estas deben primero pasar por el Congreso de la República, elegido igual que él, legítimamente por más de 18 millones de colombianos.

El Gobierno nacional en un afán inusitado, tal vez no ha entendido las funciones de los poderes públicos contenidas en nuestra Constitución. ¿Por qué imponer a las malas y a las carreras las reformas que propuso Petro durante su campaña? Colombia, afortunadamente, es un país democrático con separación de poderes.

Es necesario entender la composición política del poder legislativo. Además del Pacto Histórico, hay otras bancadas elegidas popularmente con asiento en el Congreso de la República, que pensamos distinto y vemos la realidad nacional y sus posibles soluciones desde otra óptica. Todos estamos en la disposición de trabajar para sacar adelante las reformas que busquen solucionar los problemas estructurales de los colombianos, siendo vigilantes de la estabilidad jurídica, económica y social del país.

En ese sentido, los miembros del nuevo gabinete, menos plural que el anterior, tienen el reto de tener un espíritu más conciliador y menos intransigente que sus antecesores, entendiendo que en un Congreso democrático nada se impone, las ideas se dialogan, se discuten y se concertan y en caso de no lograr las mayorías, se niegan, y eso también es democracia.

No hay lugar para radicalismos, no se puede pretender que por ser partidos de coalición, seamos notarios de todo lo que presente el ejecutivo. Esto no se soluciona con discursos incendiarios, sino entendiendo que somos una sociedad civilizada y un país democrático, donde todas las opiniones cuentan y deben ser escuchadas.

A mis compañeros del Partido Conservador, los exhorto y motivo a buscar la independencia, que nos permita seguir disertando, defendiendo nuestros principios, sintonizados con el sentir ciudadano y aportando con nuestro trabajo a la construcción de un mejor país.

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Continuamos Transformando

 

Por: Jairo Torres OViedo 

Rector de la Universidad de Córdoba 

Recientemente, la Universidad de Córdoba realizó la ceremonia de graduación de 1382 nuevos profesionales; hombres y mujeres formados académica, científica y humanamente en distintas disciplinas del saber científico; esta promoción de egresados tiene un aspecto en común: juventud. Perteneciente, en un 99% a los estratos 1 y 2; es decir, los sectores sociales vulnerables, muchachos que representan esfuerzo, disciplina, sacrificio, convicciones, y, el haber superado obstáculos y dificultades que los impulsó a cumplir un sueño: ser profesionales. Esfuerzo que los convierte en ejemplo para las juventudes presentes; muchos de ellos, convertidos en el primer profesional de una familia asentada en corregimientos, veredas y barrios. Esta es la juventud invisible y excluida que tiene en común, ser hijos de campesinos, señoras del servicio doméstico, madres cabeza de familia, desplazados, vigilantes, vendedores ambulantes, albañiles; como el padre de quien escribe esta columna. Pero su título profesional es una muestra de rebeldía y libertad que solo el poder del conocimiento y la educación generan en una sociedad que, históricamente ha sido construida sobre estructuras sociales rígidas y excluyentes, que convirtió los derechos en privilegios. Este acto de libertad y emancipación es posible, gracias a la universidad pública; en especial, la Universidad de Córdoba.

Por ello, necesitamos una sociedad educada y del conocimiento; en esto radica el verdadero poder que demanda la sociedad para dignificarse y generar progreso social. Para estos jóvenes y sus familias, la ceremonia de grado es un momento especial y único en su vida, porque representa y materializa una meta a la que se llegó. Este momento único e irrepetible, reflejado en los rostros juveniles que expresaban sonrisas únicas y, que solo un momento de felicidad desbordante refleja. Igualmente, el rostro de alegría y satisfacción por el deber cumplido de las familias, quienes con humildad, sacrificio y dificultades acompañaron a sus hijos para alcanzar su título profesional; que representa haber accedido al conocimiento, y con ello, no solo cambiar la visión de la vida, sino que, lo vincula a la sociedad como un sujeto transformado para transformar; ello, solo es posible a través de la educación. Estos padres de familia y sus hijos entendieron, que solo a través de la educación se rompe el círculo perverso e intencional de la pobreza, y permite la movilidad social.

Estos momentos trascendentales de la vida son posible, gracias a la existencia de la universidad, en eso radica su encargo y responsabilidad social; la formación científica y humana de las presentes y futuras generaciones de cordobeses; lo cual, hemos hecho durante 59 años de existencia. Dado que, la Universidad encarna esa fuerza espiritual, que, a través de la educación y formación de los jóvenes, hace posible jalonar el desarrollo y progreso de la sociedad.

En esta ceremonia de grados, la Universidad reafirmó su compromiso y responsabilidad social. Hemos dado lo mejor de nuestras capacidades físicas, tecnológicas y humanas para formarlos con los más altos estándares de calidad. Inculcamos valores y principios, que deberán reflejarse en cada uno de sus comportamientos, en cada uno de ustedes está la universidad. Su realización será nuestra realización, su grandeza será la nuestra. Ustedes son portadores de un poder transformador y liberador: Conocimiento. Irrádienlo y construyan un mundo humanizado y más justo.

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Felices 246 años, Montería del Alma

 

*Por Carlos Ordosgoitia Sanin

*Alcalde de Montería*

Me corresponde el honor de cumplir con una verdad histórica poseedora de dos acontecimientos que, para ventura del Gobierno de la Gente, confluyen en un día de relevancia mundial, el primero de mayo, en el que se entrelazan dos momentos estelares de nuestra vida comunitaria: 246 años de la fundación de nuestra Montería Grande y 100 años de haber sido reconocidos como municipio.

Nuestra región se ha convertido, desde los albores de su fundación, en una comarca donde lo más sobresaliente ha sido, y es, la construcción de un tejido social humano solidario y altruista; cuya consigna es empujar y trabajar con denodado esfuerzo por el progreso y el desarrollo de nuestra gente.

La historia nos ha enseñado que el Gran Futuro que hemos alcanzado no es producto del azar y la casualidad. El éxito procede de una justa dedicación, perseverancia y determinación de resistir los vientos del cambio.

Es hora de dar gracias a las generaciones anteriores, heredadas de sabiduría, talento y experiencia para conducirnos a este día. Ellos proporcionaron la mejor prueba de que cualquier cosa es posible, incluso en los momentos más desesperados, cuando no había esperanza.

Sus historias nos sirven como un recordatorio de que no hay límites para lo que podemos lograr si trabajamos arduamente y tratamos a los demás con amabilidad y respeto. Así seguiremos conservando las semillas necesarias para continuar sembrando logros duraderos y un futuro luminoso en que el bienestar de uno sea el de todos.

El crecimiento de Montería ha sido constante, pasamos de ser una pequeña Villa, a orillas del Sinú, a ser una de las capitales con mayor proyección del Caribe colombiano. Desde su fundación, una gran variedad de grupos étnicos se ha destacado y ha hecho invaluables contribuciones a la cultura local; la que se ha nutrido de una mezcla única de tradiciones y costumbres indígenas, afros, españolas y hasta sirio libanesas. Diversidad que no solo se ha visto reflejada en lo cultural, sino también en la arquitectura, platos típicos y música de la región.

No hemos parado de crecer, porque nuestra gente a largo de los años ha tenido tesón, determinación, fortaleza, ganas de trabajar y sobre todo amor y orgullo por su ciudad.

Es un momento para exaltar a nuestros antepasados, para celebrar con amigos y familiares y reflexionar sobre el pasado, porque sin duda es la representación de nuestro destino. Quien entiende de dónde viene puede visibilizar su futuro para saber hacia dónde va.

Estamos en un punto en el que la innovación y el progreso nos rodean. Estamos orgullosos de haber llegado tan lejos. Celebremos la esperanza. Los invitamos a que sigamos en la búsqueda de inspiración para tomar acción y mejorar la vida de los ciudadanos de Montería, para así seguir inculcándole y recordándole a las generaciones futuras que esta celebración es un acto de grandeza.

Construyamos juntos, vivamos la vida con pasión y disfrutemos nuestra ciudad al máximo. ¡Felices 246 años, Montería del Alma!

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REFORMA A LA SALUD SÍ, PERO NO ASÍ

 

Por: Marcos Daniel Pineda García

Colombia debe avanzar hacia un mejor sistema de salud. No tenemos un modelo perfecto, hay muchísimas falencias y estoy de acuerdo con que se haga una Reforma a la Salud, es más, me parece oportuna, con lo que no estoy de acuerdo es el texto de reforma que plantea el Gobierno nacional.

Nuestra preocupación es técnica, no política. Se necesita diálogo y concertación para sacar una reforma que no atente contra el sistema de salud y que realmente optimice la prestación del servicio a los usuarios. Les quiero resumir en cinco puntos, lo que me parece una amenaza dentro de la Reforma a la Salud y que a todas luces debemos analizar a profundidad, antes de que resulte el remedio peor que la enfermedad.

El primer punto, es el riesgo de la sostenibilidad fiscal del sistema de salud. El texto propone una red abierta, es decir, un paciente puede ser atendido por cualquier operador sin contratación previa y el servicio se cobra a la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres). Los recursos para la salud son finitos y si se empieza a facturar indiscriminadamente a la Adres, eventualmente sería imposible sostener gel sistema. Además, utilizarían los servicios los usuarios que hayan tenido apropiada pedagogía al respecto, lo que aumentaría la brecha de desigualdad entre el sistema de salud en las grandes ciudades y las zonas dispersas donde no hay acceso a la información.

En segundo lugar, la sobrecarga de funciones a los Centros de Atención Primaria (CAP), que propone crear la reforma. Los centros médicos y hospitales de primer nivel que operan actualmente en Colombia, se convertirían en CAP. No solo tendrían funciones de prestación del servicio, sino también de administración y gestión de recursos. Imagínense un CAP en el sur de Córdoba, en la Orinoquía o en la Depresión Momposina administrando recursos de salud, sin capacidad logística y operativa, sin internet y sin personal suficiente… ¡va a colapsar el sistema!

El tercer punto con el que no estamos de acuerdo, es que el proyecto desconoce el principio de la descentralización en Colombia. Todo se concentra en el Ministerio de Salud, desde un escritorio en Bogotá se decidiría quién presta determinado servicio en cada rincón del país. Eso, en mi opinión, es retroceder una vida, porque lo que necesitamos es empoderar a los entes territoriales en las regiones, que son los que realmente conocen las dinámicas locales, sin mencionar que va en contra de la eficiencia administrativa del sistema.

El cuarto punto con el que no estamos de acuerdo, es la fragmentación de la atención médica. Hoy, una clínica u hospital presta servicios integrales de diagnóstico, laboratorio, tratamiento, cirugía y rehabilitación. La reforma del Gobierno plantea redes independientes para cada servicio de salud que se preste, ¡esto es absurdo! Fácilmente, podría terminar en el famoso “paseo de la muerte”. Como si fuera poco, se acabaría el derecho que hoy tenemos todos los colombianos a escoger nuestro asegurador y prestador de servicios de salud; el proyecto obliga a que cada usuario sea atendido por el CAP más cercano a su residencia.

Nuestra quinta preocupación, es el tema de los medicamentos. El texto especifica que los únicos expendedores autorizados para dispensar los medicamentos en el país serían los CAP, es decir, se desestimularían las 22 mil droguerías de barrio que existen en Colombia. Estamos hablando de 100 mil empleos que correrían el peligro de desaparecer.

Somos un país de regiones, no me cansaré de decirlo, y por eso debemos conocer las particularidades de cada territorio para poder avanzar. No se trata de radicalismos políticos, sino ser conscientes de que esta es una reforma sensible, con implicaciones sociales riesgosas y hay que sacarla lo mejor posible, sin poner en peligro el sistema de salud y pensando siempre en la vida y el bienestar de los usuarios.

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Doctorado “Honoris Causa” al Presidente de Colombia

 

Por: Jairo Torres Oviedo 

Rector de la Universidad de Córdoba 

El pasado 31 marzo, en el claustro la Merced de la Universidad de Cartagena, el Consejo de Rectores del Sistema Universitario Estatal del Caribe, SUE Caribe; de forma unánime, con base en la reglamentación y normas que nos regulan, concedió el título de Doctor “honoris causa” al señor presidente de la república, Gustavo Petro Urrego; honoris causa es una locución latina cuyo significado es: << por razón o causa de honor>>. Se otorga como un honor, para reconocer el mérito y la valía de una persona.

Comparto con ustedes, partes de la reflexión que se hizo en la ceremonia de graduación; llena de simbolismos. Por un lado, hacerlo en el lugar donde reposan los restos mortales de un colombiano caribe e inmortal, como lo sigue siendo, Gabriel García Márquez; un claustro que representa la casi bicentenaria Universidad de Cartagena fundada por dos grandes próceres: Bolívar y Santander, como un proyecto emancipatorio en la naciente república que incluye a Cartagena de Indias; sinónimo de rebeldía y libertad.

Señor presidente, este Doctorado honoris causa que le otorga el SUE Caribe, conformado por las ocho universidades públicas del Caribe colombiano es un reconocimiento oficial a su liderazgo, inteligencia, principios y convicciones, que le han permitido forjar una vida de lucha al servicio de la justicia y la reivindicación de derechos que forjen una sociedad digna. La generación pasada y presente que, reivindicó y luchó por hacer realidad utopías sociales, encuentra en usted, un referente de ideales transformadores.

Muchos miembros de esas generaciones; en su mayoría jóvenes, murieron en ese intento que usted representa y reivindica. Por ello, su elección como presidente de Colombia marca un momento de la historia que deberá escribirse con los cambios de un orden social cimentados sobre la justicia, la dignidad e inclusión. Nuestra historia ha tenido una génesis y evolución oscurecida por una violencia perpetua que, inicia en la conquista, pasa por la Colonia y transita por la independencia; lo cual, conformó la república. Una historia de tensiones, luchas y constantes guerras; evidenciando la incapacidad de edificar una nación donde quepamos todos.

Señor presidente, usted posee una carta de navegación que le entregó el pueblo colombiano, una misiva que orienta el rumbo de este país, que está siendo movida por todo tipo de vientos que la sacuden de un lado a otro; pero su liderazgo y capacidad deben llevarla a puerto seguro. Necesitamos la reformas y cambios postergados; una sociedad se realiza cuando se garantice el goce de derechos, que dignifique la vida de la gente; sin derechos no hay justicia social y sin justicia social no existe dignidad humana. El referente para esa justicia es la educación.

Por consiguiente, necesitamos señor presidente: llevar 500 mil nuevos jóvenes al sistema de educación superior, reformar los Artículos 86 y 87 de la Ley 30, que permitan un nuevo modelo de financiamiento y sostenibilidad de la universidad pública; regionalizarla con enfoque territorial, que este derecho llegue a las regiones geográficas donde el indicador de cobertura es bajo. Modernizar, ampliar y fortalecer la infraestructura física y tecnológica de las universidades púbicas; integrar la educación básica y media con la superior. Porque el verdadero nombre de la paz es la educación.

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Trabajamos por un mejor futuro

 

Por Carlos Ordosgoitia

Alcalde de Montería

En medio de los grandes desafíos que nos ha tocado enfrentar desde el Gobierno de la Gente, ha sido la pandemia el de mayor dificultad; y lo asumimos con gran entereza y responsabilidad incuestionable. El basto horizonte de incertidumbre que nos dejó éste mal mundial, se convirtió en ese gran desafío de rescatar nuestro tejido social, garantizando una sostenibilidad económica y financiera que nos permitiera enfrentar los efectos negativos, retornando de la mejor manera posible a la normalidad.

Fue así como centramos un mayor esfuerzo en la atención de los daños colaterales, reiniciando sin dilaciones una agenda generadora de trabajo, recuperación económica y desarrollo social.

No es secreto que las cifras del desempleo se dispararon porque el confinamiento conllevó al cierre de muchas empresas por la inviabilidad de soportar la carga que representaba el pago de sus fuerzas de trabajo sin el respaldo de la producción. Montería no escapó a esta circunstancia y los índices de desempleo pasaron del 13 % al 24,8 % en el trimestre móvil de abril – junio de 2020.

Esto representó un gran reto para todo el equipo del Gobierno de la Gente, que de manera incansable y transversalmente, viene adelantando y ejecutando todas las estrategias y políticas que hemos diseñado para mejorar la calidad de vida de los monterianos, con el firme propósito de reducir esos índices. No ha sido una tarea fácil y reconocemos que aún tenemos mucho por hacer para lograr que se generen más plazas de trabajo, en el sector público y en la empresa privada.

La disminución que hemos logrado ha sido significativa. Se le han restado 11,8 puntos al desempleo y hoy estamos nuevamente en el 13 %, cifra con la que iniciamos en 2020 y la que este año esperamos bajar a un dígito.

Pese al impacto que sufre la economía nacional, hoy nos ubicamos como la cuarta capital del país en la que se registró el menor aumento del IPC, 0,83 %, 0,22 puntos por debajo de la media nacional que es del 1,05 %. Comportamiento que ha sido a la baja, si tenemos en cuenta que la variación anual del IPC en Montería ha bajado 1,07 puntos porcentuales entre diciembre de 2022 y marzo de 2023.

Estamos centrando nuestras energías en proyectos que garanticen un verdadero cambio para los ciudadanos. Mejoramos las vías en zona rural, apoyamos el emprendimiento, le apostamos a una educación pertinente y de calidad y brindamos las herramientas necesarias a la Fuerza Pública para mantener la seguridad.

La pavimentación de vías en zona urbana y rural, además de mejorar la movilidad y conectividad, ha sido de suma importancia en la generación de empleo. Los más de 100 frentes de obra que tenemos han abierto más de 5.000 plazas de trabajo directo y más de 3.000 indirectas.

Durante estos tres años hemos invertido $225 mil millones para la pavimentación y mejoramiento de 95.62 km en el caso urbano y la zona corregimental. A lo que sumamos, los 557 km de vías terciarias que hemos mejorado con el Banco de Maquinaria Amarilla, desde que la adquirimos en 2021.

Esta inversión ha permitido que muchas comunidades tengan un mejor acceso a los centros de salud y educación; a reducir los tiempos de desplazamiento y, en el caso de las comunidades campesinas y étnicas, a generar espacios óptimos para que puedan trasladar con mayor comodidad sus productos a las centrales de abastos.

De la mano de las grandes inversiones que hacemos, como la Universidad del Sur, hoy con un avance del 26 %, trabajamos en conjunto con la Fuerza Pública y la Fiscalía para mantener la seguridad. Los resultados han sido positivos, lo que nos ubica como la capital más segura del Caribe, en gran medida gracias a que se han implementado programas integrales para garantizar el bienestar de los habitantes, con más patrullajes en las calles, un renovado parque automotor, mayor número de efectivos y una mejor iluminación pública para un ambiente seguro en barrios y corregimientos.

Pensamos constantemente en el futuro de los jóvenes monterianos, buscando nuevas alternativas para su capacitación profesional en carreras pertinentes que les permitan crecer y desarrollarse profesionalmente y abrirse un espacio en el mundo laboral, desde donde estamos seguros aportarán ideas innovadoras para el desarrollo de la ciudad.

Hemos involucrado a las comunidades para garantizar que se sientan seguras y orgullosas de la Montería Grande en la que viven, para tal fin todas nuestras inversiones tienen como sello el propósito fundamental de cambiar los entornos y la calidad de vida de la gente para que forjen un futuro más prometedor.

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UNICÓRDOBA, 59 AÑOS DE TRANSFORMACIÓN HUMANA Y SOCIAL

 

Por: Jairo Torres Oviedo

 Rector de la Universidad de Córdoba 

El pasado 6 de abril, la Universidad de Córdoba cumplió 59 años de vida institucional; momento oportuno para reflexionar sobre el trasegar de una institución que nació de los ideales de su fundador: Don Elías Bechara Zainum, quien congregó seguidores para la realización de este proyecto de vida para los cordobeses. En esta celebración es ineludible pensar la historia de la Universidad en medio de avatares y contingencias para alcanzar una formación humana y social soportada en la ciencia. Recordar, cómo la adversidad señaló la génesis de la universidad; forjando el carácter e identidad que nos caracteriza.

Por ello, en filosofía moral existe un principio que indica, que lo que está en el origen de las cosas, tiende a permanecer en el tiempo. Unicórdoba ha sido hecha a pulso en medio de carencias, conflictos y desencuentros; muchas veces, violentas, pero hemos mantenido el pulso y continuado el camino; coherente con los principios que hacen parte de nuestro origen.

Recordar en estos 59 años de vida institucional, cuando iniciamos las labores académicas en el Colegio Nacional José María Córdoba. Luego en la Plaza de Feria en unos salones rectangulares; de esa forma, continuaron las actividades académicas de Medicina Veterinaria e Ingeniería Agronómica; programas con los que nació la Universidad de Córdoba. Luego, con esfuerzos financieros, a través de créditos, compraron lo que para la época era la hacienda Nueva York de 64 hectáreas; lugar en el cual se encuentra actualmente la Universidad de Córdoba. En estos inicios, existían principios, convicciones y una fe inquebrantable por un proyecto educativo revolucionario y transformador, nacido en tierras cordobesas, que concibió la educación como la fuerza transformadora que debía impulsar el desarrollo del naciente Departamento de Córdoba y, como diría Sócrates; “el tiempo dio la razón”. De esta manera se sentaron las bases por donde se ha movido y construido la Universidad durante estos 59 años.

Es esta la ocasión, para exaltar el trabajo y aporte de exrectores, profesores, estudiantes y trabajadores que han hecho posible la construcción de este proyecto educativo, a través del cual se han formado 47 mil profesionales en distintas disciplinas científicas; con una cobertura de 18 mil estudiantes, 370 profesores de planta; el 30% con título de doctor; 32 programas académicos de pregrado, re acreditación institucional, 16 programas acreditados de alta calidad, 2 acreditados internacionalmente, 22 de maestría, 5 doctorados, 42 grupos de investigación y 4 sedes regionales. Además, nuestra proyección científica permite tener presencia en 14 departamentos del país. El presente de la Universidad de Córdoba reafirma los principios concebidos por nuestro fundador; tanto a él, como a todos los que hicieron posible este proyecto de transformación social y humana; las presentes generaciones le expresamos nuestra gratitud eterna por haber concebido y dejar como legado el alma mater de los cordobeses. El bien público social más valioso de este Departamento corresponde a quienes hacemos parte de esta generación; de igual manera continuarán este legado; como decía nuestro fundador “se ha encendido una llama, no permitamos que se apague”. Lo que confirma nuestro Himno Unicor: “eres grande y nos haces mucho honor, a Dios pedimos que te guarde para bien de la nación”.

 

 

 

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Festival “Montería Me Sabe A Tradición”, ¡espléndido y exitoso!

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

Alcalde de Montería

“Montería Me Sabe A Tradición” es un homenaje a la cultura local y una muestra de orgullo por nuestras raíces. Es un clarísimo ejemplo de la visión de ciudad del Gobierno de la Gente y ha sido una fuerza motivadora para impulsar el turismo y la economía local.

En los últimos 20 años, el Festival del Dulce promediaba ventas cercanas a los $50 millones, cifra considerable. Sin embargo, nuestro gobierno entendió que podíamos multiplicarlas; más aún cuando en 2020 no pudimos realizar esta actividad por la pandemia, razón por la que tomamos la decisión de reinventar el evento para darle el realce y la importancia que se merecía.

Es así como surgió “Montería Me Sabe A Tradición”, estrategia que diseñamos para enaltecer y brindarle toda la confianza a nuestras matronas de la gastronomía y para integrar la cultura a esta actividad, dándole un giro de 180 grados y poniéndola a niveles de eventos internacionales para posicionar a Montería como destino turístico.

Los resultados son espléndidos y están a la vista de todos. Consolidamos un festival que no se encuentra en ningún otro lugar y en tres años logramos la meta que nos trazamos, alcanzando ventas superiores a los $1.200 millones, cifra nunca antes vista.

Convertimos el festival en una marca de ciudad, reconocida a nivel nacional e internacional, gracias a la exquisita oferta gastronómica tradicional, en la que se destacan las recetas ancestrales que maravillan y deleitan el paladar de miles de personas, que pasaron por los estand degustando bolitas de leche, enyucados, tortas de ñame, cocadas y, por supuesto, los dulces de papaya, mongo mongo, mango, piña, ñame, leche y muchos más.

Estamos orgullosos de los logros obtenidos este año, destacándose la cifra récord de $633 millones en ventas, que lograron nuestras dulceras y dulceros, emprendedores gastronómicos, artesanos y comunidades étnicas; estas últimas, vinculadas por primera vez al Festival en el espacio que denominamos Territorio Zenú.

Nuestros dulceros lograron vender $500 millones; los artesanos, $42 millones; los emprendedores gastronómicos, $80 millones, y las comunidades étnicas, $11 millones. A lo que sumamos que vivimos una Semana Santa en paz, en la que llegaron a la ciudad más de 56.000 pasajeros, 22.000 de ellos a la Terminal de Transporte y 34.000 al Aeropuerto Los Garzones.

Una vez más, impactamos positivamente la escena de la Semana Santa en Montería. Propios y visitantes disfrutaron de una semana en familia y con amigos. Una semana maravillosa, única e inolvidable.

Es satisfactorio y muy gratificante dejarle a la ciudad un festival consolidado, robusto y fortalecido, que perdurará durante décadas. Razón por la que invitamos a todos a seguir trabajando juntos por la cultura y los platos típicos que caracterizan el sabor y la gran riqueza gastronómica del municipio. Es de suma importancia no perder de vista nuestra herencia.

Estamos empeñados en devolverle a la comunidad lo que se merece, en cerrar brechas sociales y abrir espacios para todos. Por eso, le pusimos alma, vida y corazón a “Montería Me Sabe A Tradición”, festival que consolidamos gracias al increíble, decidido y dedicado trabajo de los equipos del Gobierno de la Gente, en especial el de la gestora Social, Antonella Vega, y el de cultura; y la pasión que le imprimió cada dulcera y dulcero, emprendedor gastronómico, artista y artesano.

“Montería Me Sabe A Tradición” es una confirmación de que los monterianos estamos viviendo momentos maravillosos.

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