“No hubo fraude”: Juan Fernando Cristo defiende la legitimidad electoral y descarta una Constituyente

​El día después de las elecciones presidenciales ha dejado claro que la estrategia de la campaña de Iván Cepeda dio un giro inmediato hacia la moderación y la conquista del voto independiente. Tras el preconteo de la primera vuelta, Juan Fernando Cristo, exministro del Interior y estratega clave del Pacto Histórico, salió al paso en los micrófonos de 6AM W de Caracol Radio para fijar la postura de la campaña: pasar la página de la confrontación institucional y concentrarse en las propuestas.

​Para Cristo, insistir en discursos de sospecha electoral es, llanamente, “una equivocación”.

Durante meses, los sectores más radicales de la oposición agitaron fantasmas institucionales. Se habló de la suspensión del calendario electoral, de una posible prórroga del mandato actual mediante la conmoción interior y de un control absoluto sobre la Corte Constitucional. Sin embargo, la jornada del domingo demostró lo contrario.

​“Lo que tenemos hoy es un proceso democrático ejemplar”, afirmó Cristo, siendo categórico al asegurar que “aquí no hubo fraude” y respaldando la legitimidad del proceso basándose en los informes de las Misiones de Observación de la Unión Europea y la OEA.

​El estratega también aclaró que el candidato Iván Cepeda jamás utilizó la palabra «fraude»; simplemente guardó prudencia durante las horas del preconteo antes de reconocer formalmente los resultados. De paso, Cristo lanzó un mensaje de tranquilidad institucional para los próximos cuatro años: no habrá Asamblea Nacional Constituyente.

Con la segunda vuelta en el horizonte, el foco del Pacto Histórico ya no está en la base radical, sino en el centro político y en aquellos que decidieron quedarse en casa. Históricamente, el balotaje en Colombia moviliza entre un millón y medio y dos millones de electores nuevos que no participaron en la primera cita.

​La campaña de Cepeda entiende que el triunfo depende de convencer a ese colombiano desencantado o indeciso. Para lograrlo, la consigna explicada por Cristo es clara: menos polémicas mediáticas y más soluciones concretas. La carrera por la Casa de Nariño se reactiva, y esta vez, se ganará en el terreno de la moderación.