De la Espriella plantea cárceles en el mar para cortar el poder de los jefes criminales desde prisión.

El Gobierno de Abelardo de la Espriella está promoviendo una estrategia llamada Estrategia de Reclusión Especial Marítima de Alta Seguridad (REMAS), que tiene como objetivo evitar que los líderes de grupos criminales sigan dando órdenes desde las prisiones. La propuesta incluye el uso de barcos de la Armada Nacional como lugares de reclusión para internos que son considerados muy peligrosos, con la intención de incrementar su aislamiento e impedir cualquier comunicación con las estructuras delictivas que se encuentran en libertad.

A través de la estrategia, se prevé también fortalecer el bloqueo de las comunicaciones ilegales en los recintos penitenciarios, con la colaboración del Ministerio TIC, la Policía y las compañías de telefonía móvil. La propuesta está en la fase de evaluación y podría suscitar debate debido a sus consecuencias operativas, penitenciarias y jurídicas, particularmente por las condiciones que deberían asegurarse para mover y mantener a estos internos en instalaciones marítimas.