EN UNA DÉCADA AMÉRICA LATINA PERDIÓ CERCA DE US$100.000 MILLONES POR EL CAMBIO CLIMÁTICO
Los costos por desastres naturales podrían aumentar.
Además de las afectaciones a viviendas, carreteras y cultivos, también están los costos por pérdida de empleo, atenciones médicas y actividad económica que tienen efectos a mediano y largo plazo.
Los incendios, las fuertes lluvias y granizadas que se han presentado en las últimas semanas en varias partes del país podrían convertirse en un problema fiscal para el país. Así lo advirtió la Asociación Colombiana de Actuarios (ACA) al asegurar que el cambio climático dejó de ser exclusivamente un problema ambiental y se está convirtiendo en un problema financiero que puede comprometer las finanzas.
De hecho, un estudio reciente del Grupo Swiss Re, uno de los principales proveedores mundiales de reaseguros, reveló que las pérdidas aseguradas globales por catástrofes naturales en la primera mitad de 2026 se estiman en 42.000 millones de dólares. La misma compañía estimó que «en la última década las pérdidas económicas en América Latina por catástrofes naturales ascendieron a 100 mil millones de dólares», de las cuales solo 19 mil millones estaban aseguradas, dejando una brecha de protección del 81%.
Por eso, el impacto económico del cambio climático y la manera de medir sus riesgos es uno de los temas que se analizan en el IX Simposio Internacional de Actuaría, que se realiza en Bogotá. Rich Moyer, director de producto en Milliman, experto en riesgos climáticos explicó cómo el cambio climático impacta la economía. De acuerdo con Moyer, las diferentes situaciones producto de cambio climático como inundaciones, incendios, altas temperaturas; tienen un alto costo en los países que aún no se han medido cabalmente y que pueden afectar considerablemente su desarrollo.
Explicó, que por ejemplo, en un caso de estudio con las afectaciones por el humo, se evidencia que muchas personas resultan con enfermedades respiratorias, cáncer e incluso temas de salud mental; lo que lleva a que sea una población costosa por las atenciones médicas que requiere.
Para los actuarios, además de las afectaciones a viviendas, carreteras y cultivos, también están los costos por pérdida de empleo, atenciones médicas y actividad económica que tienen efectos durante meses o años. Moyer indicó que las afectaciones climáticas generan el riesgo de que haya población vulnerable más pobre o que vuelva a la pobreza, teniendo un impacto muy fuerte en la economía de los países.
La situación puede ser más compleja dado que la mayoría de las pérdidas no están aseguradas, como lo evidenció el estudio de Swiss. En tal sentido, el riesgo climático que no lo cubre un seguro y puede terminar convirtiéndose en gasto público.
Por ello, dijo que los países deberían invertir en resiliencia para alivianar la vulnerabilidad de las personas e incluso estar preparados ante un nuevo evento que podría ser peor.
«Una de las decisiones que gobiernos y empresas deben comenzar a tomar es cuánto invertir hoy para evitar pérdidas mayores mañana. Swiss Re ha señalado que algunas medidas de protección frente a inundaciones pueden ser hasta diez veces más costo-efectivas que reconstruir después de un desastre», puntualizó.
