Gobernación de Córdoba ejecuta proyecto de Pagos por Servicios Ambientales: comunidades rurales reciben incentivos económicos por proteger los bosques y el agua
La Gobernación de Córdoba avanza en la ejecución de un proyecto de Pagos por Servicios Ambientales, PSA, iniciativa que reconoce económicamente a las comunidades rurales que protejan, conserven y restauren los ecosistemas estratégicos del departamento, mediante acuerdos voluntarios.
La iniciativa, que contempla la protección de 450 hectáreas y la siembra de cerca de 500.000 árboles, beneficia a comunidades rurales en los municipios PDET: Montelíbano, Puerto Libertador, San José de Uré, Tierralta y Valencia, territorios priorizados en el marco de los compromisos del posconflicto, la justicia ambiental y la acción climática.
Bajo el esquema PSA, según el Decreto Ley 870 de 2017, los propietarios, poseedores u ocupantes de predios ubicados en zonas estratégicas para el recurso hídrico reciben un incentivo económico, a cambio de implementar acciones de conservación, preservación o restauración ecológica que mantengan o mejoren la provisión de servicios ecosistémicos asociados al agua.
“Tengo un terreno de 11 hectáreas que anteriormente lo tenía en agricultura y ganadería, pero cuando socializaron este proyecto pensé en el futuro de mis hijos y mi familia. Mi actividad es no solo sembrar la plantación y ya, es conservarla en estos años con el incentivo para el sostenimiento del proyecto”, cuenta Heberto Portillo González, beneficiario en Valencia.
Durante su ejecución, el proyecto cuenta con el acompañamiento a las comunidades beneficiarias -seleccionadas en una convocatoria- de un grupo técnico de profesionales especializados para dictar talleres de sensibilización ambiental y fortalecer las capacidades de la población beneficiaria.
Más allá del incentivo económico, el proyecto tiene un componente social, pues vincula a comunidades rurales como actores centrales de la conservación, con la construcción de un programa de guardabosques comunitario y la educación ambiental que fortalezcan la cultura de cuidado del territorio.
Adicionalmente, el proyecto contempla la construcción de tres viveros bioclimáticos que garantizarán la producción de material vegetal nativo para las acciones de restauración, así como el diseño de un sistema de monitoreo y seguimiento participativo que involucre directamente a las comunidades en la verificación de los resultados.

