Elección de nuevo Procurador General de la Nación se acerca cada vez más
El próximo 2 de octubre, el Senado de Colombia elegirá al nuevo procurador general de la nación a partir de una terna conformada por Gregorio Eljach, Germán Varón Cotrino y Luis Felipe Henao. Gregorio Eljach, exsecretario del Senado, parece tener una ventaja preliminar, ya que cuenta con el apoyo de varias bancadas políticas influyentes, entre ellas el Pacto Histórico, el Partido Liberal, el Partido Conservador y el Partido de la U. Sin embargo, el resultado final dependerá de la votación que se llevará a cabo ese día.
El proceso de elección del nuevo procurador general de la nación ha generado controversia en la política colombiana, especialmente tras los comentarios del exvicepresidente Germán Vargas Lleras. En su columna de opinión en El Tiempo, Vargas Lleras afirmó que esta elección sería un «bálsamo» para el presidente Gustavo Petro, sugiriendo que el nuevo procurador podría facilitar la consolidación de las mayorías del Gobierno en la Corte Constitucional.
Según Vargas Lleras, Petro ya cuenta con el apoyo de tres magistrados en la Corte Constitucional: Juan Carlos Cortés, Vladímir Fernández y Natalia Ángel, lo que se refleja en sus decisiones judiciales. La elección del procurador es vista como un paso estratégico para el Gobierno, ya que este funcionario podría influir en la alineación de futuras decisiones judiciales que impacten los proyectos y políticas del Ejecutivo.
Este tipo de análisis ha intensificado el debate en torno a la independencia de los organismos de control y el equilibrio de poder en Colombia, generando reacciones tanto a favor como en contra de las implicaciones políticas de la elección del procurador.
Germán Vargas Lleras, en su columna de opinión, expresó preocupación sobre la posible consolidación de mayorías del gobierno de Gustavo Petro en la Corte Constitucional, lo que podría influir en decisiones claves para el país. Según el exvicepresidente, esta situación podría comenzar a materializarse con la elección del nuevo procurador y se profundizaría en 2024 con la salida de la magistrada Cristina Pardo, cuyo reemplazo será elegido por una terna elaborada por el presidente. Esto, según Vargas Lleras, daría al gobierno el control de cuatro magistrados.
Además, Vargas Lleras advierte que en 2025 se elegirán tres magistrados más, y si alguno de ellos resulta afín al Gobierno, Petro podría alcanzar una mayoría de cinco magistrados sobre nueve en la Corte Constitucional. Esta mayoría, según el excongresista, podría ser utilizada para avanzar con iniciativas que, en su opinión, buscarían consolidar el poder del presidente, tales como una «constituyente al estilo de Maduro» o la adopción de decretos extraordinarios que prolonguen su permanencia en el poder.
Vargas Lleras sugiere que la elección del nuevo procurador, que se llevará a cabo en enero de 2025 tras la salida de Margarita Cabello, podría ser parte de un plan más amplio para reforzar el control institucional del Gobierno. Estas advertencias han generado preocupación en varios sectores políticos sobre el futuro equilibrio de poderes en el país.
Germán Vargas Lleras respondió a las especulaciones que lo vinculan con la postulación de Germán Varón Cotrino y Luis Felipe Henao como candidatos a procurador general de la Nación para el periodo 2025-2029. Vargas Lleras negó cualquier intervención en la selección de los candidatos por parte del Consejo de Estado o la Corte Suprema de Justicia, instituciones responsables de postularlos. Según el exvicepresidente, no contactó a magistrados de dichas cortes ni realizó gestiones parlamentarias para favorecer a ninguno de los candidatos.
Además, defendió la independencia de Varón Cotrino y Henao, afirmando que su relación pasada con ellos, tanto profesional como personal, no debería descalificarlos para el cargo. Vargas Lleras sostuvo que ambos candidatos mantendrían independencia en sus funciones, especialmente en las investigaciones que la Procuraduría lleva a cabo contra funcionarios del actual gobierno.
Sin embargo, advirtió que el proceso de elección del nuevo procurador no debe verse como una lucha entre él y el Gobierno, sino como un paso más hacia la consolidación del poder por parte de Gustavo Petro. Según Vargas Lleras, esta elección tiene implicaciones más profundas para el control institucional en Colombia.
Germán Vargas Lleras reiteró su propuesta de eliminar la Procuraduría General de la Nación, argumentando que la institución ha mostrado bajos resultados en la lucha contra la corrupción y ha perdido relevancia. Según Vargas Lleras, la Corte Constitucional favoreció intereses diversos al acoger un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que, a su juicio, es contrario a la Constitución colombiana. Este fallo establece que los funcionarios elegidos por voto popular, como fue el caso del entonces alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, no pueden ser destituidos por la Procuraduría, como ocurrió en 2013 bajo la dirección de Alejandro Ordóñez.
Vargas Lleras también señaló que la Procuraduría emite conceptos en procesos penales que no son vinculantes para los jueces, y criticó la ineficacia del ente de control. Según él, la mayoría de las investigaciones que adelanta la Procuraduría prescriben, se archivan o terminan con fallos inhibitorios, y cuando se conocen sus decisiones, estas suelen seguir las líneas de los procesos penales, donde ya han perdido relevancia. Esta situación, para Vargas Lleras, refuerza la necesidad de eliminar el organismo para mejorar la eficiencia en el control institucional.
