Comunidad denuncia que camiones de basura inundan de malos olores y lixiviados a Tierralta
Los habitantes de varios sectores de Tierralta han lanzado un SOS ante lo que consideran una emergencia ambiental y de salud pública insostenible, provocada por los camiones recolectores de basura que transitan por las vías públicas convertidos en focos ambulantes de contaminación al derramar lixiviados y esparcir olores fétidos.
El problema no termina cuando el vehículo sigue su curso, pues de acuerdo con los residentes, los líquidos en descomposición quedan impregnados en el asfalto frente a viviendas, parques infantiles y locales comerciales, manteniendo el aire enrarecido durante horas y provocando la proliferación descontrolada de moscas y otros vectores.
La situación ha dejado de ser una simple molestia de convivencia para transformarse en un riesgo sanitario real que golpea principalmente a los adultos mayores y a la población infantil, quienes ya registran síntomas recurrentes como náuseas, dolores de cabeza constantes e irritación severa en garganta y ojos, además del riesgo inminente de brotes de infecciones gastrointestinales y respiratorias.
Líderes comunales señalan que la raíz de esta problemática radica en la falta de mantenimiento de la flota operativa, asegurando que los vehículos no reciben el lavado ni la desinfección técnica necesaria, lo que acumula capas de residuos antiguos en las carrocerías y los tanques de almacenamiento de líquidos.
Ante la gravedad de las denuncias, la comunidad exige la intervención inmediata de las autoridades ambientales del departamento y de la Secretaría de Salud municipal para que obliguen a la empresa prestadora del servicio a implementar un protocolo estricto de aseo y desinfección diaria de sus unidades al cierre de cada jornada, así como la habilitación de canales formales para reportar las fugas en tiempo real. Mientras tanto, se ha instado a la ciudadanía a realizar un manejo riguroso de sus desechos en casa, asegurando el sellado de las bolsas y respetando estrictamente los horarios de recolección para evitar que la acumulación en las calles agrave un panorama que ya desborda la paciencia de los tierraltenses.
