Juan José Nieto Gil, único presidente negro en la historia de Colombia, volvió al Palacio de Nariño

Acompañada de varios miembros de la Comisión Intersectorial Nacional de Reparación Histórica, la vicepresidenta Francia Elena Márquez Mina entregó a la Casa de Nariño el cuadro del expresidente Juan José Nieto Gil, único mandatario afrodescendiente en la historia de Colombia. La vicepr​esidenta indicó que la obra de arte fue hallada en un sótano de la Casa Presidencial.

“Estamos en un acto de justicia, retornando al Palacio de Nariño el cuadro del expresidente Juan José Nieto Gil, para que este país no olvide que fue un hombre negro que gobernó a Colombia y que la historia oficial ha querido borrar”, expresó la vicepresidenta este viernes 31 durante el acto de entrega de la obra de arte.

Juan José Nieto Gil fue presidente de Colombia durante seis meses, entre el 25 de enero y el 18 de julio de 1861, en una época de divisiones políticas en todo el país que dejó en el limbo el poder entre los periodos de gobierno del conservador Mariano Ospina Rodríguez y el segundo mandato que tuvo el general liberal Tomás Cipriano de Mosquera.

El 2 de agosto de 2018, el entonces presidente Juan Manuel Santos, tras 157 años de olvido, había develado el cuadro de Juan José Nieto Gil, en una ceremonia en la que manifestó: “Es el único presidente negro que ha tenido nuestro país. Me disculpan, nos demoramos mucho, pero aquí quedará en el Palacio de Nariño y estará donde recibimos a las grandes personalidades que vienen a visitarnos”.

Sin embargo, por una razón que aún se desconoce, el cuadro en óleo terminó guardado en el sótano de la Casa Presidencial, de donde fue rescatado por la vicepresidenta Márquez Mina, quien lo llevó a su despacho.

“Durante estos cuatro años el espíritu de Juan José Nieto Gil me acompañó para gobernar en favor de la dignidad del pueblo colombiano. Hoy, a una semana de terminar nuestro Gobierno, devuelvo el cuadro para que el presidente Gustavo Petro lo ponga en el lugar donde debe estar: al lado de todos los que han gobernado a Colombia”, resaltó.

En 2016, tras una acción popular interpuesta por el periodista Gonzalo Guillén en la que le solicitó a la Presidencia incluir el cuadro de Nieto Gil en la galería de mandatarios, el Ministerio de Cultura le encargó al pintor vallecaucano Justiniano Durán hacer una nueva versión de la obra original que se encuentra en el Museo de la Inquisición.

Esa obra original, según el sociólogo Orlando Fals Borda, fue guardada en las mazmorras del Museo y lo que se conoce es que, tras la muerte de Nieto Gil, fue enviada a París para ser retocada y así modificarle el tono de su piel, aclarar su rostro y alterar sus rasgos físicos para que pareciera una “persona blanca”, con el fin de borrar de la historia el origen afrodescendiente del exmandatario.

El cuadro de Justiniano Durán no es una copia, pues el artista adelantó una investigación para pintar un retrato que fuera fiel a la imagen de Juan José Nieto Gil y no recaer en una imprecisión histórica.

El momento de subsanar una deuda con los pueblos étnicos

Tras su devolución al Palacio de Nariño por parte de la vicepresidenta Francia Elena Márquez Mina, se espera que en próximos días el presidente Gustavo Petro devele y cuelgue el cuadro, junto al del también expresidente José María Melo, el único mandatario de origen indígena en el país, subsanando una deuda histórica con los pueblos étnicos de Colombia.

Juan José Nieto Gil nació el 24 de junio de 1805 en Cibarco, centro poblado de Baranoa, entonces parte del Virreinato de Nueva Granada (actualmente municipio del departamento del Atlántico). Fue autodidacta y el primer gran novelista que tuvo Colombia. En 1839 publicó la ‘Geografía de la provincia de Cartagena’ y las novelas ‘Rosina’, ‘Ingermina o la hija de Calamar’ (1844) y ‘Los moriscos’ (1845).

Nieto Gil fue uno de los gestores de la abolición de la esclavitud en Colombia, recién fundada la República. El 21 de mayo de 1851 decretó su abolición en la Costa Norte de Colombia y por ello esa fecha es ahora conocida como el Día de la Afrocolombianidad.

«Es el día en que ha desaparecido de entre nosotros el odioso título de señor y esclavo. Ninguno de nuestros hermanos llevará colgada en su cuello la poderosa, la negra cadena de la servidumbre», dijo Nieto en aquella oportunidad, según revelan las investigaciones sobre su vida.