En defensa del agua: Policía Nacional golpea la minería ilícita en Ayapel

Carabineros inutilizó 51 motobombas y siete clasificadoras, afectando infraestructura avaluada en $230 millones y una presunta fuente de financiación criminal.

La Policía Nacional, a través del Grupo de Carabineros y Protección Ambiental del Departamento de Policía Córdoba, en articulación con el Escuadrón Móvil de Carabineros y la Seccional de Inteligencia Policial, intervino en el corregimiento Palotal un punto utilizado para la explotación ilícita de yacimientos mineros.

La acción se desarrolló en el marco de la operación Tierra Segura IV Córdoba, dentro de la operación Aquiles, con el propósito de afectar la actividad extractiva ilegal y reducir la presión ambiental sobre la quebrada El Cielo, fuente hídrica expuesta a alteraciones derivadas de este tipo de explotación.

Durante el procedimiento fueron inutilizados 58 equipos, correspondientes a 51 motobombas y siete clasificadoras, empleados para la extracción y procesamiento de material. De acuerdo con el balance operacional, la infraestructura afectada tendría un valor cercano a $230 millones. En el lugar fueron observados terrenos removidos, excavaciones con acumulación de agua y zonas desprovistas de cobertura vegetal.

Según información obtenida durante el desarrollo operacional, en el punto intervenido se producirían aproximadamente 4.000 gramos de oro al mes, equivalentes a cuatro kilogramos, cuyo valor fue estimado en cerca de $1.520 millones mensuales. Las autoridades establecieron además que, presuntamente, sobre esta actividad se exigía un cobro extorsivo equivalente al 15 % de la producción.

Este porcentaje representaría alrededor de $228 millones mensuales, destinados presuntamente a favorecer las finanzas de la subestructura Javier Yepes Cantero del grupo armado organizado EGC. De esta manera, la intervención permitió afectar simultáneamente la capacidad de extracción ilegal y una presunta fuente de recursos aprovechada por estructuras criminales. El valor de los equipos inutilizados corresponde exclusivamente a la afectación logística reportada.

En materia ambiental, uno de los principales objetivos fue disminuir la presión ejercida sobre la quebrada El Cielo, debido a los riesgos de contaminación, sedimentación, remoción de suelos y modificación de las condiciones naturales del cauce asociados a la extracción ilícita. La utilización intensiva de motobombas y sistemas de clasificación puede remover importantes cantidades de suelo y sedimento.

Cuando estas actividades se desarrollan sin controles técnicos ni ambientales, pueden aumentar la turbidez del agua, acelerar procesos de erosión, eliminar cobertura vegetal y modificar los drenajes naturales. Por esta razón, la inutilización de la maquinaria no solo limita la continuidad de la extracción, sino que también interrumpe la capacidad operativa del punto minero y contribuye a prevenir nuevas intervenciones sobre el suelo y las fuentes hídricas.

La situación adquiere especial relevancia por las condiciones ambientales de Ayapel y su conexión con el Complejo Cenagoso de Ayapel, reconocido como humedal de importancia internacional. Según información oficial divulgada por la Gobernación de Córdoba en 2024, en el marco de la iniciativa “Salvemos la Ciénaga de Ayapel”, se reportaron 3.800 hectáreas deforestadas y 2.600 hectáreas de agua perdidas.

El diagnóstico departamental también señaló riesgos asociados a la presencia de mercurio y arsénico vinculados con la actividad minera ilegal. Como respuesta, se planteó una estrategia de recuperación cercana a $151.100 millones, con acciones proyectadas para la rehabilitación de ecosistemas, reconversión agroforestal, recuperación de la dinámica hídrica, remoción de sedimentos y procesos de biorremediación de suelos y aguas afectados.

Este panorama demuestra que la lucha contra la minería ilícita va más allá de la inutilización de maquinaria. Cada intervención busca impedir que nuevas áreas sean transformadas y reducir el riesgo de que sedimentos o sustancias contaminantes alcancen sistemas hídricos fundamentales para las comunidades, la biodiversidad y las actividades productivas. Las acciones desarrolladas fortalecen la respuesta institucional frente a los delitos que afectan los recursos naturales.

La Policía Nacional continuará desplegando capacidades operativas, preventivas y de inteligencia para identificar e intervenir actividades de explotación ilícita de minerales, proteger las fuentes de agua y preservar el patrimonio ambiental de Córdoba. La Institución invita a la ciudadanía a informar oportunamente sobre actividades que puedan poner en riesgo los recursos naturales y reafirma su compromiso con la protección de la vida, el agua, la biodiversidad y los territorios.