Las estudiantes muertas electrocutadas en Montería querían estudiar medicina (Crónica)
Por: Domingo Cogollo Narváez
La conmoción se apoderó de los barrios Santa Fe y Brisas del Sinú de Montería, este sábado 18 de julio de 2026. Dos estudiantes quinceañeras murieron tras ser electrocutadas cuando se movilizaban en una motocicleta. En esos instantes se partió una línea de alta tensión de la energía que les cayó encima.
Y es que el destino les hizo una mala jugada a estas dos jóvenes estudiantes de décimo grado de la Institución Educativa Santa María del barrio Santa Fe, cuyas esperanzas eran seguir la carrera de medicina. Las dos, muy amigas, residían en el barrio Brisas del Sinú.
Los hechos ocurrieron pasadas las 9:00 de la noche de este sábado, cuando se registró un vendaval, y de pronto vino un aguacero con descargas eléctricas. Las brisas corrían fuerte, generando pánico y temor en estos barrios del suroccidente de la ciudad.
Como es costumbre, en los barrios populares los jóvenes cuando llega el sábado se ponen la mejor pinta y salen a dar una vuelta por algún lugar cercano. Ana Sofía Álvarez Benitez, ya arreglada, le prestó la moto a su mamá Sanit Johana, y salió para donde su amiga del alma, Andrea Carolina Cordero Copete, quien vivía a tres cuadras en el mismo barrio.
De pronto se les ocurrió salir a comer algo a un puesto de comidas rápidas cercano al sector de Los Cuatro Vientos en el barrio La Granja. A unos cinco minutos de Brisas del Sinú.
Estaban comiendo cuando empezó la tempestad. Enseguida Carmen Elena Copete, con el amor de madre llamó a su hija Andrea Carolina, le advirtió que estaba lloviendo y brisando fuerte. Por lo tanto, debían tener mucho cuidado, ya que también se había ido la luz.
Cuando regresaban a la casa, ingresaron por la calle 2 del barrio Santa Fe. En instantes en que pasaban a una cuadra de la entrada, se partió el cable que les cayó encima y les quitó la vida.
A pesar de que algunas personas, como pudieron les prestaron auxilio, no fue posible salvarles la vida a las dos jóvenes que clamaban porque no las dejaran morir. Fueron momentos de angustia y dolor los vividos por los vecinos y asistentes al lugar.
En el acto murió Andrea Carolina. Ana Sofía, que conducía la moto, aparentemente, habría muerto pocos instantes después. La motocicleta, una Vanti, quedó incinerada.
No obstante, los cuerpos fueron trasladados a la clínica del Río, donde les correspondió a las autoridades hacer las respectivas inspecciones de los cadáveres.
En horas del mediodía de este domingo 19 de julio, fueron llevados los cuerpos sin vida a la sede del Instituto de Medicina Legal para realizarle los estudios forenses correspondientes.
A la mamá de Ana Sofía se le destrozó el corazón a las 9:00 de la mañana de este domingo, cuando le dijeron que su hija había muerto. Hasta esa hora nadie había encontrado la forma de decírselo. Solo un vecino que practica la palabra de Dios, se lo contó, después de prepararla.
Las dos jóvenes eran bastante dedicadas al estudio, les gustaba leer y casi nunca salían de sus hogares, solo cuando iban para clases, o en ocasiones especiales, como cuando iban a comer por fuera.
Andrea Carolina, residía en la Manzana A Lote 4, mientras que Ana Sofía vivía en la Manzana 5 Lote 19. Las dos vivían en el mismo barrio, las dos eran bastantes amigas, las dos estudiaban juntas y las dos querían estudiar medicina, cuyo cometido, por cosas de la vida y del destino, no alcanzaron a cumplir.
