Córdoba fortalece al personal de salud en la identificación de riesgo de autismo mediante simulaciones clínicas con el cuestionario M-CHAT-R/F
Con ejercicios prácticos y simulaciones de casos clínicos, la Gobernación de Córdoba, a través de la Secretaría de Desarrollo de la Salud, fortaleció las capacidades del talento humano en salud para identificar señales de riesgo de autismo, orientar la evaluación y acompañar a niños, niñas y sus familias.
La formación se desarrolló en el Seminario de Neurodesarrollo y Autismo: de la detección temprana a la intervención integral, realizado en el Club Campestre de Montería. La agenda integró herramientas de tamizaje, comprensión de la conducta y alimentación, como componentes de una atención que responda a las necesidades particulares de cada niño.
La pediatra Carolina Sierra Muñoz lideró un taller sobre el M-CHAT-R/F, un cuestionario que ayuda a identificar riesgo de autismo en niños y niñas pequeños y a determinar quiénes requieren una evaluación más detallada. Esta herramienta no establece ni confirma un diagnóstico de autismo, pero sus resultados orientan el seguimiento y la remisión para una valoración clínica.
“Con todos los participantes hicimos hoy una simulación de dos casos clínicos, diligenciamos el formulario del M-CHAT, clasificamos y de acuerdo a sus resultados derivamos al paciente a la instancia que corresponde”, explicó Sierra Muñoz.
El ejercicio permitió practicar tanto el diligenciamiento del cuestionario como la interpretación de sus resultados, vinculando la identificación del riesgo con las decisiones que deben seguir desde los servicios de salud.
Por su parte, la psicóloga y magister en análisis aplicado de la conducta, Sofía Cataño Montoya profundizó en la comprensión de la conducta de los niños dentro del espectro autista. Explicó la importancia de identificar si cumple una función de regulación, escape, obtención o evitación de algo, y de observar lo que ocurre antes y después para orientar el acompañamiento.
“Cuando nosotros logramos entender qué detona la conducta podemos usar estrategias de antecedentes para evitar que suceda. O si sabemos qué la mantiene y estudiamos lo que pasa después de la conducta, logramos saber cómo ayudarlo a regular esa emoción y volver a la tranquilidad” explicó Castaño Montoya.
Su intervención brindó herramientas para que el personal de salud pueda comprender las necesidades detrás de una conducta y orientar a las familias en el acompañamiento emocional de sus hijos.
La pediatra Orleisa Escobar complementó la agenda con una intervención sobre alimentación en el trastorno del espectro autista, destacando la necesidad de identificar las dificultades particulares de cada niño y abordarlas desde distintas disciplinas.
“La alimentación en el niño con trastorno del espectro autista también requiere una atención integral, interdisciplinaria, para poder identificar qué problema tiene el niño y poder hacer un abordaje temprano”, expresó Escobar. La especialista señaló que este abordaje debe considerar los aspectos conductuales, estructurales o sensoriales involucrados en la alimentación de cada niño.
Con esta jornada, la Secretaría de Desarrollo de la Salud de Córdoba busca que el talento humana en salud lleve lo aprendido a la consulta: escuchar las inquietudes de las familias, identificar cuándo se necesita una evaluación y facilitar la orientación hacia los servicios y apoyos correspondientes.
La apuesta es que el reconocimiento de señales de alerta se traduzca en atención oportuna y que cada niño y niña encuentre un acompañamiento que tenga en cuenta su desarrollo, su entorno y las necesidades de su familia.
