Polémico operativo en el centro de Barranquilla enciende las críticas contra las autoridades locales.

Un violento procedimiento de control de espacio público en el centro de Barranquilla desencadena una ola de indignación ciudadana, tras la divulgación de imágenes donde agentes de la Policía y funcionarios de la Alcaldía decomisan la mercancía a un vendedor ambulante de plátanos. La escena, marcada por los suplicantes reclamos del comerciante para mantener su sustento diario, reaviva la tensión social entre los operativos de ordenamiento urbano de la administración municipal y las precarias condiciones de supervivencia de miles de familias vinculadas al sector informal.

El caso reactiva las duras críticas contra la falta de protocolos con enfoque de derechos humanos por parte de la fuerza pública durante las intervenciones en el sector comercial de la ciudad. Mientras las autoridades de la capital del Atlántico guardan silencio sobre el destino del producto incautado y la legalidad del procedimiento, diversos sectores sociales exigen soluciones de reubicación efectivas e insisten en la urgencia de establecer políticas públicas que protejan el derecho al trabajo frente a las medidas punitivas de recuperación institucional.