Las EPS realizaron 830 muestras PCR (hisopado) en los cercos delimitados por el municipio y la secretaría de salud realizó 1039 pruebas rápidas.
La Alcaldía de Montería mantiene la busqueda activa de casos sintomáticos y asintomáticos de COVID-19 en la ciudad. La actividad ha sido liderada por el alcalde Carlos Ordosgoitia, quien se aisló de su familia para poder estar completamente de lleno en la implementación de la estrategia PRASS, Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo y Sostenible, que se materializa en los cierres inteligentes que se han establecido en siete barrios.
«En esta etapa de ascenso que estamos este trabajo es clave, nos hemos adelantado haciendo los cierres inteligentes donde llevamos la oferta institucional. Hemos brindado atención médica casa a casa con nuestra Ese Vidasinú, pruebas rápidas con nuestro equipo de la secretaría de salud y llevamos a las EPS para realizar las pruebas moleculares de hisopado para la confirmación de casos COVID», explicó el alcalde Ordosgoitia.
Las jornadas han llegado a los sectores de Cantaclaro, La Pradera, Monteverde, La Granja y Santa Fe. «También contamos con el apoyo de la fuerza pública que nos ayuda en la vigilancia y control, la Policia Metropolitana Monteria y la Brigada 11 del Ejército, son de gran ayuda en esta emergencia para mantener el orden», agregó el mandatario de los monterianos, quien durante este puente estuvo visitando los cercos en los barrios La Granja y Santa Fe, en el sur de la ciudad.
Balance en barrios
Se han realizado por parte de la Secretaría de Salud Municipal 1039 pruebas rápidas, y 830 muestras PCR (hisopado) para la confirmación del diagnóstico de COVID-19.
A continuación el detalle por cerco:
Cantaclaro: 105 pruebas, 10 positivas. La Pradera: 228 de las cuales 20 fueron positivas. Muestras PCR, 71. Monteverde: 225, de las cuales fueron positivas 12. Muestras para PCR, 231. La Granja: 316 pruebas, de las cuales 51 fueron positivas. Muestras para PCR, 360. Santa Fe: 165 pruebas, de las cuales 24 fueron positivas. Muestras para PCR, 168.
Recomendación generales
Si la persona tiene síntomas, aíslese e informe a las personas con las que tuvo contacto sin protección, notifique a su EPS y consulte al médico.
Si la persona tuvo contacto con un positivo de COVID-19, aíslese e informe a sus contactos estrechos y notifique a su EPS.
«La prueba es importante, pero mas allá de eso, las personas deben tener responsabilidad, ailarse y si tienen síntomas, consultar a su EPS a un centro hospitalario, por eso estamos buscando casos en barrios para brindar la atención», concluyó el alcalde de Montería.
Mañana, la Alcaldía de Montería seguirá con la atención y realización de pruebas rápidas y PCR (hisopado) con las EPS. Este semana se volverá a los cercos de Cantaclaro y La Pradera.
1. Desigualdad: breve análisis desde los postulados de Angus Deaton.
Hace poco leía un artículo publicado por Judit Vall, titulado Covid y Desigualdad, según Angus Deaton. Desarrollado a partir de un webinario promovido por Daron Acemoglu y Jean Tirole sobre la atrofia del Estado y los fallos del mercado en el contexto de la Covid‑19. El espacio fue organizado por el Princeton Bendheim Center for Finance, de la Universidad de Princeton, como parte de una serie de ciberseminarios dedicados a varios aspectos relacionados con las implicaciones de la Sars-Covid2, estructura de los virus de donde se deriva el Covid-19, y la desigualdad futura que se profundizará en la sociedad para los próximos 3 años.
Angus Deaton fue premio nobel de Economía en 2015, matemático escocés y economista heterodoxo y keynesiano. Su trabajo fundamental se centró sobre el análisis del consumo, la pobreza y el bienestar, definiendo tesis críticas sobre su relación con el crecimiento y las políticas de austeridad.
Veamos algunas de sus tesis y explicaciones sobre la desigualdad y la pandemia, para posteriormente estudiar el caso colombiano. Según Deaton la desigualdad aumentará significativamente mientras estemos afectados por la Covid-19. De hecho, las personas con menor nivel educativo, trabajen o no, en sectores esenciales de la economía, aparte que estarán expuestos al contagio, igualmente tendrán un mayor riesgo económico (más probabilidad de perder el trabajo, ya que la posibilidad de teletrabajar es menor para las personas con menor grado de instrucción). Por lo tanto, de cualquier forma, la desigualdad económica y la probabilidad de un estado de salud inestable aumentarán entre personas con diferente nivel educativo.
Deaton anota «…que los efectos de la covid-19 sobre la desigualdad a largo plazo, serán devastadores. Indica que una vez se acabe la pandemia, vamos a ver el retroceso de la globalización y cierta reversión en las deslocalizaciones de las empresas y la producción mundial, lo que hará que, en consecuencia, regresen a los países desarrollados ―desde países terceros― puestos de trabajo…».
Desde nuestra perspectiva, la tendencia que se observaría es una acumulación de fuerza laboral como retorno de empresas a sus países de origen; lo que permitiría, dadas las condiciones, un incremento del empleo, pero con una distribución desigual del ingreso, especialmente para las clases sociales bajas.
Las disminuciones en el crecimiento (PIB), afectarán la renta en los distintos factores de producción y mientras se recupera la liquidez empresarial como la moderación y equilibrio en el gasto público del estado; los niveles alcanzados de igualdad en los años anteriores, se destruirán.
En algunos países con fuerza capitalista, como EEUU, Deaton predice que el sistema de salud público sufrirá fuertes presiones para aumentar su cobertura a más población, lo que hará que se reduzca la desigualdad en materia de estado de la salud. De esta manera, a mediano y largo plazo, la pandemia actual resultaría en menor desigualdad entre grupos sociales, especialmente en los estratos bajo de la sociedad que no cuentan con sistemas de seguridad social. El estado deberá responder para evitar indicadores altos de letalidad, ante la positividad que se demuestre públicamente. Ello se traducirá levemente en un moderado equilibrio en la renta como en la salud para la población.
El pensamiento de Deaton se circunscribe a países con fuerza capitalista e infraestructura hospitalaria adecuada, e incluso con óptimos sistemas de seguridad social antes de pandemia. Para los países menos desarrollados, particularmente los de América Latina y el Caribe (ALyC); esto no funcionaría taxativamente. La desigualdad se profundizará. Teniendo en cuenta que el desempleo aumentó por encima del 18% promedio en la región y la contracción de la demanda agregada y en general del PIB estarán cercanos al -6.7% a finales del año. Lo cual se asocia a lo expuesto anteriormente frente a la inestabilidad del sistema de salud en la mayoría de los países de la región, como a su vez, el marcado desequilibrio en el nivel educativo que afectará sustancialmente los escenarios de desigualdad sistemática, tal como se ha indicado.
Estamos de acuerdo que la pandemia fomentará una desigualdad diferencial conforme a la estructura del ingreso en cada territorio, por ello la estimamos como una consecuencia más que una causa; la cual es proveniente no solo de los efectos sanitarios sino también de la focalización en términos el equilibrio en la efectividad de las medidas económicas, políticas, ecológicas y sociales.
Para Deaton, la desigualdad no es lo mismo que la injusticia; y, en su opinión, es esta última la que ha incitado tanta agitación política en el mundo rico de hoy. Algunos de los procesos que generan desigualdad son ampliamente vistos como justos. Pero, otros procesos son profunda y obviamente injustos, y se han convertido en una fuente legítima de ira y rencor para la población. Por ello es importante señalar, desde las tesis del nobel, «la existencia de dos explicaciones distintas para la divergencia entre los ingresos medios y los ingresos superiores, y es muy importante definir cuál es la correcta. La primera explicación atribuye la divergencia a procesos impersonales e imparables como la globalización y la innovación tecnológica, que han devaluado el trabajo poco calificado y favorecido a las personas que tienen una buena educación formal. Lo cual implica y ahonda desigualdades por segmentos poblacionales e incluso inequidad, partiendo de la distribución del ingreso”.
La segunda explicación infiere que «el estancamiento de los ingresos medios es en realidad el resultado directo del aumento de los ingresos y la riqueza en la parte superior”. Según esta explicación, los ricos se están haciendo más ricos a expensas de todos los demás. Lo que implica una concentración del ingreso bajo y medio en la mayoría de la población y focalización de los altos ingresos en pocas personas.
Según estas tesis, en lo sucesivo, la distribución del ingreso en nuestros países se verá afectada por la pandemia, sustancialmente por el alto confinamiento vivido (más de 90 días en promedio para la región), la iliquidez empresarial, la contracción de las ventas, el progresivo desempleo y la informalidad. Así las cosas, las distancias o brechas entre los ingresos bajos y los superiores se harán mayor, al igual que las rentas empresariales entre empresas pequeñas y grandes. De hecho, en muchos países, microempresas han desparecido y otras aún no abren puertas.
Durante la pandemia se ha recrudecido la desigualdad social no solo en el ingreso para aquellos que dejaron de trabajar sino para la dinámica del sistema de salud. Sobre esto por ejemplo Deaton indica que «el financiamiento de la atención médica está teniendo un efecto desastroso en los salarios. Debido a que la mayoría del seguro de salud es provisto por sus empleadores, son los salarios de los trabajadores, esencialmente, los que pagan por las ganancias y los altos salarios que se perciben en la industria médica».
Con los despidos por parte de las empresas en los países de ALyC, por ejemplo, se afectará la seguridad social y en especial el soporte médico de la población. Esto deriva no solo en una distribución inequitativa del ingreso sino en desigualdad de atención en los servicios de salud, que debe el estado de alguna manera, remediar.
Para el caso colombiano, por ejemplo, esta realidad es evidente y las medidas tomadas para sostener a la población que vive en la informalidad y la pobreza extrema, cercana al 35% y 34.7%, respectivamente; tratarán de sustituir tal desigualdad. Téngase presente que la desigualdad antes de la Covid-19 se ubicaba en el 52%, y se estima que estará por encima del 65%, al cerrar el año. Se suma a lo anterior la falta de personal sanitario en el país, como a su vez bajo ingreso para ellos. Resáltese que este sector tiene un alto desequilibrio de salarios como de orden laboral, lo que ha afectado la productividad de clínicas y hospitales en el país. Para tal fin estudiar las desigualdades y desequilibrios del ingreso en el personal sanitario en Colombia.
De otro lado en ALyC es de mucha dinámica la movilidad de migrantes. De hecho, la inmigración no calificada también plantea un problema para los salarios, teniendo en cuenta que, ante el alto flujo migratorio, los salarios vía demanda laboral bajan. Se presenta una demanda elástica salarial por la abundancia de migrantes como de desempleados intraterritorialmente.
Con la entrada de la pandemia a estos países, incluso a los desarrollados, la oferta de mano de obra se multiplicará ante la escasez de trabajo. Ello origina desestabilización y choques en los estándares salariales. Este desequilibrio en el ingreso deriva en desigualdad, agravada desde las migraciones. Aspectos que analizaremos más adelante.
La desigualdad desde el consumo, la otra perspectiva: Angus Deaton también estudió las decisiones de consumo y ahorro a través del tiempo. Especialmente frente a los comportamientos de la demanda individual y agregada. Corrobora el modelo Keynesiano que el nivel del consumo depende del ingreso esperado y que un consumidor racional consumiría parte del aumento de este ingreso esperado. En sus investigaciones y ensayos, el nobel observó que el consumo varía menos que el ingreso. Para resolver esta contradicción entre la teoría y los datos, conocida como la “paradoja de Deaton”, el analiza los incrementos del ingreso de los consumidores y a su vez la leve demanda que experimenta en el tiempo el consumidor. Por ello la relación que se deriva del consumo y el gasto, tiene fundamental impacto en los hogares con pobreza. Y de la distorsión entre ellos se redefine la desigualdad.
En ese sentido Deaton, muestra que el consumo puede ser utilizado para medir y entender la pobreza en países en vías de desarrollo. Frente a lo anterior es deducible que, ante las contracciones de la demanda agregada, sufridas durante los confinamientos estrictos y la débil reactivación empresarial en el marco de la pandemia; los niveles de pobreza, desigualdad e inequidad serán crecientes y progresivos. Veamos tal demostración a continuación:
2.La inestabilidad de los Ingresos en Colombia y el recrudecimiento de la Pobreza. Realidad y tendencia.
Para Colombia las tesis de Deaton, han sido de efectivo cumplimiento. Estudios recientes del Observatorio de Coyuntura Económica y Social del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico – CEDE en la Universidad de los Andes, indica que la caída en los ingresos de los hogares, producto de esta pandemia, podría llegar a elevar la pobreza en Colombia hasta en 15 puntos porcentuales para finales de este año. Es decir que el Índice de Pobreza Muldimensional (IPM) se ubicaría en 49.7%.
Es de resaltar que, en 16 años, Colombia ha experimentado avances sociales, muchos de ellos se iniciaron desde la promulgación de la Constitución del 91. Igualmente se logró avanzar en una mejor, pero aun deficiente, distribución del ingreso y en definir aspectos democráticos y participativos de población vulnerable en los sistemas productivos, que antes era invisible en el país.
Apropia el estudio que “el tamaño de la clase media se duplicó en el mismo lapso, a un ritmo muy superior al de América Latina, en donde la expansión llegó al 50 por ciento. Dicha transformación explica, entre otros, el auge del consumo de los hogares, que se consolidó como el principal motor de la economía en los últimos tiempos, sustancialmente porque dinamiza el PIB”.
Si bien las mejoras fueron destacables y el empleo formal aumentó, desde tiempo atrás se ha advertido sobre una alta proporción de ocupados en la informalidad y en especial de trabajadores por cuenta propia, lo cual los hace más propensos a sufrir un deterioro en las actuales circunstancias.
Dicho en forma esquemática, el grueso de damnificados estaría en el equivalente del estrato tres. El estimativo de los Andes dice que 7,3 millones de personas – unos dos millones de familias– que en 2019 se encontraban dentro del grupo de los vulnerables o de la clase media, pasarían a engrosar las filas de los pobres. En términos prácticos, el país volvería a indicadores parecidos a los registrados en 2005, cuando el índice de pobreza se ubicó en 45 por ciento y la informalidad azotaba los sectores económicos y la inflación (9.2%) presionaba a la disminución del consumo por la vía de bajos ingresos.
Anota el estudio de los Andes que “en esa perspectiva se suma a la advertencia hecha por tres técnicos del Fondo Monetario Internacional, quienes examinaron las repercusiones que otras pandemias recientes tuvieron en aquellos lugares donde más se sintieron. La lista de males abarcó desde el síndrome de deficiencia respiratoria aguda de 2003 hasta el Zika en 2016, pasando por la gripa H1N1 de 2009 o el Ébola en 2014. La conclusión de los expertos es que este tipo de eventos catastróficos castiga con mucha mayor dureza a quienes están en la mitad de abajo de la pirámide de ingresos en todos los países, Colombia no será la excepción.
Allí cobra vigencia el postulado de Deaton, en el sentido que “el empleo de quienes cuentan con niveles de educación avanzados casi no se ve afectado, mientras que el de quienes han alcanzado un nivel básico se reduce considerablemente”. El impacto de lo anterior recrudece el desequilibrio del ingreso y afecta los niveles de consumo como de ahorro en ese segmento poblacional de ingresos medios y bajos. Es decir, los pobres en este momento serán más pobres de continuar los efectos determinantes de la pandemia.
El estudio indica que lo más viable es que la desigualdad en Colombia volverá a aumentar. Estiman que “La participación del 10 por ciento más rico en el ingreso nacional subiría al 46 por ciento este año –un avance de más de cinco puntos–, mientras que la del 50 por ciento más pobre caería en proporción parecida, al 12 por ciento. Esto se debería a que las clases menos afectadas directamente por la crisis serían las de mayores ingresos”.
Como indicábamos este efecto aumentará los niveles de desigualdad frente al ingreso nacional y en el marco de una población demográficamente más envejecida y con alto desempleo en la crisis. Esto se acompañará con un Coeficiente Gini, que mide la disparidad en el ingreso, el cual volvería a subir al punto en el que estaba al arrancar el siglo, cuando nos ubicábamos en los peores lugares en la región, a la par de Brasil en lo que atañe a inequidad.
Tabla No 1. Evolución de la desigualdad en América Latina en los últimos 30 años
Índice de Gini. Mientras más se acerque a cero, menor es la desigualdad. Fuente: Banco Mundial. Los países sin datos actualizados no fueron incluidos.
Si revisamos el Gini en América Latina y el Caribe, Tabla No 1. Observamos que estudios del banco mundial desde el año 1990 a la época, demuestran que Colombia presenta uno de los coeficientes más altos en América Latina y el Caribe con 49.7 a lo corrido de 2020. Si bien se ha disminuido moderadamente en solo 1.8 puntos~(51.5 en 1990)~, es insuficiente frente a la atrofia estatal y las desviaciones sociales que esto ha implicado. En ese sentido, lo anterior, nos indica que no ha mejorado mucho la distribución del ingreso, consolidando la estructural pobreza, anteriormente descrita. Finalmente, es de anotar, que estos datos demuestran la inestabilidad del ingreso y el grado de inequidad en las distintas regiones del país, explicado desde la perspectiva de la desigualdad. Para soportar lo anterior, véase la tendencia histórica de la desigualdad e inequidad en Colombia, en una serie histórica comparativa. Gráfica No 1.
Adicional a lo anterior, algunas cartografías definen la estructura del coeficiente por departamentos y los niveles de pobreza multidimensional en el territorio a 2020. Nótese la evidencia de la relación entre la distribución del ingreso y la pobreza comparativa entre años 2018 a 2020. Los departamentos con mayor crecimiento en el Gini son los de mayor pobreza multidimensional. Algunos no presentaron datos y se ubican en escenarios de pobreza extrema tanto multidimensional como monetaria. Igualmente, los departamentos y municipios con mediana volatilidad en el Gini, presentan creciente pobreza y se ubican en el interior del país. Las dos costas (Caribe y Pacífica) presentan alto y creciente Gini como también alta y moderada pobreza, ver las cartografías.
¿Qué hacen los países, como cartilla, para enfrentar el problema de la desigualdad?: lo tradicional para aliviar el cerco de la desigualdad es cobrar más impuestos a quienes más tienen, una especie de tributación diferencial. Una especie de plan Robin Hood, cobrarles a los que más tienen para darles a los más pobres. Ello implica próximas reformas tributarias que se concentren donde esté el mayor nivel de ingreso y equilibre por estos años, su distribución y apoye socialmente el ahorro a los ciudadanos. Sin embargo, las últimas reformas tributarias presentan mayores exenciones a multinacionales y grandes empresas en Colombia. Lo cual podría repetirse para la actual, semejante despropósito en esta crisis, por ello esta medida debe ser aplazada y asumir rápidamente aumentos del gasto público vía créditos internacionales y emisión de títulos de deuda pública. Para finalizar es importante definir que los empréstitos y los recaudos diferidos de los tributos deben servir para surtir el gasto ocasionado por la pandemia y para apoyar a los más vulnerables. Sin embargo, la desigualdad crecerá por encima del 50% y en algunas regiones como la caribe se ubicará por encima del 70% en varios departamentos. Se requiere fortalecer los niveles de recaudo de las grandes empresas, con el fin de ayudar a cerrar la inmensa brecha fiscal que se abrirá en 2020. Igualmente, anota el estudio citado de Uniandes, que “tampoco sobraría acabar con tantas exenciones y deducciones en el sector empresarial, por cuenta de las cuales hay firmas que contribuyen poco junto a otras que pagan mucho”. *Decano Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Administrativas. Universidad de Córdoba. Colombia.
1. Desigualdad: breve análisis desde los postulados de Angus Deaton.
Hace poco leía un artículo publicado por Judit Vall, titulado Covid y Desigualdad, según Angus Deaton. Desarrollado a partir de un webinario promovido por Daron Acemoglu y Jean Tirole sobre la atrofia del Estado y los fallos del mercado en el contexto de la Covid‑19. El espacio fue organizado por el Princeton Bendheim Center for Finance, de la Universidad de Princeton, como parte de una serie de ciberseminarios dedicados a varios aspectos relacionados con las implicaciones de la Sars-Covid2, estructura de los virus de donde se deriva el Covid-19, y la desigualdad futura que se profundizará en la sociedad para los próximos 3 años.
Angus Deaton fue premio nobel de Economía en 2015, matemático escocés y economista heterodoxo y keynesiano. Su trabajo fundamental se centró sobre el análisis del consumo, la pobreza y el bienestar, definiendo tesis críticas sobre su relación con el crecimiento y las políticas de austeridad.
Veamos algunas de sus tesis y explicaciones sobre la desigualdad y la pandemia, para posteriormente estudiar el caso colombiano. Según Deaton la desigualdad aumentará significativamente mientras estemos afectados por la Covid-19. De hecho, las personas con menor nivel educativo, trabajen o no, en sectores esenciales de la economía, aparte que estarán expuestos al contagio, igualmente tendrán un mayor riesgo económico (más probabilidad de perder el trabajo, ya que la posibilidad de teletrabajar es menor para las personas con menor grado de instrucción). Por lo tanto, de cualquier forma, la desigualdad económica y la probabilidad de un estado de salud inestable aumentarán entre personas con diferente nivel educativo.
Deaton anota «…que los efectos de la covid-19 sobre la desigualdad a largo plazo, serán devastadores. Indica que una vez se acabe la pandemia, vamos a ver el retroceso de la globalización y cierta reversión en las deslocalizaciones de las empresas y la producción mundial, lo que hará que, en consecuencia, regresen a los países desarrollados ―desde países terceros― puestos de trabajo…».
Desde nuestra perspectiva, la tendencia que se observaría es una acumulación de fuerza laboral como retorno de empresas a sus países de origen; lo que permitiría, dadas las condiciones, un incremento del empleo, pero con una distribución desigual del ingreso, especialmente para las clases sociales bajas.
Las disminuciones en el crecimiento (PIB), afectarán la renta en los distintos factores de producción y mientras se recupera la liquidez empresarial como la moderación y equilibrio en el gasto público del estado; los niveles alcanzados de igualdad en los años anteriores, se destruirán.
En algunos países con fuerza capitalista, como EEUU, Deaton predice que el sistema de salud público sufrirá fuertes presiones para aumentar su cobertura a más población, lo que hará que se reduzca la desigualdad en materia de estado de la salud. De esta manera, a mediano y largo plazo, la pandemia actual resultaría en menor desigualdad entre grupos sociales, especialmente en los estratos bajo de la sociedad que no cuentan con sistemas de seguridad social. El estado deberá responder para evitar indicadores altos de letalidad, ante la positividad que se demuestre públicamente. Ello se traducirá levemente en un moderado equilibrio en la renta como en la salud para la población.
El pensamiento de Deaton se circunscribe a países con fuerza capitalista e infraestructura hospitalaria adecuada, e incluso con óptimos sistemas de seguridad social antes de pandemia. Para los países menos desarrollados, particularmente los de América Latina y el Caribe (ALyC); esto no funcionaría taxativamente. La desigualdad se profundizará. Teniendo en cuenta que el desempleo aumentó por encima del 18% promedio en la región y la contracción de la demanda agregada y en general del PIB estarán cercanos al -6.7% a finales del año. Lo cual se asocia a lo expuesto anteriormente frente a la inestabilidad del sistema de salud en la mayoría de los países de la región, como a su vez, el marcado desequilibrio en el nivel educativo que afectará sustancialmente los escenarios de desigualdad sistemática, tal como se ha indicado.
Estamos de acuerdo que la pandemia fomentará una desigualdad diferencial conforme a la estructura del ingreso en cada territorio, por ello la estimamos como una consecuencia más que una causa; la cual es proveniente no solo de los efectos sanitarios sino también de la focalización en términos el equilibrio en la efectividad de las medidas económicas, políticas, ecológicas y sociales.
Para Deaton, la desigualdad no es lo mismo que la injusticia; y, en su opinión, es esta última la que ha incitado tanta agitación política en el mundo rico de hoy. Algunos de los procesos que generan desigualdad son ampliamente vistos como justos. Pero, otros procesos son profunda y obviamente injustos, y se han convertido en una fuente legítima de ira y rencor para la población. Por ello es importante señalar, desde las tesis del nobel, «la existencia de dos explicaciones distintas para la divergencia entre los ingresos medios y los ingresos superiores, y es muy importante definir cuál es la correcta. La primera explicación atribuye la divergencia a procesos impersonales e imparables como la globalización y la innovación tecnológica, que han devaluado el trabajo poco calificado y favorecido a las personas que tienen una buena educación formal. Lo cual implica y ahonda desigualdades por segmentos poblacionales e incluso inequidad, partiendo de la distribución del ingreso”.
La segunda explicación infiere que «el estancamiento de los ingresos medios es en realidad el resultado directo del aumento de los ingresos y la riqueza en la parte superior”. Según esta explicación, los ricos se están haciendo más ricos a expensas de todos los demás. Lo que implica una concentración del ingreso bajo y medio en la mayoría de la población y focalización de los altos ingresos en pocas personas.
Según estas tesis, en lo sucesivo, la distribución del ingreso en nuestros países se verá afectada por la pandemia, sustancialmente por el alto confinamiento vivido (más de 90 días en promedio para la región), la iliquidez empresarial, la contracción de las ventas, el progresivo desempleo y la informalidad. Así las cosas, las distancias o brechas entre los ingresos bajos y los superiores se harán mayor, al igual que las rentas empresariales entre empresas pequeñas y grandes. De hecho, en muchos países, microempresas han desparecido y otras aún no abren puertas.
Durante la pandemia se ha recrudecido la desigualdad social no solo en el ingreso para aquellos que dejaron de trabajar sino para la dinámica del sistema de salud. Sobre esto por ejemplo Deaton indica que «el financiamiento de la atención médica está teniendo un efecto desastroso en los salarios. Debido a que la mayoría del seguro de salud es provisto por sus empleadores, son los salarios de los trabajadores, esencialmente, los que pagan por las ganancias y los altos salarios que se perciben en la industria médica».
Con los despidos por parte de las empresas en los países de ALyC, por ejemplo, se afectará la seguridad social y en especial el soporte médico de la población. Esto deriva no solo en una distribución inequitativa del ingreso sino en desigualdad de atención en los servicios de salud, que debe el estado de alguna manera, remediar.
Para el caso colombiano, por ejemplo, esta realidad es evidente y las medidas tomadas para sostener a la población que vive en la informalidad y la pobreza extrema, cercana al 35% y 34.7%, respectivamente; tratarán de sustituir tal desigualdad. Téngase presente que la desigualdad antes de la Covid-19 se ubicaba en el 52%, y se estima que estará por encima del 65%, al cerrar el año. Se suma a lo anterior la falta de personal sanitario en el país, como a su vez bajo ingreso para ellos. Resáltese que este sector tiene un alto desequilibrio de salarios como de orden laboral, lo que ha afectado la productividad de clínicas y hospitales en el país. Para tal fin estudiar las desigualdades y desequilibrios del ingreso en el personal sanitario en Colombia.
De otro lado en ALyC es de mucha dinámica la movilidad de migrantes. De hecho, la inmigración no calificada también plantea un problema para los salarios, teniendo en cuenta que, ante el alto flujo migratorio, los salarios vía demanda laboral bajan. Se presenta una demanda elástica salarial por la abundancia de migrantes como de desempleados intraterritorialmente.
Con la entrada de la pandemia a estos países, incluso a los desarrollados, la oferta de mano de obra se multiplicará ante la escasez de trabajo. Ello origina desestabilización y choques en los estándares salariales. Este desequilibrio en el ingreso deriva en desigualdad, agravada desde las migraciones. Aspectos que analizaremos más adelante.
La desigualdad desde el consumo, la otra perspectiva: Angus Deaton también estudió las decisiones de consumo y ahorro a través del tiempo. Especialmente frente a los comportamientos de la demanda individual y agregada. Corrobora el modelo Keynesiano que el nivel del consumo depende del ingreso esperado y que un consumidor racional consumiría parte del aumento de este ingreso esperado. En sus investigaciones y ensayos, el nobel observó que el consumo varía menos que el ingreso. Para resolver esta contradicción entre la teoría y los datos, conocida como la “paradoja de Deaton”, el analiza los incrementos del ingreso de los consumidores y a su vez la leve demanda que experimenta en el tiempo el consumidor. Por ello la relación que se deriva del consumo y el gasto, tiene fundamental impacto en los hogares con pobreza. Y de la distorsión entre ellos se redefine la desigualdad.
En ese sentido Deaton, muestra que el consumo puede ser utilizado para medir y entender la pobreza en países en vías de desarrollo. Frente a lo anterior es deducible que, ante las contracciones de la demanda agregada, sufridas durante los confinamientos estrictos y la débil reactivación empresarial en el marco de la pandemia; los niveles de pobreza, desigualdad e inequidad serán crecientes y progresivos. Veamos tal demostración a continuación:
2.La inestabilidad de los Ingresos en Colombia y el recrudecimiento de la Pobreza. Realidad y tendencia.
Para Colombia las tesis de Deaton, han sido de efectivo cumplimiento. Estudios recientes del Observatorio de Coyuntura Económica y Social del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico – CEDE en la Universidad de los Andes, indica que la caída en los ingresos de los hogares, producto de esta pandemia, podría llegar a elevar la pobreza en Colombia hasta en 15 puntos porcentuales para finales de este año. Es decir que el Índice de Pobreza Muldimensional (IPM) se ubicaría en 49.7%.
Es de resaltar que, en 16 años, Colombia ha experimentado avances sociales, muchos de ellos se iniciaron desde la promulgación de la Constitución del 91. Igualmente se logró avanzar en una mejor, pero aun deficiente, distribución del ingreso y en definir aspectos democráticos y participativos de población vulnerable en los sistemas productivos, que antes era invisible en el país.
Apropia el estudio que “el tamaño de la clase media se duplicó en el mismo lapso, a un ritmo muy superior al de América Latina, en donde la expansión llegó al 50 por ciento. Dicha transformación explica, entre otros, el auge del consumo de los hogares, que se consolidó como el principal motor de la economía en los últimos tiempos, sustancialmente porque dinamiza el PIB”.
Si bien las mejoras fueron destacables y el empleo formal aumentó, desde tiempo atrás se ha advertido sobre una alta proporción de ocupados en la informalidad y en especial de trabajadores por cuenta propia, lo cual los hace más propensos a sufrir un deterioro en las actuales circunstancias.
Dicho en forma esquemática, el grueso de damnificados estaría en el equivalente del estrato tres. El estimativo de los Andes dice que 7,3 millones de personas – unos dos millones de familias– que en 2019 se encontraban dentro del grupo de los vulnerables o de la clase media, pasarían a engrosar las filas de los pobres. En términos prácticos, el país volvería a indicadores parecidos a los registrados en 2005, cuando el índice de pobreza se ubicó en 45 por ciento y la informalidad azotaba los sectores económicos y la inflación (9.2%) presionaba a la disminución del consumo por la vía de bajos ingresos.
Anota el estudio de los Andes que “en esa perspectiva se suma a la advertencia hecha por tres técnicos del Fondo Monetario Internacional, quienes examinaron las repercusiones que otras pandemias recientes tuvieron en aquellos lugares donde más se sintieron. La lista de males abarcó desde el síndrome de deficiencia respiratoria aguda de 2003 hasta el Zika en 2016, pasando por la gripa H1N1 de 2009 o el Ébola en 2014. La conclusión de los expertos es que este tipo de eventos catastróficos castiga con mucha mayor dureza a quienes están en la mitad de abajo de la pirámide de ingresos en todos los países, Colombia no será la excepción.
Allí cobra vigencia el postulado de Deaton, en el sentido que “el empleo de quienes cuentan con niveles de educación avanzados casi no se ve afectado, mientras que el de quienes han alcanzado un nivel básico se reduce considerablemente”. El impacto de lo anterior recrudece el desequilibrio del ingreso y afecta los niveles de consumo como de ahorro en ese segmento poblacional de ingresos medios y bajos. Es decir, los pobres en este momento serán más pobres de continuar los efectos determinantes de la pandemia.
El estudio indica que lo más viable es que la desigualdad en Colombia volverá a aumentar. Estiman que “La participación del 10 por ciento más rico en el ingreso nacional subiría al 46 por ciento este año –un avance de más de cinco puntos–, mientras que la del 50 por ciento más pobre caería en proporción parecida, al 12 por ciento. Esto se debería a que las clases menos afectadas directamente por la crisis serían las de mayores ingresos”.
Como indicábamos este efecto aumentará los niveles de desigualdad frente al ingreso nacional y en el marco de una población demográficamente más envejecida y con alto desempleo en la crisis. Esto se acompañará con un Coeficiente Gini, que mide la disparidad en el ingreso, el cual volvería a subir al punto en el que estaba al arrancar el siglo, cuando nos ubicábamos en los peores lugares en la región, a la par de Brasil en lo que atañe a inequidad.
Tabla No 1. Evolución de la desigualdad en América Latina en los últimos 30 años
Índice de Gini. Mientras más se acerque a cero, menor es la desigualdad. Fuente: Banco Mundial. Los países sin datos actualizados no fueron incluidos.
Si revisamos el Gini en América Latina y el Caribe, Tabla No 1. Observamos que estudios del banco mundial desde el año 1990 a la época, demuestran que Colombia presenta uno de los coeficientes más altos en América Latina y el Caribe con 49.7 a lo corrido de 2020. Si bien se ha disminuido moderadamente en solo 1.8 puntos~(51.5 en 1990)~, es insuficiente frente a la atrofia estatal y las desviaciones sociales que esto ha implicado. En ese sentido, lo anterior, nos indica que no ha mejorado mucho la distribución del ingreso, consolidando la estructural pobreza, anteriormente descrita. Finalmente, es de anotar, que estos datos demuestran la inestabilidad del ingreso y el grado de inequidad en las distintas regiones del país, explicado desde la perspectiva de la desigualdad. Para soportar lo anterior, véase la tendencia histórica de la desigualdad e inequidad en Colombia, en una serie histórica comparativa. Gráfica No 1.
Adicional a lo anterior, algunas cartografías definen la estructura del coeficiente por departamentos y los niveles de pobreza multidimensional en el territorio a 2020. Nótese la evidencia de la relación entre la distribución del ingreso y la pobreza comparativa entre años 2018 a 2020. Los departamentos con mayor crecimiento en el Gini son los de mayor pobreza multidimensional. Algunos no presentaron datos y se ubican en escenarios de pobreza extrema tanto multidimensional como monetaria. Igualmente, los departamentos y municipios con mediana volatilidad en el Gini, presentan creciente pobreza y se ubican en el interior del país. Las dos costas (Caribe y Pacífica) presentan alto y creciente Gini como también alta y moderada pobreza, ver las cartografías.
¿Qué hacen los países, como cartilla, para enfrentar el problema de la desigualdad?: lo tradicional para aliviar el cerco de la desigualdad es cobrar más impuestos a quienes más tienen, una especie de tributación diferencial. Una especie de plan Robin Hood, cobrarles a los que más tienen para darles a los más pobres. Ello implica próximas reformas tributarias que se concentren donde esté el mayor nivel de ingreso y equilibre por estos años, su distribución y apoye socialmente el ahorro a los ciudadanos. Sin embargo, las últimas reformas tributarias presentan mayores exenciones a multinacionales y grandes empresas en Colombia. Lo cual podría repetirse para la actual, semejante despropósito en esta crisis, por ello esta medida debe ser aplazada y asumir rápidamente aumentos del gasto público vía créditos internacionales y emisión de títulos de deuda pública. Para finalizar es importante definir que los empréstitos y los recaudos diferidos de los tributos deben servir para surtir el gasto ocasionado por la pandemia y para apoyar a los más vulnerables. Sin embargo, la desigualdad crecerá por encima del 50% y en algunas regiones como la caribe se ubicará por encima del 70% en varios departamentos. Se requiere fortalecer los niveles de recaudo de las grandes empresas, con el fin de ayudar a cerrar la inmensa brecha fiscal que se abrirá en 2020. Igualmente, anota el estudio citado de Uniandes, que “tampoco sobraría acabar con tantas exenciones y deducciones en el sector empresarial, por cuenta de las cuales hay firmas que contribuyen poco junto a otras que pagan mucho”. *Decano Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Administrativas. Universidad de Córdoba. Colombia.
En las estaciones de Policía se rindió homenaje a los policías que han perdido la vida en cumplimiento de su deber.
La ley 913 del 2004 estableció el día de héroe de la Nación y sus familias cada 19 de julio con el fin de exaltar los logros de los integrantes de la Fuerza Pública y honrar la memoria de aquellos que lamentablemente perdieron la vida en cumplimiento de su deber.
En este sentido, cada estación de Policía rindió homenaje izando la el Pabellón Nacional a media asta y recolectando mensajes de parte de la comunidad que resalta la labor de policías y militares que trabajan día a día por consolidar la convivencia y seguridad en el país.
Este es un día importante para recordar a los policías que han perdido la vida en ejercicio del deber, de igual manera enviar un mensaje de solidaridad y fortaleza a sus familias.
La Policía Nacional invita a la ciudadanía a participar en esta fecha enviando mensajes a los integrantes de la fuerza pública.
El debate de la virtualidad desplazó los principales temas de la agenda legislativa durante el período de sesiones que transcurrió del 13 de abril al 20 de junio. No se aprobó una sola propuesta de ley para contrarrestar la crisis por el COVID-19, y el 92% de las iniciativas presentadas se hundieron sin que se surtiera el primer debate.
Para la MOE, el legislativo fue un espectador frente a las medidas adoptadas por el Gobierno nacional, en lugar de ser el escenario de control político y de formulación de propuestas ante la crisis que atraviesa el país.
La MOE presenta el Informe titulado El Congreso de la República Bajo Pandemia, con un balance del trabajo legislativo del Congreso en el campo político electoral en la Legislatura 2019 – 2020, así como respecto de su trabajo en torno a la declaratoria de 2 estados de emergencia y las medidas adoptadas por el Gobierno nacional para solventar la crisis generada por el COVID-19.
Con ocasión de la emergencia sanitaria generada por el COVID-19, el Gobierno nacional emitió 115 decretos legislativos en el marco del estado de emergencia. Sin embargo, durante el período de sesiones que transcurrió del 13 de abril al 20 de junio, la discusión al interior del Congreso se centró sobre la posibilidad de sesionar virtualmente para cumplir con las funciones del Congreso en el marco de las medidas sanitarias.
El reciente pronunciamiento de la Corte Constitucional que reafirma la autonomía del Congreso de la República para la definición de los procedimientos legislativos adaptados a la emergencia ocasionada por el COVID – 19, dirime muchas de las controversias que afectaron el inicio oportuno de las sesiones del periodo pasado. De acuerdo a la MOE “esta decisión permite que de manera inmediata el legislativo pueda retomar sus funciones y bajo ninguna circunstancia se generen demoras injustificadas en los trámites que se inician o que venían de la legislatura pasada”.
“Lo anterior retoma aún mayor importancia si se tiene en cuenta que en el segundo semestre del año se llevarán a cabo las primeras elecciones virtuales o semipresenciales en la historia de Colombia en las que se elijan Procurador General de la Nación, el Defensor del Pueblo y un Magistrado de la Corte Constitucional” recordó Alejandra Barrios, Directora de la MOE.
De otra parte, es importante anotar que el gobierno nacional no presentó ninguna iniciativa legislativa al Congreso en el primer semestre del año. Esto contrasta con los 115 Decretos emitidos en un periodo de dos meses. Para la MOE, el legislativo fue un espectador frente a las medidas adoptadas por el Gobierno nacional, en lugar de ser el escenario de control político y de formulación de propuestas ante la crisis que atraviesa el país.
De las 28 iniciativas legislativas que se presentaron en el segundo periodo de la legislatura relacionadas con la atención a la crisis por el COVID -19, solo tres se mantienen en trámite para la siguiente legislatura, ya que las otras 25 ni siquiera surtieron el primer debate. Para Barrios: “resulta contradictorio que las medidas propuestas para atender el contexto de emergencia fueran archivadas precisamente por la imposibilidad de sesionar derivada de la emergencia”.
En materia político-electoral hubo un estancamiento marcado, ya que en la legislatura 2019 – 2020 se radicaron treinta y tres (33) proyectos de ley y acto legislativo (reformas a la Constitución). De estos, solo seis (6) iniciativas seguirán su trámite en el Congreso que hacen referencia a: la revocatoria de mandato de alcaldes y gobernadores, incompatibilidades de concejales, atribuciones de alcaldes locales y Juntas Administradoras Locales en Bogotá, violencia política contra las mujeres, financiación para la inclusión política de la mujer, y sesiones virtuales en el Congreso de la República. El resto de las iniciativas normativas presentadas por los congresistas se archivaron de acuerdo con la Ley 5 de 1992, por su falta de discusión y trámite.
Aunque fueron numerosos los debates de control político, la MOE observa con preocupación que se desnaturalice su función, pues estos se convirtieron únicamente en espacios para la rendición de cuentas por parte del Gobierno, en los que no hubo una valoración o juicio por parte del Legislativo. La MOE tuvo conocimiento de dificultades presentadas en el examen realizado por el Senado al informe presentado por el Gobierno sobre la primera declaratoria de emergencia y las medidas adoptadas.
Un crudo relato de la situación del sector salud, encontrada a su arribo a la gobernación de Córdoba en enero pasado, hizo el primer mandatario de los cordobeses, durante la realización del 49 PMU (Puesto de Mando Unificado), la mañana de este viernes 17 de julio en la ciudad de Montería, con presencia del Ministro de Salud y Protección Social Fernando Ruiz Gómez y la participación de los alcaldes de Montería Carlos Alberto Ordosgoitia y de Sincelejo Andrés Gómez Martínez, al igual que el gobernador del departamento de Sucre Héctor Olimpo Espinosa.
Durante su intervención, el mandatario cordobés reiteró que encontró un sector salud en estado crítico, con graves escándalos de corrupción, dos hospitales intervenidos, las dos EPS principales (COMAFACOR y MANEXCA) cerradas, un laboratorio de salud público deteriorado y los recursos NO POS congelados desde el año 2017. “Así nos sorprendió la pandemia en el mes de marzo, no sólo comenzando un año, sino iniciando un gobierno sin ningún tipo de líneas de base durante el proceso de empalme”, subrayó.
Dijo el mandatario cordobés que recibió el departamento mucho más abajo de lo que hubiese querido, con sólo 45 camas UCI en la red pública, 190 en total en su jurisdicción. Destacó los avances logrados durante estos 4 meses de pandemia, reflejados en la ampliación de la capacidad instalada en las Unidades de Cuidados Intensivos, pues hoy se cuenta con 315 camas UCI y se espera llegar con los 140 ventiladores que faltan de parte del gobierno nacional y los 116 adicionales adquiridos por el departamento se llegará a 600 camas de Cuidados Intensivos, de las cuales 171 corresponden a la red pública.
Se refirió igualmente a las obras civiles adelantadas en el laboratorio de salud pública, las cuales ya fueron recibidas con lo que se incrementará en 400 muestras nuevas para covid 19, lo que permitirá mejorar la oportunidad diagnóstica.
De manera enfática, el gobernador ORLANDO BENÍTEZ MORA puso en conocimiento del Ministro las dificultades que se presentan con las EPS, por la no realización de las pruebas suficientes y la demora en la entrega de los resultados: “Uno de nuestros problemas ministro que se lo manifestamos hace 8 días, el Supersalud estuvo el jueves pasado, hemos hecho requerimientos constantes por oficio, en reuniones de manera pública a las EPS, que sólo han hecho a la fecha 12 mil pruebas y están con una población asignada de un millón seiscientos mil afiliados, un millón trescientos mil de ellos en el régimen subsidiado” sostuvo el jefe del gobierno departamental.
“…Recuerdo que en campaña lo dije, la gente se muere esperando una cita médica, la gente se muere esperando una cama y hoy la gente se nos está muriendo porque no se le hace la prueba de manera oportuna, hoy la gente se nos está muriendo porque no le llega siquiera el resultado a tiempo, por eso exigimos el compromiso con mayor énfasis y allí de manera insistente y decidida nos ha tocado cubrir un vacío de ellos de manera extraordinaria y lo hacemos con toda la competencia y compromiso, pero sería mucho menos difícil donde tuviésemos esa respuesta por parte de ellos…” recalcó el gobernante.
Denunció además que el compromiso adquirido por estas entidades hace 8 días ante el superintendente de salud, el mismo ministro y el presidente de la República de entregar el plan de trabajo y el plan de acción de choque el día sábado, a la fecha de hoy no lo han entregado. EPS como MUTUAL SER que tiene 555 mil afiliados, a la fecha de hoy solamente ha hecho 3 mil 76 pruebas, NUEVA EPS con 447 mil afiliados, solamente ha hecho mil 800 pruebas. “Entre las dos suman un millón de afiliados y no llegan a 5 mil pruebas y eso nos inquieta porque hemos hecho esfuerzos desde la red primaria, los respectivos alcaldes, nosotros como gobernación abriendo UCI´S, no se ha muerto gente por falta de una UCI, se ha muerto gente antes de llegar a la UCI, que paradoja y que ironía hoy en nuestro departamento” agregó el gobernador de los cordobeses.
Reconoció el esfuerzo del gobierno nacional, que tras la declaratoria de la alerta roja envió los ventiladores que amplió la capacidad de respuesta, al tiempo que solicitó que se complete el paquete de ayudas humanitarias ofrecido por el Ministerio del Interior, pues de los 50 mil mercados prometidos, solo se han recibido 16 mil y hoy sería muy importante que llegaran para poder seguir la estrategia de aislamiento por zonas en los diferentes municipios.
Posterior a las exposiciones de Gobernación y Alcaldía, el ministro de Salud habló de la alta letalidad concentrada en población mayor. “Tenemos el 91% concentrado en mayores de 50 años. Siendo un departamento de población tan joven, tenemos una alta concentración de muertes en población mayor”, sostuvo.
“Entendiendo las dificultades que hay en el rechazo de la población al aspecto hospitalario, se debe reforzar la atención en casa. Una acción importante en la cual se debe enfatizar, integrar la acción de las EPS a nivel domiciliario y barrial”, agregó el jefe de la cartera de Salud. Además, reiteró la importancia de que, en colaboración con las EPS, se consigan recursos para ampliar el rastreo y tamizaje. “Integración en el modelo de atención por parte de las EPS, así como el aporte de ventiladores por parte de Minsalud”.
Finalmente, el ministro habló de la posibilidad de actuar con líderes comunitarios para los bloqueos, tal como se presentó en Cartagena. “En una ciudad con una situación similar, la estrategia comunitaria tiene un aporte importante”, concluyó.
La directora del Instituto de Deportes de Córdoba Leidy Moreno, la coordinadora técnica Rosa Páez, y el Gestor departamental Fernando Yanez, hicieron el lanzamiento del programa nacional «Campamentos Juveniles 2020», una iniciativa dirigida a jóvenes entre 13 y 28 años, y que busca promover el liderazgo y el crecimiento integral a través de actividades recreativas, con la filosofía del servicio a los demás.
La presentación oficial se realizó por la plataforma Zoom con la participación de más de 80 jóvenes líderes campistas del departamento, interesados en hacer parte de este Programa.
El gobernador Orlando Benítez Mora, participó de este encuentro, reafirmando su compromiso con la juventud y la recreación de los cordobeses. Su mensaje fue motivador, destacó el impacto del liderazgo transformador al servicio de las comunidades e invitó a los jóvenes a no bajar la guardia en esta crisis para continuar cuidando su salud y la de sus comunidades.
La directora de Indeportes Córdoba, Leidy Moreno, dijo que con esta iniciativa se busca impactar en cerca de 1.700 jóvenes participantes en 25 municipios.
«La juventud tiene la capacidad de adaptarse a este nuevo escenario virtual, y por excelencia ellos son nativos digitales, por lo que su voz será escuchada a través de todas las redes sociales. Su liderazgo, su energía, sus ideas y sus propósitos inspiran a crear soluciones duraderas para nuestro presente y futuro”, manifestó Leidy Moreno.
Durante el encuentro virtual también participaron la Secretaria de Juventud, Vanessa Hodeg y la Directora de Discapacidad, Jenny Yánces, con la finalidad de extender la oferta de jóvenes campistas con apuestas a la inclusión social.
Con tamizajes, pruebas rápidas y pruebas confirmatorias, Montería avanza en la identificación de casos sintomáticos y asintomáticos de COVID-19 en los cercos que se delimitaron en la ciudad como parte de las medidas adoptadas por el alcalde Carlos Ordosgotia Sanin, para bajar la velocidad de propagación del coronavirus.
Hoy, la jornada se trasladó al cerco ubicado en La Castellana- Monteverde donde la Secretaría de Salud Municipal realiza pruebas rápidas a los vecinos del sector; mientras que el equipo médico de la ESE Vidadinú atiende casa a casa a quienes requieran valoración y que permitan realizarla.
«Prueba, Rastreo y Aislamiento Selectivo y Sostenible, eso es PRASS y es lo que estamos haciendo en Montería para lograr achatar la curva de crecimiento del virus; celebro que las EPS nos estén acompañando en estas jornadas que estamos realizando en los barrios», indicó el alcalde Carlos Ordosgoitia.
Todas las EPS del régimen subsidiado y contributivo del municipio están presentes tomando muestras PCR para confirmar diagnósticos de COVID-19: Coomeva, Sanitas, Salud Total, Cajacopi Coosalud, Mutual Ser, Nueva Eps y Comparta.
El Alcalde de Montería, Carlos Ordosgoitia Sanin y el Ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez, instalarán mañana viernes 17 de julio en Montería, el Puesto de Mando Unificado Nacional (PMU), con el fin de tomar las medidas pertinentes para contrarrestar y frenar la velocidad de contagio de la Covid-19 y revisar la situación de la pandemia por coronavirus en los departamentos de Córdoba y Sucre. La jornada inicia a las 9:00 de la mañana.
Según lo explicó el mandatario de los monterianos, desde la administración se harán varias peticiones a la cartera de nacional de salud, entre las que se destacan, activar por primera vez en Colombia la Estrategia PRASS (Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo y Sostenible), aumentar el número de muestras en la ciudad, además de solicitar para Montería más equipos para dotar Unidades de Cuidados Intensivos. En el PMU estarán los alcaldes de Montería y Sincelejo, el gobernador de Córdoba y Sucre, así como los Secretarios de Salud, así como la Gerencia COVID municipal.
Ordosgoitia Sanin, agregó que hoy Montería recibe el 82% de los pacientes del departamento y de otras zonas del país y que en ese sentido la capital cordobesa requiere el apoyo del Ministerio de Salud y del Gobierno Nacional, articulado con la Gobernación. “Seguimos trabajando con el gobierno de la mano, ha sido una importante articulación y vemos el liderazgo del presidente Iván Duque desde el comienzo (…) hemos trabajado con las Secretarías de Salud Departamental y también la municipal, en una política pública que le de tranquilidad a los monterianos”, puntualizó el alcalde de los monterianos.
Cifras de la Secretaría de Salud departamental, a julio 13 de este año indicaban que las EPS con un total de afiliados de 1.661.351 solo habían realizado 11.669 muestras, lo cual equivale a un porcentaje del 0,70 por ciento.
Ante el crecimiento de quejas en diferentes municipios por la demora de las EPS para practicar las pruebas de COVID-19, el gobernador de Córdoba, Orlando Benítez Mora, volvió a condenar enérgicamente la falta de compromiso de dichas entidades y su irresponsabilidad con los afiliados.
“En varias ocasiones desde la Secretaría de Salud departamental, le hemos hecho un llamado de atención a las EPS en Córdoba, por escrito y en las distintas reuniones; la última, el día Jueves 9 de Julio con la presencia del Supersalud, donde reiteramos nuestro justo reclamo, el cual también se los manifestamos al Ministerio de Salud.”, escribió en su cuenta de twitter, Benítez Mora.
Denunciamos que toma tardía y escasa de las pruebas por parte de las EPS’s en Córdoba es una irresponsabilidad y falta de compromiso. La demora en la llegada de resultados producto de la congestión de laboratorios a nivel nacional acumula positivos, muertes y recuperados. Señaló el gobernador de Córdoba.
“Les hemos exigido un compromiso serio, claro y medible por parte de cada EPS en Córdoba donde programen muestras diarias proporcional a su número de afiliados. De igual forma seguiremos trabajando en la estrategia PRASS con el primer nivel y el resto del sistema”, subrayó, Benítez Mora.