Categorías
Opinión

Unicórdoba entre las mejores universidades del mundo

 

Por: Jairo Torres Oviedo 

Rector de la Universidad de Córdoba 

Desde 2011, la compañía británica Quacquarelli Symonds (QS) publica cada año el QS World University Ranking, uno de los listados más consultados y reconocidos por los estudiantes y académicos internacionales, debido a que incluye las universidades de alta calidad educativa e investigativa.

En su versión 2023, el ranking evaluó 2.963 universidades de todo el mundo; 1.500 lograron una posición en dicho ranking; entre estas, 25 Colombianas, las que representan más del 10% de las Instituciones Latinoamericanas que hacen parte de esta clasificación mundial. Existen distintos rankings internacionales que clasifican a las universidades por su desempeño en diversas áreas, haciendo énfasis en lo científico y tecnológico. Entre estos: el Ranking de Shanghái, Ranking NTU de la Universidad Nacional de Taiwán, el University Ranking by Academic Performance (Urap), Clasificación de Scimago, y el QS World Ranking. Estas métricas se basan en los indicadores que se relacionan con la calidad de una institución y, buscan informar las fortalezas y debilidades de las universidades evaluadas.

El QS World University Ranking, clasifica anualmente, miles de universidades; para ello, evalúa nueve indicadores: reputación académica, reputación de empleadores, tasa de estudiantes por profesores, citaciones científicas por profesorado (según Sciverse Scopus), proporción de profesorado y estudiantado internacional. Estas categorías fijan su mirada en indicadores de impacto institucional. En su versión 2023 del QS, 25 universidades colombianas fueron incluidas entre 1500. Unicórdoba se ubicó en la posición 12 de las 25 clasificadas entre las mejores del mundo, ocupando el cuarto puesto entre las universidades públicas del país; a la vez, conservando el primer puesto en la región Caribe, esto reafirma el liderazgo científico y académico de nuestra alma mater.

Este posicionamiento es resultado de un trabajo en conjunto por parte de la comunidad universitaria que ha permitido un liderazgo académico, científico y social, soportado a través de responsabilidad, transparencia y buen gobierno; integrados a un plan de desarrollo institucional. Es motivo de orgullo para el Departamento de Córdoba tener la mejor universidad del Caribe y una de las mejores del país y el mundo, con capacidades y conocimiento para el desarrollo social y crecimiento regional; además, mejorar los procesos productivos, incrementar la competitividad y fomentar el bienestar social articulado con la institucionalidad pública, empresarial y la sociedad civil organizada.

El ranking permite mejorar indicadores misionales; por cuanto, la métrica utilizada constituye un derrotero para el desarrollo institucional. Al respecto, la Universidad ha hecho un ejercicio de planificación estratégica, donde se han establecido programas y proyectos de crecimiento académico, investigativo y de extensión sostenibles para afianzar fortalezas y superar debilidades; de tal modo que, nuestro departamento tenga una universidad con calidad, vinculada a los procesos de transformación regional, nacional e internacional.

Gracias al liderazgo permanente y sostenible la Universidad es visible en el plano nacional e internacional, con reconocimiento, credibilidad y confianza; una voz autorizada en escenarios de debate y toma de decisiones sobre el desarrollo regional y nacional. Sin duda, es una noticia estimulante, que enorgullece y motiva para seguir trabajando con ahínco y convicción; como lo dice nuestro Himno: Unicor: “…tú eres grande y nos hace mucho honor, a Dios pedimos te guarde para bien de la nación”.

TwitterFacebookWhatsApp
Categorías
Opinión

RAP generará mayor desarrollo

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin
Alcalde de Montería

Hemos recibido con beneplácito la firma de la Región Administrativa de Planificación, entre los departamentos de Córdoba y Antioquia (RAP de la Paz, la Vida y la No violencia).

Esta hermandad geográfica, económica y cultural, materializada administrativamente con la firma de la RAP, beneficia a cerca de 9 millones de personas que habitan los 30 municipios de Córdoba y 125 de Antioquia. Igualmente, le abre nuevas puertas a los monterianos para la consolidación de alianzas estratégicas, encaminadas a la creación de mayores oportunidades comerciales, para la dinamización de la economía y la atracción de nuevos inversionistas que le apuesten a la creación de empresas y la generación de empleo.

Sin duda, esta iniciativa une más a dos departamentos que durante décadas han trabajado de la mano, abre los caminos a mayores oportunidades y a espacios necesarios para un mayor concurso ciudadano, encaminado al mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades urbanas y rurales.

En Montería, como ciudad capital, contamos con una población flotante del Bajo Cauca y el Urabá antioqueño, que se integra completamente con nuestra actividad económica. De allí, la importancia de la RAP, porque contribuirá a la confirmación del área metropolitana, que Montería piensa hacia los puertos secos y la zona de Urabá con salida al mar.

Este acuerdo de voluntades que se selló, gracias a la voluntad de los gobernadores de Córdoba y Antioquia, Orlando Benítez y Aníbal Gaviria, será determinante para la gestión integral de ecosistemas estratégicos, el desarrollo económico equitativo y social sin fronteras, la gestión integral de la paz y la vida, el fortalecimiento institucional y el desarrollo de estrategias marino costeras.

Además, será de suma importancia para el ordenamiento territorial; el refuerzo de la seguridad para la lucha contra el crimen organizado y la delincuencia común; una mejor conectividad e infraestructura, pensada en el mejoramiento de la competitividad de ambas regiones, y el fortalecimiento de las manifestaciones culturales.

La RAP es un triunfo para dos departamentos que tienen vocación agropecuaria y una visión compartida para saldar deudas históricas con los pueblos. Esta integración busca una transformación, a través del empoderamiento de la gente, y se convierte en una hoja de ruta que nos motiva para trabajar mancomunadamente con los entes departamentales, en busca de una mejor calidad de vida para los monterianos, los cordobeses y los antioqueños.

TwitterFacebookWhatsApp
Categorías
Opinión

Cobertura con enfoque territorial

 

Por: Jairo Torres Oviedo.

Rector de la Universidad de Córdoba

Recientemente, el Congreso de la República adicionó dos puntos al funcionamiento de las instituciones de educación superior públicas (34 universidades y 30 instituciones técnica y tecnológicas), recursos financieros que deberán destinarse para ampliación de cobertura en el marco de la política pública aprobada en el Plan Nacional de Desarrollo; y que tiene como propósito, 500 mil cupos en educación superior. Estos nuevos recursos financieros destinados a la base de funcionamiento de las IES públicas deberán atender los cupos que se esperan.

En sintonía con lo propuesto por el Sistema Universitario Estatal SUE; propósito ambicioso, pero justo, que requiere: acuerdos políticos y sociales, repensar el modelo de aseguramiento de la calidad, una estructura normativa que supere el plano del control y sanción, desarrollo de capacidades tecnológicas, currículos pertinentes, tiempos de formación; pero sobre todo, un modelo de regionalización que facilite el acceso a educación superior, que haga énfasis en las regiones del país más rezagadas en cobertura; situación que se presenta en la Región Caribe, del Pacífico y Sur del país.

Para ello, el SUE ofrece la experiencia académica y pedagógica en modelos de regionalización de muchas de sus universidades; igualmente, toda la capacidad del Sistema Universitario Estatal representada en programas técnicos, tecnológicos y profesionales que puedan ofertarse, acorde con la pertinencia y necesidades de formación que las regiones demanden en condiciones de calidad; por lo cual, el enfoque de regionalización debe ser territorial; es decir, territorios que, por décadas, han padecido la exclusión y ausencia social del Estado.

Enfatizando en el tema, construir un modelo de regionalización de la universidad para ampliación de cobertura, no es una tarea fácil, pero, sí realizable y necesaria que requiere de un acuerdo nacional; un pacto social y político por el derecho a la educación.

Esta ha sido una propuesta del SUE y sobre la cual, el Ministerio de Educación Nacional ha propuesto un programa de ampliación de cobertura que incluye e integra los niveles de formación del sistema público de educación superior, que, además, tiene en cuenta, la inclusión del Servicio Nacional de Aprendizaje – SENA con el fin de lograr los 500 mil cupos en mención.

La financiación de este programa de ampliación de cobertura tiene dos fuentes: la política de gratuidad de la matrícula, recientemente convertida en política de Estado por parte del Congreso y, fortalecimiento a la oferta para el sostenimiento institucional y cierre de brechas. La metodología de distribución de los recursos financieros adicionales para la base presupuestal de las instituciones de educación públicas debe tener el criterio de focalización territorial que, contribuya realmente al cierre de brechas institucionales y regionales.

Por consiguiente, es importante la discusión y entendimiento entre los actores del sector de la educación, para de esta forma construir una metodología de distribución de recurso que llegue a las IES públicas de las regiones geográficas donde el indicador de cobertura es bajo; asimismo, hacer posible el acceso a la educación superior como un derecho que debe garantizarse de manera progresiva. En este sentido, los 500 mil cupos deben tener un enfoque territorial para cerrar brechas regionales y fortalecimiento de las Instituciones de Educación Pública del país.

TwitterFacebookWhatsApp
Categorías
Opinión

Comunicado del SUE al Presidente de la República

 

Por: Jairo Torres Oviedo

 Rector de la Universidad de Córdoba 

El pasado 14 de junio, desde el Sistema Universitario Estatal–SUE, manifestamos a usted, una vez más, nuestra disposición para acompañar la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 “Colombia Potencia mundial de la vida”, en particular, el componente de educación superior. En este sentido, expresamos disposición y compromiso para avanzar en una agenda común con el Ministerio de Educación Nacional; para alcanzar las metas que su gobierno ha propuesto en materia de educación superior.

Desde el SUE, consideramos:

1. La ampliación de cobertura implica un modelo de regionalización de la universidad pública con enfoque territorial; es decir, las regiones del país, donde el indicador de cobertura está por debajo de la media nacional; esto exige un plan de infraestructura física y tecnológica en los campus universitarios.

2. Para aumentar cobertura en 500.000 nuevos estudiantes; proponemos que las IES públicas, con la capacidad instalada que poseen; solo podemos asumir el 50% (260.000 estudiantes nuevos); de los cuales, las 34 Universidades Públicas asumiríamos el 50%, es decir, 130.000 estudiantes y, las 31 instituciones técnicas y tecnológicas públicas el otro 50%.

3.El aumento de cobertura debe ser concertado con el MEN, que garantizaría calidad. Además, se reconozca a la base presupuestal el costo per cápita por estudiante adicional al año.

4. Apertura de programas nocturnos; teniendo en cuenta la capacidad instalada en términos de infraestructura física y tecnológica con que cuentan las universidades públicas.

5. Las sedes regionales con oferta de programas académicos pertinentes para el desarrollo del país. Que requiere, por parte del MEN repensar normativa que regula el actual Sistema de Aseguramiento de la Calidad; permitiendo compartir registros calificados entre las universidades públicas.

6. Reforma de los Artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992, permitiendo un nuevo modelo de sostenibilidad financiera.

7. Coincidimos con el PND cuando propone una reconceptualización del Sistema de Aseguramiento de la Calidad, racionalizando trámites enfocados a una gestión del fomento de la calidad, para el mejoramiento continuo de los procesos misionales en la educación superior; una política con énfasis en la gestión del fomento y, no solo, en la vigilancia, que ha sido el modelo dominante de presión indebida sobre rectores e instituciones de educación superior.

Estas propuestas han sido una construcción del SUE y el sector de la educación superior del país. Insistimos en la necesidad de una agenda común para avanzar conjuntamente en las reformas educativas que el país demanda. Necesitamos agilizar el plan de ampliación de cobertura universitaria, el plan de fortalecimiento de infraestructura física y tecnológica para las IES públicas, la regionalización y puesta en marcha de sedes universitarias; la reforma de los Artículos 86 y 87 de la Ley 30 surte su trámite.

Amplios sectores sociales reclaman las reformas históricamente postergadas y su implementación; solo así, podemos vivir y sentir el cambio. Señor presidente, reiteramos nuestra disposición y acompañamiento en la materialización del PND.

TwitterFacebookWhatsApp
Categorías
Opinión

Córdoba 71 años

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

Alcalde de Montería

¡Córdoba brilla por su gente!

Tierra de mujeres y hombres berracos, nobles, laboriosos y alegres; bendecida por las aguas del Sinú y el San Jorge; con hermosas playas en el mar Caribe y una maravillosa extensión de sabanas de atardeceres imponentes e inmensurables.

Cuna de grandes plumas como Manuel Zapata Olivella, David Sánchez Juliao, José Luis Garcés o Juan Gossaín, quienes le han mostrado al mundo la riqueza de nuestra cultura y el desparpajo típico de los cordobeses, dándole vida a “Changó, el gran putas”, “El Flecha”, “El Pachanga”, “María Abdala” y muchos personajes más. Y del mejor de los gallos, Miguel “Happy” Lora, quien recibió el título mundial de boxeo portando con orgullo el sombrero vueltiao.

Montería, elegida desde su nacimiento como la capital, ha evolucionado constantemente y es un pilar fundamental para el desarrollo y el progreso del departamento.

Hoy somos la ciudad capital del Caribe con mayor proyección, atraemos la inversión de la empresa privada, generamos espacios para la industria y contamos con una gran variedad de programas de educación superior ofertados por la Universidad de Córdoba e instituciones privadas, que le han apostado a la formación de miles de cordobeses. Y le seguimos apostando a la calidad educativa con la construcción del CIS “Ahora La Gente” – Universidad del Sur, en el que operará la Esap, el próximo año.

Tenemos grandes espacios deportivos como el estadio 18 de Junio, el estadio de fútbol Jaraguay, la Villa Olímpica, la pista de atletismo Manuel Salvador Córdoba y, luego de 40 años, en el Gobierno de la Gente hemos hecho realidad la Villa Olímpica de Occidente, un espacio para potenciar el deporte cordobés con escenarios de primer nivel.

Además, Montería, como capital ganadera de Colombia, es epicentro de la Feria Nacional de la Ganadería, festividad que se realiza en el marco del aniversario de nuestro departamento y en la que abrimos las puertas a miles de visitantes.

Exaltamos la labor del Gobernador de Córdoba, Orlando Benítez, quien abrió la feria al pueblo. Y este año, como elemento adicional, logró la firma de la Región Administrativa de Planificación (RAP de la paz, la vida y la no violencia) con el vecino departamento de Antioquia, lo que abre espacios de mayor participación para la ciudadanía en busca de mejores condiciones de vida para las comunidades de Córdoba.

Nos enorgullece ser cordobeses, hijos de esta tierra hermosa, de incalculable biodiversidad y cultura, forjada por las tradiciones zenúes, raizales, afros y sirio libanesas. Bien lo dice nuestro himno: “Los pueblos que no luchan no tienen porvenir… La cumbre es el progreso que vamos a escalar”.

¡Felices 71 años, Córdoba querida!

TwitterFacebookWhatsApp
Categorías
Opinión

Fiestas, seguridad y solidaridad

 

Esta semana Montería seguirá de fiesta, con la Feria Ganadera y el Reinado Nacional e Internacional de la Ganadería.

Es la ocasión perfecta para proyectar la buena imagen de la capital cordobesa y para hacer gala de nuestra cultura maravillosa.

Lo ideal sería que todos y todas pudiéramos disfrutar tranquilamente de las fiestas, sin la amenaza de que nos vayan a robar algo o que terminemos agredidos por algún acto delincuencial. Que podamos salir de casa sin la preocupación que alguien se pueda «meter» y llevarse las cosas que con tanto esfuerzo se han adquirido.

Desafortunadamente, la realidad es otra y los delincuentes, aprovechan precisamente estos momentos para hacer de las suyas.

Por eso consideramos oportuno apoyar la consolidación de las asociaciones de vecinos, cómo funcionan en distintas capitales del país. Estas asociaciones tienen como objetivo mejorar la calidad de vida desde la seguridad para garantizar el bienestar comunitario.

Estás asociaciones permiten generar cultura ciudadana y promover esquemas de solidaridad, que podamos estar pendientes los unos de los otros, vigilar muy de cerca nuestros niños y niñas y generar sensación de seguridad en zonas solitarias, lo que sin duda permitirá que quienes vengan a disfrutar de nuestras fiestas se sientan seguros y disfruten de nuestra hermosa ciudad y nuestra cultura.

El miedo hoy por la inseguridad es real, pero si todos nos unimos de manera solidaria, podemos lograr una ciudad más segura y unas fiestas en paz.

TwitterFacebookWhatsApp
Categorías
Opinión

Montería vibra con las Fiestas del Río

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin
Alcalde de Montería

Hemos vivido unas Fiestas del Río maravillosas, en las que miles de monterianos y visitantes de la ciudad han gozado con la espectacular programación que preparamos.

Una vez más, las calles se llenaron de gente que salió con sus seres queridos a disfrutar. El calor y la amabilidad de nuestra gente y el talento excepcional de los artistas han hecho que estas Fiestas del Río 2023 sean una experiencia inolvidable y magnífica.

Durante dos semanas, resaltamos el valor de la mujer monteriana y contemplamos la belleza de las candidatas, quienes engalanaron cada desfile y cada actividad de estas hermosas festividades.

Llegar a cada evento y observar como la algarabía de las barras nos contagiaba de alegría y emoción no tiene precio. Presenciar el entusiasmo de la multitud y vivir la vibrante atmósfera de la Plaza Cultural, nos llenó de emociones indescriptibles. Los espectáculos musicales, con un fantástico cartel de artistas locales, nacionales e internacionales, fueron realmente inolvidables.

Los eventos que hemos realizado han contado con la asistencia de más de 30.000 personas. Una vez más llevamos las fiestas a la zona rural, en esta oportunidad a Aguas Negras en donde los asistentes gozaron con lo mejor de la champeta y música urbana de Mr. Black.

En la Plaza Cultural han estado en escena artistas de la talla de Kinito Méndez, Kevin Flórez, Farid Leonardo, Criss y Ronny, La Banda del 5, Siervo Dueñas y Las Reinas del Swing.

Hemos vivido unos días de pura felicidad, sin duda, las Fiestas del Río son absolutamente fantásticas y encarnan las tradiciones que están arraigadas en nuestro ADN, lo que nos convierte en un pueblo vivo, amable, floreciente y valiente. Nuestras fiestas nos unen y sacan lo mejor de nosotros.

Hoy, estamos encantados de continuar la celebración con la Fiesta de La Gente, un sensacional concierto en el que más de 15 artistas increíbles se subirán al escenario y mañana concluiremos con Montería Me Sabe Al Barril, un evento que combina a la perfección gastronomía y música para repercutir positivamente en la economía de nuestra ciudad.

Estas festividades guardan en su interior el verdadero espíritu del orgullo cívico. La ciudad se ha visto inmersa en unos días dichosos donde sus gentes han saboreado y vivido la tranquilidad de nuestra querida Montería Grande. Vivimos momentos entrañables que han dejado una huella emocional imborrable para los monterianos.

Nos propusimos brindar unas fiestas de la gente y con la gente y lo logramos, porque son ustedes la razón de ser y el motor del Gobierno de la Gente.

TwitterFacebookWhatsApp
Categorías
Opinión

Intentaron silenciar

 

Por: Jairo Torres Oviedo
Rector de la Universidad de Córdoba

Recientemente, el otrora poderoso jefe paramilitar Salvatore Mancuso declaró ante los jueces de la Jurisdicción Especial para la Paz – JEP, su participación y la del ejército paraestatal que comandaba; sobre la verdad de las acciones militares ejecutadas; como fueron: asesinatos, masacres, desplazamientos, desapariciones forzosas, despojo de tierras y el accionar político en materia de financiamiento, intervención en política, control territorial, jurídico y social; es decir, las estrategias implementadas para ejercer poder militar, político, económico y social; ante la mirada indiferente y cómplice del Estado. La verdad acerca del conflicto armado interno tiene muchas narrativas; dependiendo de quienes la cuenten, creando con ello, muchos relatos y ficciones tan reales como fantasiosos. Pero, sin lugar a equívocos; podemos decir que, fue una guerra de perdedores; ocasionando con esto, degradación y barbarie; que dejó profundas heridas sociales que aún no cicatrizan; lo cual ha generado nuevas violencias que se repiten de manera continua.

Las declaraciones de Mancuso ante la JEP merecen toda la atención de los organismos competentes a nivel nacional e internacional y la sociedad civil; por ser la confesión sistemática de hechos de violencia más brutal, que hacen parte de una página de nuestra historia reciente, narrada por uno de los protagonistas, que aún vive; quien actuó como líder, ideólogo y determinador de crímenes de lesa humanidad. Capítulo especial que merecen las declaraciones de Mancuso; sobre como el proyecto político-paramilitar que vulneró y asesinó un sector del estamento intelectual y pensante de la sociedad, representado en las universidades públicas; ejemplo de ello, la Universidad de Córdoba; que evidencia la intervención irracional y violenta que acabó con la vida de profesores, estudiantes y trabajadores; un proceder criminal selectivo, cuya finalidad fue silenciar el pensamiento y la conciencia crítica inherente al mundo universitario; del mismo modo, el pensamiento y la intelectualidad nacional, simbolizado en hombres y mujeres; en su mayoría jóvenes; la barbarie ejercida exterminó parte del pensamiento de la sociedad colombiana.

Lo anterior, es un fenómeno característico de los sistemas dictatoriales y totalitarios construidos sobre la violencia y el miedo; donde no se permite el uso de la conciencia crítica. En la historia de la humanidad, esta práctica del miedo y terror, han sido recurrentes; con el propósito de construir un estado opresor y violento, sin oposición y soportado en el miedo. Pero Mancuso y su ejército criminal, se equivocaron; desconocieron una lección clave de la historia; “el pensamiento, lo pueden silenciar y marginar transitoriamente; pero no destruir”. El pensamiento es una construcción humana, con un poder liberador y transformador que ha sobrevivido a momentos y épocas violentas de la humanidad. La Unicórdoba y sus estamentos son muestra sensible y dolorosa de los hechos en mención; la intentaron silenciar desde todas las formas de violencia: extrema izquierda, extrema derecha y politiquerías; sin lograrlo. Su capacidad de resiliencia, carácter y convicciones propias de su naturaleza y esencia permitieron sobrevivir para cumplir los sueños de muchos. Por ello, el mejor legado para entregar a las presentes generaciones, en especial los jóvenes, son, escribir estas páginas dolorosamente pensadas desde nuestra memoria histórica; y así esclarecer la verdad para que esto nunca vuelva a repetirse.

TwitterFacebookWhatsApp
Categorías
Opinión

¡MÁS GASOLINA PARA LA HOGUERA!

 

Por: Marcos Daniel Pineda García

El pasado miércoles, en el marco de las marchas convocadas por las centrales obreras en apoyo a las reformas a la salud, pensional y laboral que propone el Gobierno nacional, el presidente Gustavo Petro pronunció un discurso disruptivo, incendiario, retador y sobre todo, inoportuno.

Después de una agitada semana de escándalos y cuestionamientos, lejos de generar un clima de tranquilidad e invitar al diálogo para construir consensos, que es lo que esperaríamos del jefe de Estado, optó por atrincherarse en una esquina radical, dividiendo más al país, censurando a los medios de comunicación, a las altas cortes y al Fiscal General de la Nación y como si fuera poco, lanzando un ultimátum a sus propios ministros. Lo que considero más lamentable de todo este desafortunado discurso, es la acusación al Congreso de la República de no querer aprobar las reformas propuestas por el Ejecutivo, restándole importancia al debate legislativo, que en su naturaleza es el fundamento de la democracia participativa en cualquier nación.

Con sus palabras se acentuó la gran polarización que padece Colombia, alimentada por un constante enfrentamiento ideológico. Este escenario, que además se ve permanentemente exacerbado por la actividad en redes sociales de los activistas digitales de todos los sectores políticos y apolíticos, ha creado un ambiente propicio para la intolerancia, difamación e incluso estigmatización.

Señor Presidente, ¡no le eche más gasolina a la hoguera! Usted tiene que ser el primer bombero que haga esfuerzos para apagar este incendio. Evidentemente, estamos atravesando por una seria crisis política y lo que menos necesitamos ahora, es que quienes dirigen el país sean precisamente los que instiguen a los ciudadanos a tomar posiciones extremas. No necesitamos más polarización, sino un gobierno que se dedique a trabajar con hechos y resultados para las regiones de Colombia, desde donde se escucha el clamor por soluciones a los problemas que enfrenta el país.

Llevamos diez meses de gobierno, en los que el epicentro ha sido el debate político y no la gestión. Nos hemos concentrado en dirimir discusiones ideológicas, desplazando el objetivo más importante para el cual se elige un gobierno: ejecutar acciones que ayuden a transformar entornos sociales y mejoren la vida de la gente. Prueba de ello, es que está por terminar el primer semestre del año y el porcentaje de ejecución del presupuesto nacional no supera el 10%.

Las reformas son necesarias y oportunas, nadie ha dicho lo contrario. Sabemos que el sistema de salud tiene que mejorar y que es urgente actualizar la normatividad laboral y pensional, pero todo proyecto de reforma debe someterse al debate, estar abierto al diálogo y pasar por un proceso de concertación, de manera que se apruebe un texto que no obedezca a un solo criterio político o un capricho ideológico, sino que recoja las posiciones de todos los actores representados democráticamente en el Congreso de la República. Entre todos podemos construir unas reformas justas, útiles y equilibradas, que estén sintonizadas con el sentir de los colombianos.

Si algo nos ha demostrado la historia de este país, es que debemos dialogar más. La crisis no se solucionará incitando a la gente a salir a las calles cada vez que el Gobierno nacional sea cuestionado, tampoco usando el poder como escudo para no tener que discutir las decisiones. Todavía estamos en democracia, todavía tenemos voz, las opiniones de todos cuentan y merecen ser escuchadas; de los acontecimientos del futuro cercano depende que siga siendo así.

TwitterFacebookWhatsApp
Categorías
Opinión

Posverdad en los tiempos que corren

 

Por: Jairo Torres Oviedo 

Rector de la Universidad de Córdoba 

Transitamos tiempos de incertidumbres, verdades y ficciones; definida como una era de posverdad caracterizada por discursos y narrativas que crean nuevas realidades que defienden y/o rechazan verdades y mentira; que tienen un poder que depende de creer en ello. Como bien lo define Yuval Noah Harari en su libro 21 lecciones para el siglo XXI; los humanos siempre han vivido en la era de la posverdad. “Desde la edad de piedra hemos construido mitos para integrar y cohesionar la existencia en comunidad y regular el orden social; el Homo Sapiens conquistó este planeta, gracias, sobre todo a la capacidad distintivamente humana de crear y difundir ficciones”.

Somos la única especie que puede inventar relatos de ficción, difundirlos y convencer a millones de personas para que crean en ellos.

Lo anterior ha sido una constante en el discurrir de la humanidad; desde tiempos pretéritos, hasta los actuales. Los líquidos tiempos modernos, nos sitúan en nuevas formas de concebir la realidad, frente a medios de comunicación utilizados como nuevos difusores de Posverdad; el predominio de Facebook, Instagram, Twitter y líderes mundiales en lo político y religiosos; creando realidades desde relatos y narrativas para justificar una guerra, proteger el medio ambiente, legitimar dictaduras, defender la democracia, hacer apología a un caudillo, destruir personas e instituciones; en fin, la narrativa de los grandes medios influyen en la mentalidad y formas de pensar para construir dioses, demonios, y hacer que la sociedad esté dividida entre buenos y malos. El poder de influencia permite que amplios sectores sociales, indistintamente a la posición social y nivel de formación, los siguen reverencial y dogmáticamente. Presenciamos verdades del poder de la Posverdad y nadie cuestiona, sino que repite.

Podemos mencionar algunos ejemplos prácticos sobre la posverdad; en el ámbito religioso, los cristianos no se atreven a cuestionar la verdad de los hechos narrados en la biblia; igualmente, los musulmanes sobre el Corán y en los distintos libros religiosos; millones de personas en el mundo a lo largo de miles de años han creído en estas narrativas religiosas; por ello, muchas noticias falsas duran para siempre. En lo transcurrido del breve y violento siglo XX encontramos casos de grandes metarrelatos que encarnan mentiras convertidas en verdad; los regímenes Nazi y Soviético construidos sobre una fuerte maquinaria mediática, que logró ocultar las atrocidades de los campos de concentración y proyectar al mundo una imagen civilizada; aún siguen imperando estos relatos políticos y religiosos con capacidad de convencer y crear verdades legitimadas en aceptación social; dispuestas a defender, hasta con la propia existencia, una conducta fanática, donde la reflexión y la racionalidad no tiene espacio. Hemos desplazado el logos, la norma y la dignidad humana, las tres grandes ideas con que pensamos la cultura occidental.

En este contexto de Posverdades, construimos una nueva concepción de democracia y debate político marcado por la ausencia de reconocimiento y respeto hacia el otro; creando un escenario de mutua satanización. Vivimos tiempos de incertidumbres fabricadas de relatos, narrativas y ficciones que tienen como finalidad controlar la subjetividad, e imponer nuevos discursos sobre la verdad; en particular, en estos tiempos de consumismo, hedonismo y narcisismo; que abarca y construye una nueva comprensión del mundo.

TwitterFacebookWhatsApp
Salir de la versión móvil